miércoles, 30 de noviembre de 2016

Para una crítica al tecnomesianismo


El filósofo Jorge Riechmann:

"Límites al crecimiento del PIB (“decrecimiento”), a la quema de combustibles fósiles, la movilidad a gran escala, la ocupación de suelo, la extracción de minerales.... Pudiera parecer una verdad de perogrullo, pero actualmente este enunciado no figura en las agendas oficiales, ni tampoco (en muchas ocasiones) en las “alternativas”. “El intento de crecer sin límites, en un planeta finito, lleva al colapso ecológico-social. Casi toda mi vida ha girado en torno a un enunciado tan sencillo: una obviedad”, confiesa el filósofo, matemático y profesor de Filosofía Moral en la Universidad Autónoma de Madrid, Jorge Riechmann. Por eso escribió en 2012 que al socialismo sólo se puede llegar en bicicleta. Tres años después argumentó en otro ensayo sobre “la construcción cultural que necesitamos”. Actualmente plantea un ecosocialismo “descalzo”, y en un libro recientemente publicado por Catarata trata de responder a la provocadora pregunta del título: “¿Derrotó el smarthpone al movimiento ecologista?” Ya en la portada avanza -en el mismo subtítulo- la reflexión de las 350 páginas siguientes: “Para una crítica del mesianismo tecnológico”.
Algunas cifras apuntadas por el autor justifican la pregunta central del texto. España contaba, en marzo de 2016, con 50,68 millones de líneas de teléfono móvil, lo que representaba un récord europeo (109 por cada 100 personas). En la posesión de smarthpones el estado español bate asimismo casi todos los registros, pero a escala mundial (sólo se sitúa por delante Singapur). Según un estudio de Global Web Index, los españoles pasan más de seis horas diarias (de promedio) conectados a Internet. Otra encuesta, “Perspectivas de futuro de la sociedad” (diciembre de 2013), constata la “tecnolatría” y la insensibilidad hacia los límites. El 92% de los españoles entrevistados consideraba probable que en los próximos 20-30 años habría que reducir de modo drástico el uso de combustibles fósiles; pero del citado porcentaje, sólo el 23,8% pensaba que se produciría una situación de escasez energética y una crisis económica. Es decir, podría mantenerse el ritmo de vida actual. La razón es que los encuestados confiaban en una solución basada en las energías renovables, o de estas más la energía nuclear, o en nuevos inventos tecnológicos. “Ésa es la fe ciega, irracional, en la tecnología que está velando los ojos de la mayoría social”, lamenta Riechmann (...)
En el libro que Jorge Riechmann ha presentado en la Librería Primado de Valencia proliferan los ejemplos. Uno de los más connotados es el del inventor estadounidense y director de ingeniería de Google, Raymond Kurzweil, quien confía en un aumento explosivo del conocimiento que lleve al ser humano a la omnipotencia: emanciparse del mundo material y de su condición de organismo biológico. Nada menos. “El mesianismo de Silicon Valley deja muy atrás lo que en el pasado han prometido la mayoría de los santones y profetas”. Toda una ideología, el transhumanismo, pondera los avances de la tecnociencia hasta hacer posible -supuestamente- la Superinteligencia, la Superlongevidad y el Superbienestar del ser humano.
El autor constata el nihilismo y la ausencia de límites que atraviesa a la tecnociencia. El ser humano es finito, mortal, limitado y ante esta realidad caben dos opciones: la compasión, la 'paideia' y la participación política en movimientos emancipatorios o, por el contrario, arrebatarse con la ingeniería genética, la nanotecnología y la biología de síntesis (...)
Jorge Riechmann advierte de la disparatada aspiración a la trascendencia de las biotecnologías, la computación y la robótica. “Somos en el fondo, y de forma muy especial, simios sociales”, afirma el filósofo frente a las pretensiones redentoras del transhumanismo. “Se ha conservado la unidad de la especie humana desde que esta existe: 150.000 años”. Esto significa la posibilidad de establecer un diálogo profundo que permite comprender la experiencia del cazador magdaleniense o la campesina quechua. Es decir, sentirse parte de una “tribu ampliada”: la de la especie humana, desde los primeros caza-recolectores. El razonamiento de Reichmann concentra toda la carga de profundidad en un aserto y una pregunta. “El antiguo chamán asiático o la tejedora egipcia pertenecen a mi tribu”; pero, ¿y el futuro “hombre biónico” dotado de capacidades extrahumanas? (...)
“¿Jugar a ser dioses?”, se pregunta el autor, que en diferentes pasajes del libro cita a Montaigne: “El ser humano no puede crear una lombriz y a pesar de ello crea dioses por docenas”. Pero el mito del progreso ilimitado no es sólo un discurso ni una filosofía legitimadora. Se encarna en proyectos materiales, con su balance de costes y beneficios (...)
En el modelo vigente se incluye además el Internet mercantilizado, con todas sus flagrantes contradicciones. Por ejemplo, cuando Apple lanzó a la venta el iPad (“tablet” miniportátil) en 2010, se conoció la realidad laboral de quienes lo fabricaban en las plantas chinas de la empresa Foxconn: jornadas laborales de 16 horas diarias y salarios base de aproximadamente 100 euros mensuales. ¿Dónde se sitúan las verdaderas prioridades? “Nunca como hoy la humanidad ha vivido en un planeta con más de 400 partes por millón de dióxido de carbono en la atmósfera” (...)
A ello se agrega la rampante “huella” ecológica y el impacto de la acción humana sobre el planeta. Un modo original de plantearlo es con la metáfora de los “esclavos energéticos”, que se basa en la traducción a fuerza de trabajo humano del consumo de combustibles fósiles. Quiere demostrarse, así, que la energía fósil barata es “el fundamento de nuestras ganancias, de nuestros sueldos elevados y de unos bienes y servicios de bajo coste” (Nathan John Hagens, en “La situación del mundo 2015 (un mundo frágil)”, Icaria). En la Atenas Clásica 300.000 esclavos laboraban para 34.000 ciudadanos libres; la proporción en la Roma Imperial era de 130 millones de esclavos-20 millones de ciudadanos. En la década de los 90 del siglo XX, la proporción había aumentado sustancialmente: una veintena de “esclavos energéticos”, por cada habitante del planeta. Pero se trata de un promedio: a finales del siglo pasado el estadounidense común empleaba ente 50 y 100 veces más energía que el bangladeshí medio"




martes, 29 de noviembre de 2016

El preso del franquismo Marcos Ana. In Memoriam



Sobre tu arena
¿Dónde tu luz, tus hondas primaveras,
y aquel alba de almendros impulsores?
Que hoy liba hiel la abeja entre tus flores
y amarguras de invierno en las meleras
Panes de sal cosechas en tus eras
—sustento de tu herida— y ruiseñores
mancos de vuelo y tuertos de clamores
por internas y mudas sementeras
!Que tristeza de yermo este barbecho,
esta tierra del alma encadenada
sin yuntero cantor!
Sobre tu arena
quema un árbol de hielo recién hecho,
raíz de tu dolor, sombra de nada,
estatura del llanto y de la pena.
Decidme cómo es un árbol,
contadme el canto de un río
cuando se cubre de pájaros,
habladme del mar,
habladme del olor ancho del campo
de las estrellas, del aire
recítame un horizonte sin cerradura
y sin llave como la choza de un pobre
decidme cómo es el beso de una mujer
dadme el nombre del amor
no lo recuerdo.
Aún las noches se perfuman de enamorados
que tiemblan de pasión bajo la luna
o solo queda esta fosa?
la luz de una cerradura
y la canción de mi rosa
22 años, ya olvidé
la dimensión de las cosas
su olor, su aroma
escribo a tientas el mar,
el campo, el bosque, digo bosque
y he perdido la geometría del árbol.
Hablo por hablar asuntos
que los años me olvidaron,
no puedo seguir 
escucho los pasos del funcionario



lunes, 28 de noviembre de 2016

De Miguel Hernández


A Eva, de su Orihuela en estado puro
A Cristina, por lo que te debo, todos los días
A Alejandro, por lo mismo, y nuestras charlas mañaneras

