viernes, 30 de diciembre de 2016

Y hablando del genial Michael Moore



LO MEJOR DEL OSCARIZADO BOWLING FOR COLUMBINE




BOWLING FOR COLUMBINE. MICHAEL MOORE





BOWLING FOR COLUMBINE. MICHAEL MOORE





BREVE HISTORIA DE EEUU (GUIONISTAS DE SOUTH PARK)
BOWLING FOR COLUMBINE. MICHAEL MOORE



jueves, 29 de diciembre de 2016

Occupy Wall Street de todos modos

 el vídeo
¿Detrás siempre estuvieron Soros y las elites globalistas, en una primera fase propagandística en pos del gobierno mundial neofeudal que se pergeña entre bambalinas? (no me contestes todavía, J. Luis, disfruta el artículo-regalo de Navidad:                      https://laverdadocultablog.wordpress.com/2015/10/31/388/. Pero el 99% somos socialistas)  

RAGE AGAINST THE MACHINE (Y MICHAEL MOORE) EN WALL STREET


(EN RECUERDO DE AQUEL CONCIERTO INOLVIDABLE EN LA CUBIERTA DE LEGANÉS, DONDE ESTA CANCIÓN SE SALIÓ)

¡Y el vídeo fue subido en el 2010, un año antes que OWS!





domingo, 25 de diciembre de 2016

No yihadistas, sino takfiri


"La jihad "mayor" es el esfuerzo personal que se exige a quien se considere musulmán por mejorar día a día, de forma individual, en todo aspecto relacionado con la moral: el esfuerzo por ser más generoso y más amable con quien le rodee, por estudiar, por alejarse del vicio, por aprovechar el tiempo: en definitiva, por mejorar como persona.
La segunda, la jihad "menor", sí es la que en castellano suele denominarse "guerra santa", pero cuya visión correcta no encaja con la visión que tenemos en Occidente. Estrictamente, la jihad es un tipo de guerra en defensa de otros musulmanes y bajo un conjunto de preceptos definidos y limitados, digamos unas "normas de conducta": ha de ser defensiva, contra combatientes, no puede llevarse a cabo contra inocentes, niños, exige respetar a los prisioneros... Completamente incompatible con el terrorismo (...)
Por ello de la adjetivización como "jihadista" en los medios de comunicación occidentales del terrorismo ejecutado por este tipo de fanáticos se derivan varios problemas.
Para empezar no se tiene en cuenta esta división olvidando la acepción, impecable, de la que para el ciudadano musulmán es la jihad "mayor", la importante.
Otro error que se comete es calificar una actividad criminal y aberrante con un adjetivo que en lengua árabe tiene una connotación completamente positiva, por las razones explicadas. Ello añadido a un escaso conocimiento de la religión islámica conduce a confusión. Como vemos continuamente cada vez que se produce un atentado de este tipo, en muchas ocasiones, los que lo efectúan suelen ser personas radicadas en Occidente, puede que con orígenes árabes, de segunda o tercera generación, carentes de educación islámica y con un nivel muy bajo o mínimo de árabe pero que sí conocen esta acepción positiva. Por tanto, pensemos que estas personas se pasan la vida, sin conocer la religión islámica, viendo los mismos medios de comunicación que nosotros, en los que este tipo de actos son calificados de forma positiva. Es como si estuviéramos viendo aquí día a día que cualquier tipo de atentados terroristas son cometidos por "terroristas esforzados", o que es un "terrorismo esforzado".
Y el tercer gran error, es, obviamente, conceder a esos terroristas "presunción de veracidad", en tanto que se les califica como ellos quieren calificarse. Ellos sí se consideran jihadistas o mujahidines, en el sentido bueno de la palabra –y ese es el quid: es una palabra con connotación positiva en lengua árabe–, cuando no son sino ignorantes y fanáticos. Cuando los medios de comunicación occidentales les denominan como ellos quieren, les están dando aire, reforzando su irracionalidad de una forma incomprensible (...)
Sin embargo, actualmente, para designar este tipo de terrorismo en los medios de comunicación de los países árabes generalmente se usan otros términos, rara vez se denominan estos atentados terroristas como "jihadistas", o a esos terroristas como "mujahidines", de entre ellos, el más extendido –creo, este es un tema que tengo que estudiar, esto es un comienzo– es "takfiri". Esta es una palabra con connotación negativa y que implica una gran radicalización e irracionalidad, proveniente de la raíz KFR, "no ser creyente", que se transforma en KFFR, "acusar a alguien de no ser creyente", por lo que "takffiri" es, basicamente, "quien acusa a otros de no ser creyentes". Con ello, se deslegitima radicalmente su pensamiento pues en el Islam ese juicio es algo que sólo puede llevar a cabo Allah (...) 
Pues si bien el uso del término "takfirí" se va extendiendo, aún en ocasiones, cuando interesa, pasan a denominar a esas personas que cometen actos de terrorismo o entran en guerra que ellos consideran justas como "jihadistas": con ello meten la religión en escena (...)
Los actos de terrorismo son actos terroristas con independencia de la educación, origen o motivos enarbolados por los que los efectúan. Aquí en España ya pasamos por este debate a raíz del terrorismo de ETA: durante un tiempo se denominó "independentista", incluso "vasco", luego se dejaron de usar esas denominaciones y llegamos a la conclusión de que el terrorismo es terrorismo. Pasamos a nombrarlo "terrorismo de ETA", o "terrorismo de la banda terrorista ETA". Con ello excluíamos de la definición a aquellas personas que, legítimamente puedan ser independentistas: el crimen no está en la ideología, la religión o el trasfondo de que esos terroristas pretendan apropiarse, o en su origen cultural o geográfico, sino en los actos (...) 
Lo ideal sería pasar a denominar este tipo de ataques terroristas como tales, sin más, identificando a sus autores por su pertenencia: "atentado terrorista de Al Qaeda", "terroristas de ISIS", etc. El mayor problema es que en estadios iniciales de la información no se puede saber de qué tendencia pueden ser los terroristas o a qué organización pueden pertenecer, por lo que los medios de comunicación al usar ese adjetivo intentan informar de que ese terrorismo ha sido perpetrado por individuos radicalizados de "cultura islámica" –incluso esto es discutible: estrictamente, por ejemplo, los últimos atentados cometidos en París han sido cometidos por personas de educación occidental, la educación y la cultura la recibe uno en gran parte del entorno y no de sus antepasados o religión– o que toman como pretexto una visión extremista y retorcida de esa religión.
Por lo tanto, buscando una unidad de acción con los países árabes, creo que a lo que se debería tender es a, en caso de ser necesario "etiquetar" la razón de un atentado terrorista, y suponiendo que sea necesario indicar que sus autores enarbolan –falsamente– el pretexto de un islam mal entendido para ejecutar tal barbarie, como "takfiris", hablar de "terrorismo takfiri"."

 http://rebelion.org/noticia.php?id=220677

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Recordatorios

  Feliz 2017 a todos, aunque venga con curvas. A Ángeles, maestra. A J. Luis en estos momentos difíciles. A mi vanguardista jefa de estudios preferida. Y a M. B. siempre.