El niño yuntero (Miguel Hernández/Serrat. Imágenes de Montxo Armendáriz)









Romancillo de Mayo (Miguel Hernández/Serrat)





El FMI sobre Alemania


"No es dorado todo lo que reluce en la coyuntura alemana. El motor de la recuperación europea podría griparse a lo largo de 2017. Hasta el punto de que cada vez más analistas hablan de “crisis invisible”, que se ha conseguido posponer en los meses recientes, pero que estallará de forma “inevitable” en el futuro inmediato. Una tesis que ya asumen instituciones como el Fondo Monetario Internacional y que preocupa en los think-tanks y servicios de estudios de bancos de inversión a partes iguales. 
El FMI acaba de dar su particular señal de alarma, sin que parezca que haya cundido el más mínimo atisbo de asombro en el rostro de su imperturbable ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble. En su reciente informe anual sobre Alemania elude su tradicional lenguaje encriptado y, sin tapujos, afirma, rotundo, que “el Deutsche Bank es el factor de riesgo sistémico más importante que pende sobre la arquitectura financiera internacional” (...) 
El halcón del Ejecutivo de Angela Merkel que ha mostrado su férrea oposición a la política de estímulos del BCE, a su gestión de tipos de interés próximos a cero, a sus programas de adquisición de deuda, a la reestructuración del insostenible endeudamiento griego o a la mutualización de los bonos soberanos de los socios monetarios europeos. Por no mencionar sus constantes intentos obstruccionistas a que Alemania contribuya con nuevos fondos al restablecimiento del dinamismo de los países periféricos, los mismos que, en los años de bonanza, buscaron -y encontraron, sin apenas dificultades- las líneas de financiación del Deutsche Bank para sus negocios (...)
Para que no haya lugar a dudas: “Los bancos alemanes están minimizando sus pérdidas para evitar dañar a sus empresas”. Es decir, que se han convertido en “huraños”, aunque el poco crédito que ofrecen es para firmas germanas, muchas de ellas participadas por las entidades financieras. “Son amortiguadoras de capital”, llega a decir el FMI. También la autoridad bancaria alemana admite, de alguna forma, este escenario. 
“La mitad de los bancos alemanes tienen una alta exposición a los bajos tipos de interés” [del BCE], por lo que “podría ser necesario que acometan futuras ampliaciones de capital”, admite la BaFin germana. Algo que, además, a los ojos del Fondo, “va a perjudicar el repunte inversor de países como Italia o España”. Aunque sea el BCE quien explique con suma claridad parte de este razonamiento"



Fidel


Sobrevivió a decenas de intentos terroristas de la CIA. Como el suelo cubano, que se convirtió en el que más atentados sufría -por tierra, mar y aire- mientras Reagan los incluía en la lista de países terroristas en los 80 sin haber cometido jamás ninguno; y EEUU protegía en Miami a gente como Posada Carriles, autor del atentado al avión cubano que costó decenas de vidas civiles, y al resto de promotores de decenas de bombas indiscriminadas allí. 
Pregunten a un pobre colombiano, hondureño o guatemalteco -además de a un cubano de la brutal época de Batista, el juego y las mafias estadounidenses allí- si hubieran preferido ser pobres en la Cuba de Fidel. En su respuesta está la sencilla clave contra décadas de propaganda infame. Pese al bloqueo del imperio más poderoso de la Historia -en Irak bastaron diez años para acabar con medio millón de niños, por ejemplo-, resistieron bastante indemnes.
Quizás no lo hicieron mal del todo estos irreductibles. Esperemos un poco a la sentencia de la Historia a ver quién ríe el último, si Fidel o sus detractores imperiales. 



Santiago Alba:
"El siglo XX de la descolonización, de la dignidad recuperada del llamado Tercer Mundo, de las luchas anti-imperialistas, no puede entenderse sin él. Fidel es para América Latina lo que Mandela para África, lo que Ho Chi Min para Asia, lo que Nasser para el mundo árabe y, si los sobrevivió a todos ellos, su sombra se alarga también más lejos. Si miramos hacia atrás desde la exacta y tramposa perspectiva de la hamaca sin tiempo, podemos señalar los errores y las limitaciones, pero nadie con un mínimo de decoro -ese sustantivo tan martiano- podrá negar, repasando algunas acciones decisivas, que esas acciones estuvieron “bien” (como pensó Dios del mundo recién creado) o que, de haber estado vivos y con conciencia en esa época, también nosotros las hubiéramos celebrado, acompañado o apoyado: había que estar en el Moncada, había que estar en Sierra Maestra, había que estar en Playa Girón; y había que estar, luego, en la lucha contra el apartheid en África y en las misiones médicas del Sáhara, de Venezuela o de Pakistán; y había que estar siempre en la resistencia contra el bloqueo y sus crímenes cotidianos; y en la defensa cotidiana de la sanidad y la educación. Con esa mampostería Fidel levantó en la isla un asidero para la utopía, un rompeolas contra el imperialismo y una humanísima chapuza social. Su grandeza tiene que ver con su resistencia frente a un enemigo omnipotente; y también con su capacidad para convertir su pequeño país, a veces a expensas de su propia gente, en un ejemplo “universal” para todos los pueblos sufrientes del mundo. Sin Fidel y sin Cuba hay ciertas cosas que no se podrían ni siquiera haber pensado: la legitimidad de la rebelión, la dignidad de los subalternos, la soberanía de los pequeños. Más que el Fidel real, de una astutísima inteligencia bien ceñida a la orografía de la Guerra Fría, fue esta hormigueante mirada desde abajo -de los que luchaban y luchan por la soberanía- la que lo convirtió en una leyenda viva y, a los ojos de EEUU, en una amenaza que había que destruir. Cuba, con su ejército de médicos y su arsenal de vacunas solidarias, siempre fue mucho más amenazadora para EEUU que al revés. Es Obama quien ha comprendido por fin -a la espera del imprevisible Trump- que unos EEUU debilitados sólo pueden vencerla con turistas y no con misiles. La victoria de Fidel, ya imborrable, es la inversión de las proporciones: la hazaña de llegar a ser el más grande representando a los más pequeños, el más duradero representando a los más frágiles"



sábado, 26 de noviembre de 2016

La fabricación del consenso


Esta es una historia subrayada por Chomsky desde hace más de medio siglo, cristalizada en su libro La fabricación del consenso escrito junto a las investigaciones del profesor Herman. La razón por la que siempre incide en la autodefensa intelectual como condición insoslayable en pos de la igualdad y la democracia. Historia aún más relevante en estos tiempos del espionaje universal y el Big Data que "determina nuestra posición en el orden de las cosas" -y de los Black Friday enésima versión desesperada del zombificador potchlatch navideño-.
(Igualmente recomendable el No pienses en un elefante del politólogo-lingüista Lakoff, que explica cómo se convierte en linchadores de mártires infartadas a quienes denuncian la corrupción, las peleas de bar en oportunos asuntos terroristas, el piso del tal Espinar en más sonoro que los muchos miles de pisos de vivienda social vendidos por Botella a precio de saldo a los fondos buitre extranjeros en que participaba su retoño, o los besamanos reales en asuntos más importantes para el público que los ancianos muertos por pobreza energética o las víctimas de la exclusión sanitaria):

"El austriaco-estadounidense Edward Barnays, sobrino del padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, fue el principal diseñador de las actividades de propaganda política que, por encargo de la corporación internacional United Fruit Company (hoy Chiquita Brands Internacinal), llevó a cabo la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) para derrocar en 1954 a Jacobo Arbenz, Presidente democráticamente electo de Guatemala.
La operación propagandística para el golpe militar incluyó un documental de la BBC londinense, preparado por Barnays, titulado “El siglo de uno mismo” que fue difundido en los principales medios estadounidenses de comunicación.
En su libro Propaganda, Bernays sostenía ya en 1928 que la manipulación de la opinión pública era una parte necesaria de la democracia.
“Aquellos que manipulan este mecanismo invisible de la sociedad constituyen un gobierno invisible que es la energía predominante verdadera de nuestro país. Estamos gobernados, nuestras mentes son moldeadas, nuestros gustos formados, nuestras ideas sugeridas, en gran parte por hombres que nunca hemos conocido. Este es un resultado lógico de la manera en que está organizada nuestra sociedad democrática. En casi cada acto de nuestra vida cotidiana, ya sea en el ámbito de la política o de los negocios, en nuestra conducta social o nuestro ética, estamos dominados por un número relativamente pequeño de personas que comprenden los procesos mentales y los patrones sociales de las masas. Son ellos los que tiran de los cables que controlan la mente pública”, reconocía Bernays.
Edward Louis James Bernays (1891−1995) fue un pionero en el campo de relaciones públicas y la propaganda. Identificado como "el padre de relaciones públicas modernas", combinó las ideas de Gustave Le Bon y Wilfred Trotter en materia de psicología de las masas con las ideas psicoanalíticas de Sigmund Freud. 
Bernays afirmaba que la manipulación del sentir de las multitudes era necesaria en la sociedad por lo irracional y peligroso que resultaba el “instinto de manada” descrito por Trotter.
Trabajando para la administración de Woodrow Wilson durante Primera Guerra Mundial, en el Comité de información pública, tuvo a su cargo promover el apoyo a la guerra en Estados Unidos y sus esfuerzos por "llevar la democracia a toda Europa". Finalizada la guerra, fue invitado por el Woodrow Wilson a participar en la Conferencia de Paz de París en 1919.
Impresionado por la fuerza con que la consigna de democracia había impactado en el público, tanto en casa como en el extranjero, se preguntó cómo podría emplearse este modelo de propaganda en tiempos de paz. Debido a las implicaciones negativas que rodeaban a la palabra propaganda debido a su uso por los alemanes en la primera guerra mundial, promovió en su lugar el término relaciones públicas y ello popularizó las teorías de Freud en Estados Unidos.
Bernays fue pionero del uso en la industria de relaciones públicas de la psicología y otras ciencias sociales dando origen a una técnica científica moldeadora de opinión conocida como ingeniería del consentimiento: “Si no entendemos el mecanismo y los motivos de la mente del grupo, no es posible controlar y regular el comportamiento de las masas según nuestra voluntad, objetivo que la práctica reciente de la propaganda ha demostrado que es posible, al menos hasta cierto punto y dentro de ciertos límites”.
Bernays comenzó su carrera en 1913 como agente de prensa asesorando espectáculos de teatro, conciertos y ballet. En 1917, el Presidente de Estados Unidos Woodrow Wilson fundó el Comité de Información Pública en el que Bernays, Carl Byoir y John Price Jones trabajaron juntos para influir en la opinión pública en apoyo a la participación del país en la Primera Guerra Mundial.
En 1919, Bernays abrió una consejería de relaciones públicas en Nueva York y en 1923, publicó su primer libro sobre el tema, titulado Cristalizando la opinión pública.
Entre los grandes clientes corporativos de Bernays destacaron, junto al Presidente Calvin Coolidge, los grandes consorcios Procter & Gamble, CBS, United Fruit Co., American Tobacco Co., General Electric , Dodge Motors, Knox-Gelatin e innumerables otros grandes nombres, así como muchas organismos e instituciones no estatales sin fines de lucro.
Bernays también recurrió a las ideas de su tío Sigmund Freud con propósitos comerciales para promover, por direccionamiento indirecto, productos tan diversos como cigarrillos, jabones y libros. Además de las teorías de su tío, Bernays utilizó las del ruso Pavlov.
Bernays utilizó teorías freudianas al abordar la concepción del comunismo. No era partidario de debilitar el miedo de la gente al comunismo, sino de promover ese miedo y jugar con las emociones del público al respecto. Sus teorías manipuladoras llegarían a alcanzar gran importancia como arma sucia de occidente en la Guerra Fría"

DEMOCRACY (LEONARD COHEN)






miércoles, 23 de noviembre de 2016

Entrevista con Noam Chomsky. Trump en la Casa Blanca


Esta entrevista es parte del libro de próxima aparición: Noam Chomsky y C.J. Polychroniou, Optimism Over Despair: On Capitalism, Empire, and Social Change, Haymarket Books, https://www.haymarketbooks.org/books/997-optimism-over-despair
Copyright 2016 Noam Chomsky y C.J. Polychroniou, y Truthout Traducido con su permiso.
Enlace al artículo original: http://www.truth-out.org/opinion/item/38360-trump-in-the-white-house-an-interview-with-noam-chomsky