"El Bosco
 
Un condenado caga monedas de oro.
Otro cuelga de una llave inmensa.
El cuchillo tiene orejas.
El arpa ejecuta al músico.
El fuego hiela.
El cerdo viste toca de monja.
En el huevo, habita la muerte.
Las máquinas manejan a la gente.
Cada cual en lo suyo.
Cada loco con su tema.
Nadie se encuentra con nadie.
Todos corren hacia ninguna parte.
No tienen nada en común, salvo el miedo mutuo.
—Hace cinco siglos, Hieronymus Bosch pintó la globalización—comenta John Berger"


"Quiéreme mucho

Los amigos de Adolf Hitler tienen mala memoria, pero la aventura nazi no hubiera sido posible sin la ayuda que de ellos recibió.
Como  sus  colegas  Mussolini  y  Franco,  Hitler  contó  con  el  temprano beneplácito de la Iglesia Católica.
Hugo Boss vistió su ejército. Bertelsmann publicó las obras que instruyeron a sus oficiales.
Sus  aviones  volaban  gracias  al  combustible  de  la  Standard  Oil  y  sus soldados viajaban en camiones y jeeps marca Ford.
Henry Ford, autor de esos vehículos y del libro El judío internacional, fue su musa inspiradora. Hitler se lo agradeció condecorándolo.
También condecoró al presidente de la IBM, la empresa que hizo posible la identificación de los judíos.
La Rockefeller Foundation financió investigaciones  raciales y racistas de la medicina nazi.
Joe Kennedy, padre del presidente, era embajador de los Estados Unidos en Londres,  pero  más  parecía  embajador  de  Alemania.  Y  Prescott  Bush,  padre  y abuelo de presidentes, fue colaborador de Fritz Thyssen, quien puso su fortuna al servicio de Hitler.
El Deutsche Bank financió la construcción del campo de concentración de Auschwitz.
El  consorcio  IGFarben,  el  gigante  de  la  industria  química  alemana,  que después pasó a llamarse Bayer, Basf o Hoechst, usaba como conejillos de Indias a  los  prisioneros  de  los  campos,  y  además  los  usaba de  mano  de  obra.  Estos obreros esclavos producían de todo, incluyendo el gas que iba a matarlos.
Los  prisioneros  trabajaban  también  para  otras  empresas,  como  Krupp, Thyssen, Siemens, Varta, Bosch, Daimler Benz, Volkswagen y BMW, que eran la base económica de los delirios nazis.
Los  bancos  suizos  ganaron  dinerales  comprando  a  Hitler  el  oro  de  sus víctimas:  sus  alhajas  y  sus  dientes.  El  oro  entraba en  Suiza  con  asombrosa facilidad, mientras la frontera estaba cerrada a cal y canto para los fugitivos de carne y hueso.
Coca-Cola inventó la Fanta para el mercado alemán en plena guerra. En ese período, también Unilever, Westinghouse y General Electric  multiplicaron allí sus  inversiones  y  sus  ganancias.  Cuando  la  guerra  terminó,  la  empresa  ITT recibió  una  millonaria  indemnización  porque  los  bombardeos  aliados  habían dañado sus fábricas en Alemania"


Eduardo Galeano. Espejos 

martes, 20 de diciembre de 2016

Del arte y las máscaras

                                    

"Las obras de arte del África negra, frutos de la creación colectiva, obras de nadie, obras de todos, rara vez se exhiben en pie de igualdad con las obras de los artistas que se consideran dignos de ese nombre. Esos botines del saqueo colonial se encuentran, por excepción, en algunos museos de arte de Europa y de los Estados Unidos, y también en algunas  colecciones  privadas,  pero  su  espacio  natural está  en  los  museos  de antropología.  Reducido  a  la  categoría  de  artesanía  o  de  expresión  folklórica,  el  arte africano es digno de atención, entre otras costumbres de los pueblos exóticos.
El  mundo  llamado  occidental,  acostumbrado  a  actuar  como  acreedor  del  resto  del mundo,  no  tiene  mayor  interés  en  reconocer  sus  propias  deudas.  Y,  sin  embargo, cualquiera  que  tenga  ojos  para  mirar  y  admirar,  podría  muy  bien  preguntarse:  ¿Qué sería del arte del siglo veinte sin el aporte del arte negro? ¿Hubieran sido posibles, sin la mamá  africana  que  les  dio  de  mamar,  las  pinturas  y  las  esculturas  más  famosas  de nuestro tiempo?
En  una  obra  publicada  por  el  Museo  de  Arte  Moderno  de  Nueva  York,  William Rubin  y  otros  estudiosos  han  hecho  un revelador  cotejo  de  imágenes.  Página  tras página,  se  documenta  la deuda del  arte  que  llamamos  arte  con el  arte  de  los pueblos llamados primitivos, que es fuente de inspiración o plagio.
Los principales protagonistas de la pintura y de la escultura contemporáneas han sido alimentados  por  el  arte  africano,  y  algunos  lo  han  copiado  sin  dar  ni  las  gracias.  El genio  más  alto  del  arte  del  siglo  XX,  Pablo  Picasso,  trabajó  siempre  rodeado  de máscaras y tapices del África, y ese influjo aparece en las muchas maravillas que dejó.
La obra que dio origen al cubismo, Les demoiselles d’Avinyó (las señoritas de la calle de las putas, en Barcelona) brinda uno de los numerosos ejemplos. La cara más célebre del cuadro,  la  que  más  rompe  la  simetría  tradicional,  es la  reproducción  exacta  de  una máscara del Congo, que representa una cara deformada por sífilis, expuesta en el Museo Real del África Central, en Bélgica.
Algunas  cabezas  talladas  por  Amadeo  Modigliani  son  hermanas  gemelas  de máscaras de Mali y Nigeria. Las franjas designos de los tapices tradicionales de Mali sirvieron  de  modelo  a  las  grafías  de  Paul  Klee.  Alguna  de  las  tallas  estilizadas  del Congo o de Kenia, hechas antes de que Alberto Giacometti naciera, podrían pasar por obras  de  Alberto  Giacometti  en  cualquier  museo,  y  nadie  se  daría  cuenta.  Se  podría jugar  a  las  diferencias,  y  sería  muy  difícil  adivinarlas,  entre  el  óleo  de  Max  Ernst, Cabeza  de  hombre,  y  la  escultura  en  madera  de  la  Costa  de  Marfil,  Cabeza  de  un caballero, que pertenece a una colección privada de Nueva York. La Luz de luna en una ráfaga de viento, de Alexander Calder, contiene un rostro que es el clon de una máscara luba, del Congo, ubicada en el Museo de Seattle"

Eduardo Galeano (Patas arriba: la escuela del mundo al revés)


El miedo global (Eduardo Galeano)




Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.


Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.


Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.


Los  automovilistas  tienen  miedo  de  caminar  y  los  peatones  tienen  miedo  de  ser atropellados.


La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir.


Los  civiles  tienen  miedo  a  los  militares,  los  militares  tienen  miedo  a  la  falta  de armas, las armas tienen miedo a la falta de guerras.


Es el tiempo del miedo.


Miedo  de  la  mujer  a  la  violencia  del  hombre  y  miedo  del  hombre  a  la  mujer  sin miedo.


Miedo a los ladrones, miedo a la policía.


Miedo a la puerta sin cerradura, al tiempo sin relojes, al niño sin televisión, miedo a la noche sin pastillas para dormir y miedo al día sin pastillas para despertar.


Miedo a la multitud, miedo a la soledad, miedo a lo que fue y a lo que puede ser,  miedo de morir, miedo de vivir"




Eduardo Galeano (Patas arriba: la escuela del mundo al revés)



viernes, 16 de diciembre de 2016

La mar de desaparecidos


Lorca autoprofético:

"Diana es dura,
pero a veces tiene los pechos nublados.
Puede la piedra blanca latir en la sangre del ciervo
y el ciervo puede soñar por los ojos de un caballo.
Cuando se hundieron las formas puras
bajo el cri cri de las margaritas,
comprendí que me habían asesinado.
Recorrieron los cafés y los cementerios y las iglesias,
abrieron los toneles y los armarios,
destrozaron tres esqueletos para arrancar sus dientes de oro.
Ya no me encontraron.
¿No me encontraron?
No. No me encontraron.
Pero se supo que la sexta luna huyó torrente arriba,
y que el mar recordó ¡de pronto!
los nombres de todos sus ahogados"

Poeta en Nueva York



El adolescente Rimbaud:

"Y desde entonces, me bañé en el poema
de la mar, lleno de estrellas, y latescente,
devorando los azules verdosos; donde, flotando
pálido y satisfecho, un ahogado pensativo desciende; 
 

(...)

¡Yo he visto el sol caído, manchado de místicos horrores.
iluminando los largos flecos violetas,
parecidas a los actores de dramas muy antiguos
las olas meciendo a lo lejos sus temblores de moaré! 


¡Yo soñé la noche verde de las nieves deslumbrantes,
besos que suben de los ojos de los mares con lentitud,
la circulación de las savias inauditas,
y el despertar amarillo y azul de los fósforos cantores! 
 

¡Yo seguí, durante meses, imitando a los ganados
enloquecidos, las olas en el asalto de los arrecifes,
sin pensar que los pies luminosos de las Marías
pudiesen frenar el morro de los Océanos asmáticos!
 

¡Yo embestí, sabed, las increíbles Floridas
mezclando las flores de los ojos de las panteras con la piel
de los hombres! ¡Los arcos iris tendidos como riendas
bajo el horizonte de los mares, en los glaucos rebaños!
 

¡Yo he visto fermentar los enormes pantanos, trampas
en las que se pudre en los juncos todo un Leviatán;
los derrumbes de las aguas en medio de la calma,
y las lejanías abismales caer en cataratas!
 

¡Glaciares, soles de plata, olas perladas, cielos de brasas!
naufragios odiosos en el fondo de golfos oscuros
donde serpientes gigantes devoradas por alimañas
caen, de los árboles torcidos, con negros perfumes! 


 (...)

Casi isla, quitando de mis bordas las querellas
y los excrementos de los pájaros cantores de ojos rubios.
¡Y yo bogué, mientras atravesando mis frágiles cordajes
los ahogados descendían a dormir, reculando! 
 

Yo que corría, manchado de lúnulas eléctricas,
tabla loca, escoltada por hipocampos negros,
cuando los julios hacían caer a golpes de bastón
los cielos ultramarinos de las ardientes tolvas; 


 (...) 

¡Yo he visto los archipiélagos siderales! y las islas
donde los cielos delirantes están abiertos al viajero:

 ¿Es en estas noches sin fondo en las que te duermes y te exilas,
millón de pájaros de oro, oh Vigor futuro?

¡Pero, de verdad, yo lloré demasiado! Las Albas son desoladoras,
toda luna es atroz y todo sol amargo:
El acre amor me ha hinchado de torpezas embriagadoras.
¡Oh que mi quilla estalle! ¡Oh que yo me hunda en la mar!

Si yo deseo un agua de Europa, es el charco
negro y frío donde, en el crepúsculo embalsamado
un niño en cuclillas, colmado de tristezas, suelta
un barco frágil como una mariposa de mayo"


El barco ebrio



Del libre comercio Pacífico


Pepe Escobar (Russia Today)

"En una breve retrospectiva, la díscola relación entre Obama y las "amenazas existenciales" de Rusia y China lo incluye todo, desde el Maidan en Kiev patrocinado por Washington hasta el "Assad se tiene que ir" en Siria, con una mención especial para la guerra de precios del petróleo, las sanciones económicas, las agresiones contra el rublo, la demonización de Putin y todo lo que sea ruso, las provocaciones en el Mar del Sur de China –todo eso hasta el floreado final con la muerte del muy alardeado tratado Asociación Trans-Pacífico (TPP), lo que fue reconfirmado en la APEC inmediatamente después de la elección de Donald Trump.
Fue casi demasiado doloroso ver a Obama defender su no precisamente espectacular legado en su última conferencia internacional de prensa, irónicamente con el telón de fondo de la costa sudamericana del Pacífico (...)
El entierro ritual en aguas del Pacífico peruano del "brazo mercantil de la OTAN" y del pivote hacia Asia (anunciado por primera vez en el mes de octubre del 2011 por Hillary Clinton) le proporcionó a Xi la plataforma perfecta para agitar los méritos de la Asociación General Económica Regional (AGER) ampliamente apoyada por China.
La AGER es una ambiciosa idea que apunta a convertirse en el más grande acuerdo de libre comercio del mundo: 46% de la población mundial, con un PIB combinado de 17 billones de dólares y el 40% del comercio mundial. La AGER incluye a diez naciones de la ASEAN más China, Japón, Corea del Sur, India, Australia y Nueva Zelanda.
La idea AGER nació hace cuatro años durante una cumbre de la ASEAN celebrada en Camboya y ha sostenido hasta el momento nueve rondas de negociaciones. Curiosamente la idea inicial vino de Japón como un mecanismo para modificar una plétora de acuerdos bilaterales que la ASEAN había logrado con sus socios. Pero ahora China está a la cabeza.
La AGER es también la piedra angular del Área de Libre Comercio de Asia-Pacífico, concepto que fue introducido durante una reunión de la APEC en Beijing por, quién más, China con el objeto de convencer a países cuyo principal socio comercial es China y alejarlos de la idea del TPP.
La AGER e incluso el ALCAP no constituyen un nuevo conjunto de normas comerciales ultra extensivas (fraguadas por corporaciones multinacionales norteamericanas) sino la ampliación de acuerdos existentes entre la ASEAN e importantes naciones de noreste asiático, el sur de Asia y Oceanía. 
No son necesarios experimentados meteorólogos para darse cuenta en qué sentido los vientos del Pacífico están soplando. Perú y Chile ya están a bordo para unirse a la AGER. Y Japón, que estuvo negociando el TPP hasta el último aliento, ahora se dirige también a la AGER"




miércoles, 14 de diciembre de 2016

De modélicas vulgatas ideológicas


Y cárguennos, por favor, el rescate milmillonario de autopistas públicas puestas en manos privadas, porque ACS, OHL y Sacyr gestionan mejor. Sus autopistas hacia el cielo cortesía del denostado papá estado.