"La noticia más importante del 8 de noviembre pasó casi inadvertida, un hecho en sí mismo significativo.
Ese día la Organización Meteorológica Mundial (OMM) presentó un informe en la conferencia internacional sobre cambio climático de Marruecos (COP22), que fue solicitado para hacer avanzar el acuerdo de París de la COP21. La OMM informó que los últimos cinco años fueron los más cálidos de los que se tenga registro. Detalló el aumento del nivel del mar, que pronto crecerá como consecuencia de la inesperada rapidez del derretimiento de la capa de hielo polar, principalmente de los enormes glaciares antárticos. Ya en estos momentos el hielo del océano Ártico de los últimos cinco años es un 28 % inferior al promedio de los 29 años anteriores, lo que no solo eleva el nivel del mar, sino que también reduce el efecto de enfriamiento que produce el reflejo en el casquete polar de los rayos solares, lo que acelera los efectos nefastos del calentamiento global. La OMM señaló además que las temperaturas se acercan peligrosamente a la meta establecida por la COP21, junto con otros informes y pronósticos alarmantes.
Otro suceso ocurrió el 8 de noviembre, que también puede llegar a tener una inusitada importancia histórica por razones que, otra vez, pasaron casi inadvertidas.
El 8 de noviembre en el país más poderoso de la historia hubo una elección que dejará su marca en el futuro. El resultado otorgó el control total del gobierno —el Ejecutivo, el Congreso y la Corte Suprema— a manos del Partido Republicano, que se ha convertido en la organización más peligrosa de la historia mundial.
Dejando a un lado la última parte, el resto no está en discusión. Esa última parte puede resultar disparatada, hasta escandalosa. Pero ¿en verdad lo es? Los hechos sugieren lo contrario. El partido está dedicado a apresurar tan rápido como sea posible la destrucción de la vida humana organizada. No existen precedentes históricos para esa postura.
¿Es una exageración? Tengamos en cuenta lo que hemos presenciado.
Durante las primarias republicanas todos los candidatos negaron que esté pasando lo que está pasando, con la excepción de sensatos moderados como Jeb Bush, que dijo que hay problemas, pero que no tenemos que hacer nada porque estamos produciendo más gas natural, gracias al fracking . O como John Kasich, que estuvo de acuerdo en que el calentamiento global es una realidad, pero agregó que «vamos a quemar carbón en Ohio y no vamos a pedir disculpas por ello».
El candidato ganador, ahora presidente electo, ha llamado a aumentar rápidamente el uso de combustibles fósiles, incluyendo el carbón; eliminar regulaciones, retirar la ayuda a países en desarrollo que busquen generar energías sostenibles y, en general, correr a toda prisa hacia el precipicio.
Trump ya ha tomado medidas para desmantelar la Agencia de Protección Ambiental (EPA) al poner a cargo de la transición a un conspicuo (y orgulloso) negacionista del cambio climático, Myron Ebell. El principal asesor de Trump en energía, el multimillonario ejecutivo del petróleo Harold Hamm, anunció sus predecibles expectativas: eliminación de regulaciones, recortes fiscales para la industria (y para los ricos y el sector empresario en general), mayor producción de hidrocarburos, levantamiento del veto temporario de Obama al oleoducto de Dakota Access. El mercado reaccionó con rapidez. Las acciones de las empresas de energía se dispararon, incluyendo a la minera carbonífera más grande del mundo, Peabody Energy, que se había declarado en quiebra, pero que después de la victoria de Trump registró un alza del 50 %.
Las consecuencias del negacionismo republicano ya se habían hecho sentir. Había esperanzas de que el acuerdo de París de la COP21 condujera a un tratado verificable, pero se abandonaron porque el Congreso republicano no aceptaría ningún compromiso vinculante, por lo que solo surgió un acuerdo voluntario, evidentemente mucho más débil.
Esas consecuencias podrían empezar a vivirse con mayor intensidad muy pronto. Solo en Bangladesh se espera que decenas de millones de personas se vean forzadas a escapar de las tierras bajas en los próximos años debido al ascenso del nivel del mar y a condiciones climáticas más graves, lo que generará una crisis migratoria que hará palidecer a la actual. Con bastante justicia el climatólogo más destacado de Bangladesh dice que «estos migrantes deberían tener el derecho de mudarse a los países de donde provienen las emisiones de gases de invernadero. Millones deberían poder ir a los Estados Unidos». Y hacia las otras naciones que aumentaron sus riquezas mientras originaban una nueva era geológica, el Antropoceno, caracterizada por una transformación radical del medio ambiente a manos del ser humano. Estas consecuencias catastróficas no harán más que aumentar, no solo en Bangladesh, sino también en todo el sur de Asia, a medida que las temperaturas, ya de por sí intolerables para los pobres, crezcan inexorablemente y se derritan los glaciares himalayos, lo que pondrá en peligro todas las reservas de agua. En estos momentos en India unos 300 millones de personas carecen de acceso al agua potable. Y las repercusiones tendrán un alcance mucho mayor.
Es difícil encontrar las palabras que den una dimensión exacta al hecho de que los humanos están enfrentando la pregunta más importante en su historia, que es si la vida humana organizada sobrevivirá como algo parecido a lo que conocemos, cuando la respuesta es acelerar la carrera al desastre.
Observaciones similares se pueden hacer de otros de los grandes temas concernientes a la supervivencia humana: la amenaza de la destrucción nuclear, que ha estado presente desde hace 70 años y que ahora está en aumento.
No es menos difícil encontrar palabras para explicar el hecho tan sorprendente de que en la enorme cobertura informativa del gran espectáculo electoral nada de esto recibió más que simples menciones. Al menos a mí me cuesta encontrar las palabras adecuadas"

 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=219402&titular=trump-en-la-casa-blanca-


BEFORE THE FLOOD (El documental acaba ser censurado 25/11/ 2016 en España por la Fox en Asia. No lo quieren circulando libremente por ahí, dado lo calentito del tema: y nunca mejor dicho)





domingo, 20 de noviembre de 2016

Obama el deportador


Y en la Europa de las vallas con cuchillas -de origen una empresa malagueña, incluso para Orban en Hungría-, del acuerdo con Turquía, la jungla de Calais, los CIE españoles, los miles ahogados en el Mediterráneo -con el cambio climático multiplica y sigue- nos rasgamos las vestiduras con las proclamas de Trump.


"A mediados de este año, los medios norteamericanos informaron de que el Gobierno de Obama ya había deportado a 2,5 millones de extranjeros sin papeles desde 2009 hasta 2014. Esa cifra no incluía a aquellos que aceptaron voluntariamente ser deportados o a los que fueron expulsados en la misma frontera.

La cifra es un récord. Obama había deportado a más extranjeros que cualquier presidente anterior. Más que Bush y más que todos los presidentes juntos del siglo XX.

Ese incremento forma parte de una tendencia que se remonta a varias décadas atrás, pero que se ha intensificado con Obama (si bien es cierto que la cifra ha descendido en los últimos tres años). Seguro que todo el mundo ha escuchado a Trump decir que la frontera de EEUU con México es un coladero y que hay que destinar más recursos para impermeabilizarla por completo, como si eso fuera posible. El presupuesto de la Policía de Fronteras subió de 5.900 millones de dólares en 2003 a 11.900 millones en 2013. Los fondos del Departamento de Inmigración y Aduanas pasaron de 3.300 millones a 5.900 millones. Esos 18.000 millones sumados eran ya 20.000 millones en 2016.

Desde 2006, por imposición del Congreso, Inmigración está obligada a mantener detenidos a 34.000 extranjeros cada día con vistas a su deportación. Por cada uno que es expulsado, otro debe ocupar su lugar. Hay un pequeño problema de intendencia. El número de personas que intentan entrar en EEUU de forma ilegal desde México ha descendido desde los años 70 y 80. ¿Qué ocurre? Hay menos sin papeles a los que detener e Inmigración se ve obligada a hacer redadas para mantener el cupo y cazar a los que llevan muchos años viviendo en el país, los que han construido una nueva vida, tienen un trabajo y abonar los impuestos (indirectos) que pueden pagar.

El anuncio de Trump ofrece más paradojas. No hay tres millones de sin papeles que hayan cometido delitos. No hay suficientes ladrones, estafadores, violadores, asesinos o delincuentes en general que hayan nacido fuera de EEUU y con los que se pueda complacer con su expulsión al nuevo presidente. Según cifras oficiales, hay 1.900.000 personas que hayan sido procesadas por distintos delitos, pero ese número incluye también extranjeros con residencia legal en EEUU. En principio, la ley obliga a meter en prisión a estos últimos, pero no permite expulsarlos.

A finales de 2013, había unos 140.000 extranjeros cumpliendo penas en prisiones federales, estatales y locales (esa cifra también incluye personas con residencia legal a las que no se puede deportar). Queda un poco lejos de esos dos o tres millones de los que hablaba Trump.

Más números. El Congreso facilita al Gobierno fondos suficientes para expulsar como máximo a unas 400.000 personas al año (sólo en 2009 Obama superó ese límite con 409.000). Si quieren superar ese nivel, van a tener que gastar mucho más dinero.

Las cifras, como corresponde a un país tan inmenso, son mayores de lo que pensamos. He escrito alguna vez que la promesa de Trump de expulsar a los 11 millones de personas sin derecho legal a residir en EEUU sería una quimera incluso para una dictadura. Los números de la época de Obama indican que los expulsados en potencia son muchos más de los que nos podemos imaginar, pero aun así hay límites sobre lo que Trump puede hacer para distinguirse de Obama.
Sería un error pensar que la cruzada de Trump contra la inmigración se quedará en una simple continuación de la política de Obama, porque tiene poco sentido esperar que un nuevo líder vaya a olvidarse de las ideas que le permitieron triunfar en las urnas. Por otro lado, y teniendo en cuenta la traumática relación del nuevo presidente con la realidad, no hay que descartar que se invente las cifras, las de ahora y las del futuro. Él creó un problema para poder utilizarlo como munición en su campaña. Ahora que ha conseguido su objetivo, se ocupará de aparentar que está haciendo lo que nunca se hizo antes al precio de convertir en una pesadilla las vidas de los extranjeros que viven ahora sin papeles en EEUU. America, the beautiful"

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Juventud cargada de futuro, adultez cargante de desastre


Ignacio Muro Benayas:

"La crisis del 2008 otorgó de golpe visibilidad a mucho de lo ignorado durante las décadas anteriores, desde los ‘desaparecidos’ ciclos económicos, hasta la falacia del fin de la historia o los ‘olvidados’ conflictos de clase. Si sorprendió la propuesta del conservador Sarkozy, presidente de Francia, de “refundar el capitalismo” fue entre otras cosas porque se atrevió a poner nombre al enfermo, porque al mencionar al capitalismo como causa del problema se ponía fin al uso de palabras neutras, del tipo ‘sistema económico” para referirse a los problemas estructurales que se intuían debajo de tanta aparente felicidad y se reconocía públicamente los desajustes sistémicos que teníamos encima.
El capitalismo de la desigualdad y de la desregulacion apareció de golpe como problema. Ya no podíamos ocultar que ‘la historia’ había vuelto con todos sus demonios.
Aquella mención sirvió, por contraposición, para dejar en evidencia el silencio y la oscuridad de las fuerzas socialdemócratas, su incapacidad para entender la dimensión y profundidad de lo que apareció ante sus ojos. La aparente voluntad reformista de las fuerzas conservadoras europeas no solo duró poco sino que se convirtió, vía ajustes sociales, en una broma macabra, pero la indefinición de la socialdemocracia continúa aún (...)
El abrumador dominio ideológico neoliberal sigue creando pantallas que convierten en una tarea titánica dar respuesta a las profundas debilidades del actual capitalismo excluyente. Sin embargo, esta vez sí, desde el espacio de la economía, surgen cada vez más voces que avisan de una gran crisis larvada cuyo elemento más visible es la creciente desigualdad que se reconoce conecta con una tendencia creciente al estancamiento. Desde la política, dos veteranos sin complejos, Jeremy Corbyn y Bernie Sanders, se convierten en símbolo de un cambio de ciclo que no procede de países periféricos sino que nace en el mismo centro del neoliberalismo representado por los países anglosajones. Aunque analistas críticos del peso de Paul Mason no se atreven a poner nombre al tiempo del poscapitalismo, basta con que se denuncien con claridad los abusos de las elites económicas con argumentos claros, para que, por primera vez en muchas décadas, los jóvenes vuelven a interesarse por las ideas socialistas.
Diversas encuestas realizadas por Gallup, YouGob y Pew Research a comienzos de 2016 revelan la sorprendente preferencia por el socialismo de los jóvenes menores de 30 años en EEUU. La precariedad laboral, la sobrecualificación sin salida, los efectos del cambio tecnológico, la ausencia de expectativas vitales del capitalismo neoliberal excluyente son los aspectos esenciales que hacen rejuvenecer la necesidad de alternativas sociales. Nadie sabe las señas de identidad de ese reclamado socialismo salvo unas vagas referencias a lo público, lo colaborativo o lo común que son los signos de lo que se intuye como modos poscapitalistas (...)
Soluciones que garanticen la sostenibilidad de la vida humana en el planeta, hoy en riesgo, la digitalización de la sociedad, la financiarización de la economía, el agravamiento brutal de las desigualdades, las graves amenazas a la autonomía del poder político y la democracia…son fenómenos que obligan a replantear los perfiles de la sociedad a la que debemos aspirar"




sábado, 12 de noviembre de 2016

El sistema está podrido... y todo el mundo lo sabe







Everybody knows (Leonard Cohen): "Todo el mundo sabe que los dados están trucados / todo el mundo los tira con los dedos cruzados..."




Contra los Trump y Le Pen. El partisano (Leonard Cohen)





Democracy (Leonard Cohen):




viernes, 11 de noviembre de 2016

Nos vemos pronto, viejo amigo


Take this waltz (Lorca, Poeta en Nueva York)


“Las cosas volaban el día que nací. Hacía viento. Las hojas secas se estrellaban contra las paredes del Hospital Homeopático. Estaba vivo. Vivo en el horror. […] Los dones eran muchos, y muchas las advertencias que los acompañaban: / Te damos un gran corazón, pero si bebes vino empezarás a odiar el mundo. La luna es tu hermana, pero si tomas somníferos te acompañarán mujeres desdichadas. Cada vez que trates de apresar el amor perderás un copo de nieve de tu memoria…” 

Leonard Cohen


jueves, 10 de noviembre de 2016

Viraje geopolítico: el fascismo se vuelve hacia casa


Andrés Piqueras:

"Hace tiempo que sabemos que el declive de la principal potencia mundial no le permitía destinar sus fuerzas a dos frentes a la vez, el externo (contra Rusia y China, que se despliega en Europa y Asia principalmente) y el interno (contra su propia población cada vez más sublevada y contra su revolucionado “patio trasero”: América Latina). Hay una lucha abierta hace tiempo entre los grandes poderes estadounidenses, especialmente entre los “globalistas-neoliberales” (cuyo proyecto es el de un imperialismo por anegación, un dominio difuso a través de disgregadas plazas financieras mundiales y Tratados que aten, por encima de sus constituciones, al resto del mundo a los intereses de los grupos oligárquicos norteamericanos), y los “nacionalistas-proteccionistas” (más apegados al imperialismo clásico, multinacional, de la mano de ciertas corporaciones).
También dos plataformas de comunicación mediático-virtuales se enfrentaban en estas elecciones, la global, que tiene como núcleo a la CNN-Ted Turner-Time Warner, y la multinacional, que lo tiene en Foxs News Corp-Rupert Murdoch.
De esa lucha de titanes ha salido la respuesta. La potencia mundial ha hablado. Y lo ha hecho en favor de la segunda opción, dando una clara muestra de repliegue ante su decadencia. Ha optado, “inteligentemente” dadas las circunstancias, por el orden en su propia casa (y recordemos, como he indicado, que dentro de la casa entra el patio de atrás). Esto significa, en principio, una mayor intervención en dos vertientes: la paliativa (¿políticas de de-deslocalización, de regeneración de infraestructuras largamente descuidadas, de levantamiento de algunas obras públicas, de reindustrialización?); y la represiva (engorde del brazo policíaco-militar contra su población, deportaciones, ciertos bloqueos migratorios, incremento de la ya de por sí mayor población carcelaria del mundo…).
Los interrogantes en la primera vertiente vienen expresados por las dudas sobre la financiación de esas intenciones para quien al mismo tiempo propone rebajar los impuestos y tiene que hacer frente a una deuda total que casi iguala al PIB mundial. Por lo que respecta a la segunda vertiente, si ya buena parte de las calles están militarizadas incluso bajo estados de emergencia frecuentes, imaginémonos lo que eso puede significar.
Tampoco son buenas noticias para los países del ALBA y, en general, para los tímidos intentos de “desconexión” de los países latinoamericanos. Este nuevo monroísmo pone en el punto de mira de nuevo especialmente a Cuba y Venezuela.
En cambio este resultado puede abrir vías al reconocimiento por parte de EE.UU. del multipolarismo y por tanto expedir el camino hacia una distensión con Rusia y China. Puede ser indicativo del reconocimiento de la fracasada estrategia de guerra total “made in USA”, que como gran logro tiene el haber creado Al-Qaeda e Isis, haber convertido Asia Occidental y buena parte del norte de África en tierras barbarizadas, y haber diseminado los campos de batalla por las calles europeas. Guerra que además está perdiendo paso a paso frente a Rusia e Irán en Asia (con la siempre vigilante China detrás de ellas). Y que mantiene cada vez más descolocada a Francia en África (y que tampoco impide que China siga progresando en el continente). Este resultado podría además aflojar las ataduras sobre Europa, atascar los Tratados pendientes, y permitir que su potencia líder, Alemania, se vuelva de una vez hacia donde están las fuentes de energía y recursos, hacia lo que queda de capitalismo productivo, y emprenda el proyecto euroasiático, en vez de que Europa entera se deje arrastrar hacia la guerra (económica y militar) contra Rusia.
El principio del fin de la globalización comenzó con el cambio de siglo (no fue casual al respecto el acontecimiento de septiembre de 2001). La implosión de un orden mundial estaba en marcha. En 2007-2008 tuvimos el primer aldabonazo de ello para las conciencias. Este es un segundo gran momento, en que la superpotencia gira hacia su casa. Y lo hace justo antes del muy probable próximo gran colapso financiero mundial. Ciertas élites parecen empezar a anticiparse al mismo. Mientras, Wall Street está siendo dejada a su suerte por las principales plazas financieras, que han empezado a deshacerse masivamente de los bonos del tesoro estadounidense como de un lastre"

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Hola años 30


Hola, Partido Demócrata: las encuestas ya decían en las primarias que Sanders tenía más posibilidades de ganar a Trump que Hillary, por su enorme apoyo popular entre los trabajadores frente al rechazo que esta suscitaba... y os lo quitasteis de enmedio con trampas. El establishment se verá obligado a adaptarse al fasciopopulismo. Hola años 30.

Resumen conferencia de Chomsky en Barcelona (Naciones Unidas):

"Ante la pregunta del publico de que pasaría si Donald Trump ganase las elecciones, Chomsky responde que Trump dice cosas muy variopintas, pero que más allá de lo que dice lo que se observa es que quiere llevar al mundo al desastre lo más rápido posible. Según Trump, el cambio climático no se está produciendo y deberíamos abandonar todas las medidas adoptadas contra el cambio climático y lanzarnos por el precipicio lo antes posible y esta es la idea de todo el partido republicano. Esta es una de sus políticas, pero no se comenta nada al respecto. Respecto a otros temas propone aumentar el ejército y reducir impuestos a los ricos y está haciendo un llamamiento para reducir las tensiones con Rusia y China. Las tensiones en la frontera rusa son crecientes y podrían acabar con una guerra nuclear. Se hacen prácticas a muy poca distancia de la frontera rusa. Mientras que Gorbachov proponía un acercamiento con Europa y Asia, tras la caída de la URSS, Europa propone el avance de la OTAN sobre la antigua URSS. En esta situación, pensar que Trump lleve las riendas ante un posible ataque nuclear genera muchas incertezas a los analistas del mundo.

-Otro asistente pregunta ¿por qué hay casi un 50% de americanos que creen que la situación de su país sería mejor con Trump?

Chomsky responde que Austria tiene un partido neonazi muy importante. Recuerda el primer artículo que escribió (con trece años), donde explicaba cómo después de la caída de Barcelona ante las fuerzas fascistas este mal se extendió por Europa. Ahora estamos en una situación parecida y vemos que hay similitudes entre lo que sucede en EEUU y Europa, como el aumento del racismo. En Europa en las sociedades homogéneas se reducen los temores, pero si aparecen unos pocos distintos, aparece el racismo. El racismo también existe en EEUU aunque podemos ver gente de cualquier lugar en New York, pero las personas han perdido nivel salarial y las instituciones políticas y financieras aceptan la situación y las posturas se polarizan. Nos estamos enfrentando a una crisis de refugiados que empeorará con el cambio climático y sería mucho peor si se produce un ataque nuclear.

-¿Cuál ha sido el papel de los medios en la crisis de los inmigrantes?

No suelo leer la prensa catalana, pero en el caso del New York Times o la BBC durante las elecciones primarias no se trató el tema de la crisis de refugiados, cualquier historiador que analice este hecho se quedaría sorprendido. La especie humana está en problemas que no se habían producido nunca antes en la historia y no se habla de ello. ¿qué le dice esto de los medios comunicación?

-¿Cómo podemos seguir luchando?

Como se ha hecho hasta ahora en EEUU y Europa mucha gente joven esta organizándose, el fenómeno Bernie Sanders es muy significativo. En EEUU antes los resultados de las elecciones se podían predecir, pero ahora por primera vez un candidato ha estado apoyado por gente joven, los millennials, sin apoyo económico de grandes corporaciones ni ricos igual que el fenómeno Corbin en Reino Unido.

-¿Qué tipo de acciones podríamos emprender para superar crisis refugiados? 