"¿Qué pensaría un profano que se acercara con sana curiosidad a los sesudos tratados de los teóricos de la economía, con el loable fin de mejorar su comprensión de las intrincadas aristas de la realidad económica, ante la afirmación de que en esos modelos no hay cabida para el análisis del dinero, del beneficio, del capital, del tiempo, de la renta, de las grandes corporaciones ni del estado?  (...)
Virtudes “teologales” como que los mercados siempre se ajustan hacia el sagrado equilibrio; que el dinero es neutral; que los mercados financieros son “eficientes” (los precios de los activos reflejan siempre los “fundamentos” y no tiene sentido la especulación); sobre la primacía incuestionable de la gestión privada sobre la pública o la obsesión patológica con la inflación son absurdos dogmas sagrados que no resisten la prueba de los hechos. Sin embargo, elaborar modelos que conduzcan a reforzar la creencia en tales entelequias y a combatir implacablemente a los sacrílegos que osen cuestionarlas es la ocupación de los mejores cerebros de la disciplina (...)
Como añade sarcásticamente Varoufakis –que describe la vulgata de la teología económica como “una religión basada en ecuaciones y una abundante dosis de mala estadística”-: “Imaginen un mundo donde la política económica fuera predicada en base a modelos que asumen en su núcleo axiomático que no existe el tiempo, ni el espacio, ni las grandes firmas, ni el beneficio o el dinero. Sería realmente terrorífico”. "



"En medio de la nocturnidad de un domingo, con la apatía cómplice de un fin de semana y con el inmoral juego al despiste de la prensa, la UE y el estado italiano deciden, en esta madrugada del lunes, cargar a los ciudadanos las catastróficas pérdidas de la quiebra del 3° banco del país, el Monte dei Paschi de Siena. Y todo su sistema desnuda una fragilidad de arena al borde del colapso generalizado (...)
El obligado rescate se realizará con fondos del presupuesto del estado (O sea con dinero de los contribuyentes) y con emisión monetaria indirecta del Banco Central Europeo (O sea, con más deuda pública para las futuras generaciones).
Y aún falta por conocer el brutal castigo social a que serán sometidos los ciudadanos que nada tuvieron que ver con este vaciamiento corrupto del sistema bancario, acompañado de una desastrosa gestión y del error de políticas perniciosas para la gente.
Es otra de las tantas y sonadas consecuencias de una atroz y lapidaria política económica de especulación, vaciamiento de la producción, expolio de los patrimonios públicos y castigo a la ciudadanía.
Una consecuencia más de 25 años de deriva y caos financiero provocadas por los centros de poder, en la concentración de riquezas, aplastando a la sociedad con el empobrecimiento generalizado y el chantaje crónico con mensajes de terror y caos (...)
Durante más de 500 años, estas cajas de ahorro fueron la única alternativa a los usureros y a la prepotencia de banqueros inescrupulosos.  Soportaron guerras, revoluciones, dictaduras, tiranías, genocidios, cambios de modelos económicos y todos los rigores del paso del tiempo (...) Pero sin embargo, las cajas sobrevivieron a todo y a todos durante siglos. Fueron inmunes porque eran «los bancos del pueblo».
Pero llegó LA GLOBALIZACIÓN y acabó con ellas. Se impuso, en el ambiente bancario la repugnante cultura de la avaricia, la tiranía de la especulación, el crecimiento permanente y desesperado, la timba de las inversiones burbujeantes y el abandono de las tradicionales funciones y metas de los bancos.
Ha muerto definitivamente la caja de ahorros más vieja del mundo. O lo que quedaba de ella. Hace poco pasó lo mismo con Caja Madrid, de 300 años de historia. Y el mundo sigue andando. Y la prensa sigue mintiendo"




lunes, 12 de diciembre de 2016

Desde el Próximo Oriente, gracias Cuba.


Los tres reyes del cinturón de Orión se alinean con Sirio, la estrella del Este, que apunta al lugar del horizonte donde el sol muere y resucita al tercer día en su camino hacia el Norte en el solsticio de invierno, como reflejan el mito del Horus egipcio, el Mitra persa y demás mesías solares. En cambio, los regalos de emancipación y dignidad contra el fascio-islamismo alentado por Occidente llegaban allí desde Cuba.

La excelente analista geopolítica iraní Nazanín Armanian:

"Cuba estaba presente en todas las luchas anticoloniales y antiimperialistas de la región: desde Libia, Argelia y Egipto hasta Irak, Irán, Siria, Palestina, Yemen, y no sólo entrenando guerrilleros (como a los del movimiento comunista de Dhofar en su lucha contra el sultanato de Omán) sino también con el envío de los mejores hijos de su socialismo: los médicos. Aun hoy, cientos de ellas y ellos trabajan en las zonas más deprimidas de Argelia, Etiopía y Angola.
En el turbulento año 1959, el Che, como enviado de Cuba, visitó Gaza -entonces bajo la dirección de las fuerzas progresistas-, y apoyó a Jamal Abdel Nasser en su batalla contra Israel y las amenazas EEUU y Gran Bretaña. Desde entonces ha llovido mucho, y la política exterior de Cuba ha tenido sus aciertos y sus errores. Llegó a tachar las Primaveras Árabes como levantamientos fabricados por EEUU, cuando Washington mandaba a Arabia Saudí a aplastar la de Bahréin o de Yemen, o que un Obama sorprendido por la “Revolución de Tahrir” tuvo que cambiar de postura tres veces en 18 días hasta poder abortarla definitivamente. Diferentes son los casos de complot contra Libia y Siria, sin duda conspiración de las potencias occidentales y regionales para acabar con aquellos estados (...)
El futuro de Cuba es tan incierto como el de todos los países del planeta. La única verdad es que su modelo social, a pesar de todas sus carencias, ha conseguido devolver la dignidad al concepto de “ciudadano”, donde todos tienen derecho a pan, a techo, a salud y educación. Es el país del “tercer mundo” que desconoce “la malnutrición infantil”. En Nueva York, ciudad de 8,5 millones de habitantes, la mitad de los niños pasan hambre, y hay 60.410 personas “homeless”. En el ranking del Índice de Desarrollo Humano, Cuba, sin grandes recursos y bajo el embargo económico durante décadas, ocupa el puesto 67 entre 188 naciones, por encima de Sudáfrica, Irán o Turquía. Sólo el socialismo consigue que un huracán como Matthew, que arrancó la vida de cerca de 800 personas en Haiti, y 20 en EEUU, se marchase con manos vacías de Cuba.
Sería contrario a las enseñanzas del viejo guerrillero y las mismas lecciones del socialismo crear un culto a la personalidad del gran líder de la revolución cubana. Fidel y su equipo, junto con millones de cubanos han hecho que diminuto país de elevados valores humanos hayan conseguido un impacto tan amplio y profundo en todo el planeta, mostrando que un mundo mejor es posible. Gracias Cuba"




viernes, 9 de diciembre de 2016

Democracia menos formal


Marcello Colussi:

"En los países latinoamericanos que, con las dificultades del caso, vinieron desarrollando políticas populares estos últimos años, redistributivas, con algún criterio social, sus gobiernos fijaron impuestos considerables a las empresas extranjeras que explotaban sus recursos naturales. Por ejemplo, tanto en Bolivia con la explotación gasífera o en Venezuela con la extracción de petróleo, las compañías deben pagar un 50% de regalías a los Estados de esos países. Podría discutirse si allí efectivamente “manda el pueblo”; lo que queda claro es que hay allí gobiernos populares, y que la población se ve bastante beneficiada. Si los pueblos no mandan directamente, está claro que mayoritariamente respaldan a sus gobiernos, pues reciben los beneficios de esas administraciones.
En Guatemala –insistamos: tomamos ese país solo por poner un ejemplo; la situación es similar en cualquier democracia representativa, sea Noruega, Estados Unidos, Egipto o Sierra Leona– hace 30 años que se vive dentro de esto que llamamos “democracia”, y su población continúa tan pobre y postergada como siempre, excluida del desarrollo económico-social. La gente vota y elige a sus representantes. ¿Manda la gente con su voto? ¿Mandan los representantes, el presidente, los ministros, los diputados? Pero ¿quién da las órdenes entonces?
Mientras en la República Bolivariana de Venezuela o en el Estado Plurinacional de Bolivia se retiene un 50% como impuestos a las ganancias de las empresas extranjeras que explotan sus recursos naturales, en la democrática Guatemala ese porcentaje es de apenas el 1%. Como el porcentaje suena a bochornoso, y ante la presión popular, el Congreso de la República, según el Decreto Legislativo 22-2014, aumentó esas regalías a un 10%. Para ello modificó un artículo de la Ley de Minería (...)
Hasta allí, eso parece una medida popular, de beneficio para la población; en otros términos: habría más recaudación fiscal, por tanto, mayor capacidad de inversión social. Llevar el impuesto del 1 al 10%, si bien no es de gobierno con talante socialista como los de Venezuela y Bolivia, significa un aumento considerable en la recaudación fiscal, y por tanto, una merma en los ingresos de las empresas mineras (¡que, por supuesto, no quebrarán!).Pero ahora viene lo importante: la normativa legislativa fue impugnada por determinados círculos de poder (¿los que realmente mandan?) –léase: alto empresariado organizado en sus cámaras– y tiempo después, el 17 de septiembre de 2015, la Corte de Constitucionalidad (¿mandan ellos?) dejó sin efecto el aumento a las regalías mineras. Por tanto, esa tasa impositiva sigue siendo del 1%.
Las compañías mineras, en nombre de la hoy día a la moda “responsabilidad social empresarial”, voluntariamente llevaron ese aporte a un 2%. ¿Encomiable? (...)
“A buen entendedor, pocas palabras”, reza el refrán. ¿Cómo, después de cosas así, seguir creyendo en la democracia formal?
Por tanto, si esta democracia representativa no sirve a las grandes mayorías populares, habrá que ir buscando otras formas. Ahí está la democracia de base, la democracia real, directa, participativa, esperándonos. ¿No fue eso la Comuna de París en 1871? ¿No fueron eso las Comunidades de Población en Resistencia –CPR– en Guatemala durante los años de la guerra? Otra democracia donde la población efectivamente sí elije es posible. ¿Cuándo comenzamos a construirla?"

http://rebelion.org/noticia.php?id=220245 

De distopías irreversibles


Tom Engelhardt es cofundador del American Empire Project, autor de The United States of Fear y de una historia de la Guerra Fría, The End of Victory Culture. Forma parte del cuerpo docente del Nation Institute y es administrador de TomDispatch.com. Su libro más reciente es Shadow Government: Surveillance, Secret Wars, and a Global Security State in a Single-Superpower World

"Al igual que con el 11-S, una historia –larga y cargada de reacciones hostiles– precedió a la victoria de Donald Trump del 8 de noviembre. Esa historia incluye la institucionalización de la guerra permanente como una forma de vida en Washington, el crecimiento de un poder autónomo y la preeminencia del estado de la seguridad nacional; todo esto acompañado del desarrollo y la legalización de los poderes más opresivos del Estado, entre ellos la invasiva vigilancia de todos los tipos imaginables, el regreso, desde los campos de batalla más remotos, de la tecnología y la mentalidad de la guerra permanente y la capacidad de asesinar a quienquiera que la Casa Blanca elija matar (incluso a ciudadanos estadounidenses). Además, en relación con las reacciones contrarias, en el ámbito nacional sería necesario incluir el resultado del fallo de 2010 llamado “Citizens Unites” (Ciudadanos unidos) del Tribunal Supremo, que permitió liberar pasmosas sumas de dinero corporativo y del 1 por ciento que está en la cúspide de una sociedad cada vez más desigual para llenar las arcas de un sistema político (sin el cual habría sido impensable la existencia de una presidencia y un gabinete de multimillonarios) (...)
En un momento que, en tantos sentidos, está lleno de extremismo y en el que los yihadistas del estado de seguridad nacional están claramente dispuestos a todo, es posible quizás que las elecciones de 2016 acaben siendo el equivalente en cámara lenta a un golpe de Estado en Estados Unidos. Donald Trump, como otros populistas de derecha antes que él, tiene un temperamento con tendencia no solo a la demagogia (como lo demostró en la campaña presidencial), sino también al autoritarismo en su versión estadounidense, sobre todo desde que en los últimos años –en términos de pérdida de derechos y de reforzamiento de los poderes del Estado– este país ya se ha movido hacia la autocracia, aunque esta realidad sea poco percibida.
Fuera cual fuera la forma en que los acontecimientos del 8 de noviembre hayan sido presentados a los estadounidenses, hay una cosa que cada día es más cierta acerca del país que gobernará Donald Trump. Olvidemos a Valdimir Putin y su destartalado petro-estado: en este momento, el país más peligroso del planeta es el nuestro. Conducido por un hombre que –aparte de la forma de manipular a los medios (en lo que es un genio innato)– sabe bien poco y, al menos en parte, por los frustrados generales provenientes de la guerra estadounidense contra el terror, es probable que Estados Unidos sea un país más extremo, beligerante, irracional, obsesivo; un país que cuenta con unas fuerzas armadas poderosamente pertrechadas, financiadas en un nivel cada vez mayor –al que ningún otro país puede siquiera acercarse– y con pasmosos poderes para intervenir, interferir y reprimir.
No es un cuadro muy atractivo. Aun así, es apenas una introducción a lo que indudablemente debería ser considerado lo más importante del Estados Unidos de Donald Trump: con todo lo que sabemos de la historia golpista de la CIA y la tradición de cambios de régimen por la fuerza de las armas, ¿podría también Estados Unidos hacer pedazos un planeta? Si, en lo más alto de lo que ya es el segundo país emisor de gases de efecto invernadero del mundo, Trump lleva adelante las futuras políticas energéticas que prometió durante la campaña electoral –desfinanciar las ciencias relacionadas con el clima, denunciar o ignorar los acuerdos contra el cambio climático, quitarle importancia al desarrollo de energías alternativas, dar luz verde a los oleoductos y al fracking, alentar aún más otras formas de extracción de combustibles fósiles y repensar completamente a Estados Unidos para convertirlo en la Arabia Saudí de América del Norte–, estará efectivamente iniciando una acción de cambio de régimen contra el planeta Tierra.
Todo lo demás que pueda hacer la administración Trump, incluso introducirnos en un periodo de autocracia estadounidense, formaría parte inherente de la historia de la humanidad. Los despotismos vienen y van. Los déspotas surgen y mueren. Las rebeliones estallan y fracasan. Las democracias un día funcionan y un día dejan de funcionar. La vida continúa. Sin embargo, el cambio climático no tiene nada que ver con todo eso. Puede formar parte de la historia del universo, pero no de la historia humana. En cambio, puede ser un factor decisivo en la Historia"





jueves, 8 de diciembre de 2016

En efectivo y al limón


Brett Scott:

"El Banco Mundial estima que hay dos mil millones de adultos sin cuenta bancaria, y aquellos que la tienen, frecuentemente se apoyan en la flexibilidad informal del efectivo en sus transacciones diarias. Estas personas están marcadas por ser incompatibles en el espacio de las instituciones formales. Son poco beneficiosos para que los bancos justifiquen el gasto de abrirles una cuenta bancaria. Esta es la economía gris, invisible para el sistema.
La economía gris no es sólo para la gente “pobre”. Somos cualquiera que no hayamos interiorizado la narrativa formal del estado-corporación de normalidad, y cualquiera que busque un estilo de vida fuera de la sociedad mainstream. El futuro presentado por los gurús de la innovación auto-creada no tiene sentido para la gente flexible, impredecible o invisible, ya que son los representantes del atraso. El futuro es un mundo de opciones de consumo interminables construido sobre una uniformidad digital inevitable de reglas automatizadas, un matrix donde no puedes existir ni pensar (...)
En las reuniones de los fintech en Londres, las excitantes visiones de una sociedad sin efectivo ahora vienen acompañadas de la alerta de que deberíamos pensar en el poder que les estamos dando a aquellos que controlan el sistema. No sólo los intermediarios de pagos pueden ver cada vez que pagas por el acceso a una web porno, sino que tienen la capacidad de censurar tus transacciones, como en el caso en el que Visa, PayPal o MasterCard trataron de ahogar WikiLeaks rechazando procesar las donaciones de la gente. Podríamos imaginar escenarios aberrantes de ciencia ficción donde un régimen teocrático escribe decretos para que los procesadores de pagos bloqueen cualquiera que trate de comprar un libro considerado sexualmente subversivo. Dichos decretos podrían ser puestos en funcionamiento mediante un código, con subprogramas que activen cierres de seguridad inteligentes para mantener a los malhechores bajo arresto domiciliario mientras les cobran una multa de manera automática en su cuenta bancaria (...)
Pero este no es exactamente el punto. Lo que es más importante para Ancilla y para mi es la amenazante sensación de un observador externo que nos “asiste”, “guía” o “ayuda” en la vida, siguiendo o registrando nuestros movimientos para influir sobre nosotros. El observador no es una sola entidad. Es un conjunto colectivo que se construye por fases incrementales a través de startups y compañías alrededor del mundo mientras nosotros nos tomamos un café. Lo sentimos infiltrándose cada vez más profundamente en nuestras vidas. Una malla de aparatos conectados, cookies y sensores. Si lo concebimos como un padre benevolente o como los ojos amenazantes de un tirano, no importa. El hecho es que esos ojos tienen la capacidad potencial de vigilarnos, todo el tiempo (...)
En este momento, el soporte de la propaganda que ensalza las ventajas a corto plazo de los pagos digitales está disolviendo nuestros impulsos críticos y reconformando nuestro ADN cultural. ¿Quién está pensando en las implicaciones a largo plazo acerca de construir nuestras vidas en torno a estos sistemas, y encerrarnos en una dependencia directa de los mismos?
Al contrario que una batalla que utiliza la violencia, la hegemonía es el ejercicio de poder que lleva a la gente a creer en ello, a verlo como inevitable, irrefutable y normal. El plan de Visa de cuatro años es uno de esos ejercicios, y una vez que lo hayamos internalizado, elegiremos ayudarles a construir su poder. Nos sentiremos extrañamente tranquilos viendo al Alcalde de Londres llevando la publicidad de MasterCard, descargaremos el ApplePay como un niño aturdido aceptando un regalo.
Preparémonos para la Guerra del Efectivo. Recordemos que esto no va de una nostalgia romántica de los billetes de 10 con la cara de la reina. Esto va de mantener alternativas ante la asfixiante higiene del panóptico digital construido para servir a las necesidades de los comerciantes burócratas que maximizan el beneficio, reducen costes, monitorean a los clientes, controlan y predicen nuestros comportamientos. Los alemanes están en ello, junto con los criminales, los mendigos, las personas que se ganan la vida en la calle y el ejército de gente cuyas vidas nunca serán valoradas con cinco estrellas por el sistema de reputación mainstream.
Tenemos que crear alianzas con los proveedores de los sistemas monetarios no bancarios, y sí, debemos mantener la opción de poder pagar con tarjeta. Porque la lucha está precisamente en eso: en las opciones"

 http://rebelion.org/noticia.php?id=220160

lunes, 5 de diciembre de 2016

La Unión deshace la fuerza


 La UE empieza a recoger la siembra social de sus políticas: como en los 30, en que el crack del 29  y la Gran Depresión tras décadas ultraliberales se agravaron con políticas de austeridad que tanto sufrimiento social produjeron, lo que alentó el fascismo. El rapto tecnocrático de Europa desemboca en los Orban y Le Pen, una vez los europeos miraban hacia otro lado en Libia o Siria y practicaban la xenofobia contra sus refugiados, fruto de nuestras políticas neocoloniales. Bienvenidos a los viejos demonios, cortesía BCE, la Comisión y el Eurogrupo de los "moderados".


Carlos Elordi:

"Dentro de seis meses puede empezar a concretarse lo que hasta hace muy poco se consideraba imposible: que la Unión Europea inicie su desaparición. El Brexit ha sido un primer paso en ese camino. Por sus efectos reales, que empezarán a conocerse dentro de muy poco, y por su impacto psicológico en todo el continente. Este domingo pueden producirse dos nuevos episodios de ese proceso que algunas voces muy fiables consideran imparable. Si el "no" gana en el referendo sobre la reforma constitucional italiana, las elecciones que podrían seguir a ese resultado darían la victoria a partidos que están en contra de la UE y del euro (...)
En ese inquietante contexto también hay que colocar la elección del muy reaccionario y liberal François Fillon en las primarias de la derecha francesa. Que según autorizadas opiniones, no han reducido, sino todo lo contrario, las posibilidades de que el antieuropeo y anti-euro Front National de Marine Le Pen gane las presidenciales galas de esta primavera. Si esto ocurriera y se sumara a las hipótesis anteriores sobre Italia y Austria, la Unión Europea podría empezar a contar los días que le quedarían de vida y, de paso, el panorama geopolítico de Europa y del mundo que su existencia ha sostenido en el último medio siglo sufriría un cambio sustancial y lleno de graves incógnitas (...) 
El Movimento Cinque Stelle de Beppe Grillo, la xenófoba Lega Nord y el partido del una vez más renacido, a sus 80 años, Silvio Berlusconi, propugnan el "no". Junto con ellos, el sector del antiguo Partido Comunista que milita, cada vez más incómodo y opuesto a su líder, en la formación de Renzi. Y una miríada de movimientos sociales y personalidades de muy diversa orientación y práctica política.
En los últimos días los mercados parecen inclinarse por la victoria de esa amalgama. Las bolsas están cayendo y la prima de riesgo italiana está subiendo (...)
Si en mayo, en la segunda vuelta, Marine Le Pen se hace con la presidencia de Francia, la situación se haría incontrolable. En el terreno financiero y en el diplomático. Aunque sólo sea porque la ultraderechista gala propugna un entendimiento de Francia con la Rusia de Putin en cuestiones tan calientes como la guerra de Siria y en el conflicto de Ucrania. Su rival, François Fillon, también es partidario de un acercamiento a Moscú, con lo que el eje franco-alemán que hasta ahora ha dirigido la UE podría ser puesto abiertamente en cuestión.
La Unión Europea no está preparada para hacer frente a esa eventualidad. Y mucho menos a la salida de socios tan importantes como Italia o Francia. El Brexit, unido a fracasos como el de la política hacia los refugiados, entre otros, ya la ha sumido en lo que algunos creen que es una crisis existencial. Y la victoria de Donald Trump amenaza su statu quo comercial, económico, político y diplomático. Este domingo puede empezar la crónica de un desastre. O no"



viernes, 2 de diciembre de 2016

Cosas de niños (y del comercio mundial sin regulación)



EL NIÑO YUNTERO (MIGUEL HERNÁNDEZ/SERRAT. IMÁGENES DE MONTXO ARMENDÁRIZ



RADIOHEAD: ALL I NEED: CAMPAÑA CONTRA LA ESCLAVITUD INFANTIL DE LA MTV





Eduardo Galeano (Patas arriba: la escuela del mundo al revés):

"en los basurales de la ciudad de México, Manila o Lagos, juntan vidrios, latas y papeles, y disputan los restos de comida con los buitres;
se sumergen en el mar de Java, buscando perlas;
persiguen diamantes en las minas del Congo;
son topos en las galerías de las minas del Perú, imprescindibles por su corta estatura y cuando sus pulmones no dan más, van a parar a los cementerios clandestinos;
cosechan café en Colombia y en Tanzania, y se envenenan con los pesticidas;
se envenenan con los pesticidas en las plantaciones de algodón de Guatemala y en las bananeras de Honduras;
en Malasia recogen la  leche  de los  árboles  del  caucho,  en jornadas de  trabajo  que  se extienden de estrella a estrella;
tienden vías de ferrocarril en Birmania;
al norte de la India se derriten en los hornos de vidrio, y al sur en los hornos de ladrillos;
en Bangladesh, desempeñan más de trescientas ocupaciones diferentes, con salarios que oscilan entre la nada y la casi nada por cada día de nunca acabar;
corren carreras de camellos para los emires árabes y son jinetes pastores en las estancias del río de la Plata;
en  Port-au-Prince,  Colombo,  Jakarta  o  Recife  sirven  la  mesa  del  amo,  a  cambio  del derecho de comer lo que de la mesa cae;
venden  fruta  en  los  mercados  de  Bogotá  y  venden  chicles  en  los  autobuses  de  San Pablo;
limpian parabrisas en las esquinas de Lima, Quito o San Salvador; lustran zapatos en las  calles de Caracas o Guanajuato;
cosen ropa en Tailandia y cosen zapatos de fútbol en vietnam;
cosen pelotas de fútbol en Pakistán y pelotas de béisbol en Honduras y Haití;
para  pagar  las  deudas  de  sus  padres,  recogen  té  o  tabaco  en  las  plantaciones  de  Sri Lanka y cosechan jazmines, en Egipto, con destino a la perfumería francesa;
alquilados por sus padres, tejen alfombras en Irán,  Nepal y en la India, desde antes del amanecer  hasta  pasada  la  medianoche,  y  cuando  alguien  llega  a  rescatarlos,  preguntan: 
«¿Es usted mi nuevo amo?»; 


miércoles, 30 de noviembre de 2016

Para una crítica al tecnomesianismo


El filósofo Jorge Riechmann:

"Límites al crecimiento del PIB (“decrecimiento”), a la quema de combustibles fósiles, la movilidad a gran escala, la ocupación de suelo, la extracción de minerales.... Pudiera parecer una verdad de perogrullo, pero actualmente este enunciado no figura en las agendas oficiales, ni tampoco (en muchas ocasiones) en las “alternativas”. “El intento de crecer sin límites, en un planeta finito, lleva al colapso ecológico-social. Casi toda mi vida ha girado en torno a un enunciado tan sencillo: una obviedad”, confiesa el filósofo, matemático y profesor de Filosofía Moral en la Universidad Autónoma de Madrid, Jorge Riechmann. Por eso escribió en 2012 que al socialismo sólo se puede llegar en bicicleta. Tres años después argumentó en otro ensayo sobre “la construcción cultural que necesitamos”. Actualmente plantea un ecosocialismo “descalzo”, y en un libro recientemente publicado por Catarata trata de responder a la provocadora pregunta del título: “¿Derrotó el smarthpone al movimiento ecologista?” Ya en la portada avanza -en el mismo subtítulo- la reflexión de las 350 páginas siguientes: “Para una crítica del mesianismo tecnológico”.
Algunas cifras apuntadas por el autor justifican la pregunta central del texto. España contaba, en marzo de 2016, con 50,68 millones de líneas de teléfono móvil, lo que representaba un récord europeo (109 por cada 100 personas). En la posesión de smarthpones el estado español bate asimismo casi todos los registros, pero a escala mundial (sólo se sitúa por delante Singapur). Según un estudio de Global Web Index, los españoles pasan más de seis horas diarias (de promedio) conectados a Internet. Otra encuesta, “Perspectivas de futuro de la sociedad” (diciembre de 2013), constata la “tecnolatría” y la insensibilidad hacia los límites. El 92% de los españoles entrevistados consideraba probable que en los próximos 20-30 años habría que reducir de modo drástico el uso de combustibles fósiles; pero del citado porcentaje, sólo el 23,8% pensaba que se produciría una situación de escasez energética y una crisis económica. Es decir, podría mantenerse el ritmo de vida actual. La razón es que los encuestados confiaban en una solución basada en las energías renovables, o de estas más la energía nuclear, o en nuevos inventos tecnológicos. “Ésa es la fe ciega, irracional, en la tecnología que está velando los ojos de la mayoría social”, lamenta Riechmann (...)
En el libro que Jorge Riechmann ha presentado en la Librería Primado de Valencia proliferan los ejemplos. Uno de los más connotados es el del inventor estadounidense y director de ingeniería de Google, Raymond Kurzweil, quien confía en un aumento explosivo del conocimiento que lleve al ser humano a la omnipotencia: emanciparse del mundo material y de su condición de organismo biológico. Nada menos. “El mesianismo de Silicon Valley deja muy atrás lo que en el pasado han prometido la mayoría de los santones y profetas”. Toda una ideología, el transhumanismo, pondera los avances de la tecnociencia hasta hacer posible -supuestamente- la Superinteligencia, la Superlongevidad y el Superbienestar del ser humano.
El autor constata el nihilismo y la ausencia de límites que atraviesa a la tecnociencia. El ser humano es finito, mortal, limitado y ante esta realidad caben dos opciones: la compasión, la 'paideia' y la participación política en movimientos emancipatorios o, por el contrario, arrebatarse con la ingeniería genética, la nanotecnología y la biología de síntesis (...)
Jorge Riechmann advierte de la disparatada aspiración a la trascendencia de las biotecnologías, la computación y la robótica. “Somos en el fondo, y de forma muy especial, simios sociales”, afirma el filósofo frente a las pretensiones redentoras del transhumanismo. “Se ha conservado la unidad de la especie humana desde que esta existe: 150.000 años”. Esto significa la posibilidad de establecer un diálogo profundo que permite comprender la experiencia del cazador magdaleniense o la campesina quechua. Es decir, sentirse parte de una “tribu ampliada”: la de la especie humana, desde los primeros caza-recolectores. El razonamiento de Reichmann concentra toda la carga de profundidad en un aserto y una pregunta. “El antiguo chamán asiático o la tejedora egipcia pertenecen a mi tribu”; pero, ¿y el futuro “hombre biónico” dotado de capacidades extrahumanas? (...)
“¿Jugar a ser dioses?”, se pregunta el autor, que en diferentes pasajes del libro cita a Montaigne: “El ser humano no puede crear una lombriz y a pesar de ello crea dioses por docenas”. Pero el mito del progreso ilimitado no es sólo un discurso ni una filosofía legitimadora. Se encarna en proyectos materiales, con su balance de costes y beneficios (...)
En el modelo vigente se incluye además el Internet mercantilizado, con todas sus flagrantes contradicciones. Por ejemplo, cuando Apple lanzó a la venta el iPad (“tablet” miniportátil) en 2010, se conoció la realidad laboral de quienes lo fabricaban en las plantas chinas de la empresa Foxconn: jornadas laborales de 16 horas diarias y salarios base de aproximadamente 100 euros mensuales. ¿Dónde se sitúan las verdaderas prioridades? “Nunca como hoy la humanidad ha vivido en un planeta con más de 400 partes por millón de dióxido de carbono en la atmósfera” (...)
A ello se agrega la rampante “huella” ecológica y el impacto de la acción humana sobre el planeta. Un modo original de plantearlo es con la metáfora de los “esclavos energéticos”, que se basa en la traducción a fuerza de trabajo humano del consumo de combustibles fósiles. Quiere demostrarse, así, que la energía fósil barata es “el fundamento de nuestras ganancias, de nuestros sueldos elevados y de unos bienes y servicios de bajo coste” (Nathan John Hagens, en “La situación del mundo 2015 (un mundo frágil)”, Icaria). En la Atenas Clásica 300.000 esclavos laboraban para 34.000 ciudadanos libres; la proporción en la Roma Imperial era de 130 millones de esclavos-20 millones de ciudadanos. En la década de los 90 del siglo XX, la proporción había aumentado sustancialmente: una veintena de “esclavos energéticos”, por cada habitante del planeta. Pero se trata de un promedio: a finales del siglo pasado el estadounidense común empleaba ente 50 y 100 veces más energía que el bangladeshí medio"