Líbano es un país pobre que acoge una población similar al 40% de su población de refugiados, los países más ricos podrían hacer muchas más cosas. La reacción de EEUU y Europa ha sido que Turquía y México aleje a los refugiados. Otra acción a realizar es ofrecer ayuda humanitaria mucho más abundante. En el caso de Siria hay pasos a emprender como negociar los asentamientos de modo diplomático, eso reduciría la violencia. Rusia propuso hacer pasar a Siria por un gobierno de transición en el que participase también el gobierno de Asad pero Occidente rechazó considerar esa opción. En Irak también hay muchos problemas, por ejemplo, en Mosul, problemas que son resultado de la invasión de EEUU y Reino Unido. Si miramos las políticas de Occidente ante el radicalismo islámico, antes se limitaban a las fronteras, ahora son invasiones, como la de Francia y Reino Unido en Libia; que un año después de la invasión la violencia aumentó muchísimo, si no somos capaces de ver la raíz de los problemas, la situación empeorará"



martes, 8 de noviembre de 2016

Hillary mon amour


John Pilger y Julian Assange: 

"J.A.: Hay un correo de 2014 dirigido por Hillary Clinton a su director de campaña John Podesta poco después de abandonar el departamento de Estado, en el que afirma que el Estado Islámico está financiado por los gobiernos de Arabia Saudí y Qatar (...)
J.P.: Saudíes, qataríes, marroquís, bahreiníes, especialmente saudíes y qataríes donan todo ese dinero a la Fundación Clinton  mientras Hillary es secretaria de Estado y el departamento de Estado está aprobando enormes ventas de armas, en particular a Arabia Saudí.
J.A.: La venta de armas más grande jamás realizada en el mundo se hizo con Hillary Clinton como secretaria de Estado, [y fue por valor] de más de 80.000 millones de dólares. De hecho, durante su mandato al frente del departamento de Estado el total de exportaciones de armas de Estados Unidos se duplicó, en términos de valor en dólares (...)
J.A.: En realidad, me da pena Hillary Clinton como persona, porque la veo devorada por sus ambiciones, hasta un punto enfermizo. Esas personas llegan a desmayarse como resultado de sus ambiciones. Ella representa a toda una red de personas y de relaciones con determinados estados. La cuestión es ¿cómo encaja Hillary Clinton en esta red más extensa? Es el engranaje central. Hay un montón de engranajes diferentes en marcha, desde grandes bancos como Goldman Sachs y los principales elementos de Wall Street hasta agencias de inteligencia y determinados individuos del departamento de Estado y del gobierno saudí (...)
Uno de los correos más significativos de Podesta que hemos sacado a la luz explicaba cómo se formó el gabinete de Obama y cómo la mitad del mismo había sido básicamente nombrado por un representante del Citibank. Es bastante sorprendente (...)
J.P.: Entonces, ¿es Wall Street quien decide el gabinete del presidente de Estados Unidos?
J.A.: Si en su momento seguiste de cerca la campaña de Obama, te darías cuenta de que se había acercado mucho a los intereses de la banca (...)
J.P.: ¿Por qué se mostró tan manifiestamente entusiasmada por la destrucción de Libia? ¿Puede contarnos por encima lo que nos muestran sus correos electrónicos de lo que ocurrió allí? Porque Libia es el origen de buena parte del caos existente ahora en Siria, del yihadismo del EI y todo eso, y fue casi una invasión de Hillary Clinton. ¿Qué nos dicen los correos sobre todo ello?
J.A.: La Guerra de Libia fue, más que nada, la guerra de Hillary. Barack Obama se opuso inicialmente a ella. ¿Quién fue su máxima defensora? Hillary Clinton. Esto está bien documentado en sus correos. Había enviado a su agente favorito, Sidney Blumenthal a prepararlo todo. De los 33.000 correos de Hillary Clinton publicados, más de 1.700 son sobre Libia. No se trata de que Libia tuviera petróleo barato. Ella pretendía derrocar a Gadafi y derribar al Estado libio, ya que quería utilizarlo en su campaña para las elecciones presidenciales. Hay un documento interno de finales de 2011 encargado por Hillary Clinton titulado “Tic-tac Libia” que resume la descripción cronológica de cómo ella fue la figura central de la destrucción del Estado Libio, que provocó alrededor de 40.000 muertes en Libia; llegaron los yihadistas, llegó el Estado Islámico y todo ello provocó la crisis europea de los refugiados y los emigrantes.
No es solo que la gente huyera de Libia, huyera de Siria, que otros países africanos se desestabilizaran como resultado del flujo de armas, sino también que el propio Estado libio ya no era capaz de controlar el movimiento de personas en su interior. Libia está situada frente al Mediterráneo y durante mucho tiempo fue el corcho de la botella de África. Así que todos los problemas, los problemas económicos y las guerras civiles de África, la gente que huía de esos problemas, no llegaban hasta Europa porque Libia controlaba policialmente el Mediterráneo. El propio Gadafi fue muy claro al respecto a comienzos del 2011: ¿Qué piensan esos europeos que están haciendo cuando intentan bombardear y destruir el Estado libio? Van a provocar oleadas de emigrantes africanos y la llegada de yihadistas a Europa”. Y eso es exactamente lo que ocurrió.
J.P.: ¿Les llegan quejas de la gente preguntando: “Qué está haciendo WikiLeaks. Están intentando colocar a Donald Trump en la Casa Blanca?
J.A.: Mi respuesta es que no permitirán que gane Trump. ¿En qué me baso para afirmar eso? En que no tiene de su parte a ningún estamento del establishment, excepto a las iglesias evangélicas, si es que puede considerárselas un establishment. Pero los bancos, las agencias de inteligencia, las empresas armamentísticas… las grandes inversiones extranjeras… todos apoyan a Hillary Clinton, al igual que los medios de comunicación, los dueños de los medios e incluso los propios periodistas"



Finanzas que no aprenden


Entrevista a Mervyn King, exgobernador del Banco de Inglaterra:

"El Banco de España es una institución singular: la cúpula yerra y sus inspectores aciertan. Para muestra, un botón: los inspectores avisaron al Gobierno en 2006 de la crisis que se avecinaba, alertaron años después de que la salida de Bankia supondría "nacionalizar pérdidas" y ahora denuncian "la pasividad y la autocomplacencia" de los actuales responsables de la institución. Otros vientos corren al otro lado del canal de la Mancha. El Banco de Inglaterra es una de las joyas de la corona del Reino Unido, respetado por su independencia y solidez intelectual (...) 
Cerca de cumplir los 70 años, Lord King despliega su erudición para transmitir al lector profano en economía los mecanismos de la sociedad capitalista y una completa historia de la moneda y la banca. Con la autoridad de haber sido uno de los principales protagonistas de la crisis de 2008, denuncia que el presente marco intelectual está obsoleto y que si no se hacen cambios profundos, otra crisis llegará que "colapsará nuestro sistema económico y financiero o tomará la forma de un conflicto político o incluso militar" (...)
Usted usted cita a Hegel ("Lo que la experiencia y la historia nos enseñan es que la gente y los gobiernos nunca han aprendido nada de la historia, o no han actuado sobre los principios que se deducen de ella"). ¿Cuándo piensa usted que la gente y los gobiernos van a aprender las lecciones de la crisis?
Me temo que hará falta otra crisis antes de que la gente realmente pueda decir que debemos hacer algo. Y pienso que la crisis de 2008 fue enorme, tanto por sus consecuencias absolutas sobre nuestras economías como por ser una crisis global que afectó a la totalidad de los países industrializados. Otra crisis del mismo tipo demostraría a la gente que hay algo esencialmente erróneo que debe ser corregido. No estoy seguro de que la gente haya aprendido, aún hoy, las lecciones de la última crisis.
Usted tiene la reputación de ser un hombre muy prudente. Sin embargo, escribió que "la siguiente crisis o colapsará nuestro sistema económico y financiero o tomará la forma de un conflicto político o incluso militar".
Pienso que sí, y lo que los políticos hacen es sólo tratar de seguir adelante, carecen de ideas. Como no han cambiado el enfoque básico, tampoco tienen respuestas. Es posible que seamos capaces de salir del paso por un largo tiempo, pero salir del paso no va a resolver el problema de volver al camino de crecimiento en el que estábamos. Después de la Gran Depresión de la década de 1930, cabía preguntarse hacia dónde iba la economía de EEUU. En realidad, veinte años después estábamos en la misma senda de crecimiento: el empleo perdido se había recuperado por completo. Estamos muy lejos de eso ahora. Podemos recuperarlo, pero solo haciendo cambios significativos en la economía mundial, tanto reequilibrando nuestras economías como reconstruyendo la forma en que regulamos las finanzas, y no veo que progresemos mucho  ni en lo uno ni en lo otro.(...) 
¿Cree usted que España debería abrir un debate acerca de su pertenencia a la zona euro?
Debería haber un debate, porque creo que es uno de los mayores obstáculos para el progreso económico en Europa, y dado que Europa es el bloque monetario dominante en el mundo, incluso más grande que el bloque del dólar, en realidad es muy importante que la gente piense con cuidado acerca de lo que está logrando y si es positivo. Tratar de suprimir el debate no va a funcionar, la gente quiere hablar de ello (...) 
Hemos tenido problemas con los mercados financieros en 2010. La idea de que hemos resuelto estos problemas creo que es totalmente falsa.
En un artículo reciente en el 'New York Review of Books', usted criticaba el trabajo de cierto tipo de prensa en el debate sobre el Brexit. En los periódicos españoles de papel es casi un tabú hablar de si España debe salir de la zona euro; es todo lo contrario en la prensa financiera inglesa. ¿En su opinión, qué papel debería jugar la prensa en el debate económico?
Una de las lecciones de nuestra experiencia en el referéndum sobre el Brexit ha sido que la única organización que realmente intentó hacer una presentación objetiva y equilibrada de los temas fue la BBC. Es interesante que fuera mucho más criticada por la gente partidaria del remain [permanecer en la UE]  porque fue equilibrada. El lado del remain dijo que el otro era obviamente idiota y que no se le debía dar ningún tiempo de antena. En realidad, la BBC hizo un muy buen trabajo en circunstancias difíciles, así que creo que las emisoras del sector público tienen una gran responsabilidad para asegurar que hay un debate y presentar las diferentes partes de la discusión (...)
Me deprimió bastante nuestra campaña del referéndum en Gran Bretaña porque ambos lados se rebajaron a la propaganda. Lo interesante fue que la mayoría de la gente corriente se dio cuenta de ello. (...)
Lo que tenemos delante es a países que se endeudaron, incluso países como España, que deprimieron la demanda y tienen un alto desempleo, que no están volviendo en absoluto a la normalidad, y bancos centrales que acaban reduciendo los tipos de interés. No es sólo que necesitan mantener bajo los tipos de interés, sino que tienen que continuar reduciéndolos. Y es por esta escalera mecánica hacia abajo que caminan las tasas de interés sin que nadie pueda bajarse. Considero que el problema ahora es muy serio. Solo un intento realmente  substancial de cooperación entre los países puede sacarnos de ahí. Uno de los grandes obstáculos es, a mi juicio, el euro"



viernes, 4 de noviembre de 2016

Al menos



Una campaña norteamericana que oscila entre un fascista, racista y misógino abusador de mujeres, y una mujer cuyos correos desvelan que ella y su marido Bill Clinton desviaron millones de sus organizaciones filantrópicas hacia su fortuna familiar, nada extraño para quien conozca la trayectoria de ambos.
Hubo una posibilidad, se llamaba Sanders, aupado por las contribuciones modestas de muchísima gente. Pero otros correos desvelaron, sin consecuencia ninguna, que Hillary jugó sucio contra él en las primarias en connivencia con todo el peso del aparato. Pese a ello, Sanders aportó toda su fuerza de la militancia para apoyarla en contra de Trump. He aquí el mejor retrato del cariz moral y democrático de los contendientes.
Pero como bien sabemos últimamente en España, el peso de los aparatos, y no la honestidad ni el voto de la gente, deciden nuestros destinos a favor de lo políticamente peor.
En una EEUU técnicamente en recesión económica.
¿Y Europa? No hay buenas señales por delante. Jugando a la porra sobre si la nueva fractura emergerá por el Espirito Santo portugués, el Monte dei Paschi italiano, por el referéndum de Diciembre de Renzi que algunos analistas califican aún peor que el Brexit si se perdiera, o por el propio Deutsche Bank alemán de la especulación desatada, como bien sabemos los españoles que ahora debemos devolverle los platos rotos de sus actividades de riesgo con las que se forró en la burbuja española.
Mariano Rajoy: tenemos un futuro glorioso por delante.
A fin de cuentas creamos un montón de empleo precario -por detrás de unos cuantos países por cierto, pero en su euforia de investido nos aseguró que éramos los primeros en Europa-. Mientras no haya recesión mundial y el turismo aguante: lo del precio del petróleo podría torcerse a partir de la reunión en noviembre de la OPEP, y este era otro factor de cara para la importadora energética España. A la que este gobierno y la propia Alemania impidieron seguir creciendo en producción solar y energías limpias; el primer paso insoslayable para un cambio de modelo productivo, cosa que a nuestras elites del cemento en el rostro no parece interesar.
Tengo entendido que si miramos el número en bruto de horas trabajadas, no hay tal resultado espectacular. Solo que estas horas ahora se pagan por bastante menos. De acuerdo, quizás mejora con el gran número de horas extras sin pagar. Pero, vaya, les obligaría a decírnoslo claramente. Vaya, que el PIB crece –por ahora- pero claramente se lo quedan unos pocos. A lo mejor eso explica que seamos el país en todo el mundo donde más ha crecido la desigualdad durante la crisis, junto con la espléndida EEUU.
La hucha de las pensiones camino de los números rojos, la recaudación fiscal de tanto trabajo basura que ya no llega para sostener el sistema, la deuda superando el PIB. Es obvio: nos volverán a decir que el sistema público no es sostenible tras habérselo cargado, y que hay que privatizarlo. El mantra neoliberal de una lógica aplastante (y nunca mejor dicho). Pese a las evidencias en tantos sitios, vg. la Gran Bretaña que revierte por desastrosas unas cuantas privatizaciones.
Pero qué coño, al menos ya tenemos gobierno (aplausos de ejércitos de cuñados en bares y lugares de trabajo).