martes, 29 de noviembre de 2016

El preso del franquismo Marcos Ana. In Memoriam



Sobre tu arena
¿Dónde tu luz, tus hondas primaveras,
y aquel alba de almendros impulsores?
Que hoy liba hiel la abeja entre tus flores
y amarguras de invierno en las meleras
Panes de sal cosechas en tus eras
—sustento de tu herida— y ruiseñores
mancos de vuelo y tuertos de clamores
por internas y mudas sementeras
!Que tristeza de yermo este barbecho,
esta tierra del alma encadenada
sin yuntero cantor!
Sobre tu arena
quema un árbol de hielo recién hecho,
raíz de tu dolor, sombra de nada,
estatura del llanto y de la pena.
Decidme cómo es un árbol,
contadme el canto de un río
cuando se cubre de pájaros,
habladme del mar,
habladme del olor ancho del campo
de las estrellas, del aire
recítame un horizonte sin cerradura
y sin llave como la choza de un pobre
decidme cómo es el beso de una mujer
dadme el nombre del amor
no lo recuerdo.
Aún las noches se perfuman de enamorados
que tiemblan de pasión bajo la luna
o solo queda esta fosa?
la luz de una cerradura
y la canción de mi rosa
22 años, ya olvidé
la dimensión de las cosas
su olor, su aroma
escribo a tientas el mar,
el campo, el bosque, digo bosque
y he perdido la geometría del árbol.
Hablo por hablar asuntos
que los años me olvidaron,
no puedo seguir 
escucho los pasos del funcionario



lunes, 28 de noviembre de 2016

De Miguel Hernández


A Eva, de su Orihuela en estado puro
A Cristina, por lo que te debo, todos los días
A Alejandro, por lo mismo, y nuestras charlas mañaneras

El niño yuntero (Miguel Hernández/Serrat. Imágenes de Montxo Armendáriz)









Romancillo de Mayo (Miguel Hernández/Serrat)





El FMI sobre Alemania


"No es dorado todo lo que reluce en la coyuntura alemana. El motor de la recuperación europea podría griparse a lo largo de 2017. Hasta el punto de que cada vez más analistas hablan de “crisis invisible”, que se ha conseguido posponer en los meses recientes, pero que estallará de forma “inevitable” en el futuro inmediato. Una tesis que ya asumen instituciones como el Fondo Monetario Internacional y que preocupa en los think-tanks y servicios de estudios de bancos de inversión a partes iguales. 
El FMI acaba de dar su particular señal de alarma, sin que parezca que haya cundido el más mínimo atisbo de asombro en el rostro de su imperturbable ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble. En su reciente informe anual sobre Alemania elude su tradicional lenguaje encriptado y, sin tapujos, afirma, rotundo, que “el Deutsche Bank es el factor de riesgo sistémico más importante que pende sobre la arquitectura financiera internacional” (...) 
El halcón del Ejecutivo de Angela Merkel que ha mostrado su férrea oposición a la política de estímulos del BCE, a su gestión de tipos de interés próximos a cero, a sus programas de adquisición de deuda, a la reestructuración del insostenible endeudamiento griego o a la mutualización de los bonos soberanos de los socios monetarios europeos. Por no mencionar sus constantes intentos obstruccionistas a que Alemania contribuya con nuevos fondos al restablecimiento del dinamismo de los países periféricos, los mismos que, en los años de bonanza, buscaron -y encontraron, sin apenas dificultades- las líneas de financiación del Deutsche Bank para sus negocios (...)
Para que no haya lugar a dudas: “Los bancos alemanes están minimizando sus pérdidas para evitar dañar a sus empresas”. Es decir, que se han convertido en “huraños”, aunque el poco crédito que ofrecen es para firmas germanas, muchas de ellas participadas por las entidades financieras. “Son amortiguadoras de capital”, llega a decir el FMI. También la autoridad bancaria alemana admite, de alguna forma, este escenario. 
“La mitad de los bancos alemanes tienen una alta exposición a los bajos tipos de interés” [del BCE], por lo que “podría ser necesario que acometan futuras ampliaciones de capital”, admite la BaFin germana. Algo que, además, a los ojos del Fondo, “va a perjudicar el repunte inversor de países como Italia o España”. Aunque sea el BCE quien explique con suma claridad parte de este razonamiento"