viernes, 27 de noviembre de 2015

Manifiesto buenista francés


Para firmar el manifiesto:

"Tras los primeros momentos de estupor, varios intelectuales y académicos franceses se preguntan si es oportuna la nueva «guerra al terrorismo» del presidente Hollande, viendo que las anteriores intervenciones militares no dieron ningún resultado positivo.


Ninguna interpretación monolítica, ninguna explicación mecánica aclarará los atentados. ¿Por eso hay que guardar silencio? Muchos consideran –y los comprendemos- que ante el horror del suceso solo es adecuado el recogimiento. Pero no podemos callar cuando otros hablan, actúan por nosotros y nos arrastran a su guerra. ¿Debemos dejarles hacer en nombre de la unidad nacional y acatar la orden de pensar como el Gobierno?

Realmente ya estábamos en guerra antes, ¿no? ¿Y por qué? ¿En nombre de los derechos humanos y la civilización? En realidad la espiral a la que nos arrastra el Estado bombero-pirómano es infernal. Francia siempre está en guerra. Sale de una guerra en Afganistán con innumerables civiles asesinados y siguen burlándose los derechos de las mujeres mientras los talibanes reinan en el terreno. Sale de una guerra en Libia que deja el país en ruinas, miles de muertos y montones de armas que surten a todas las «yihads». Sale de una intervención en Malí y los grupos yihadistas vinculados a Al-Qaida no dejan de avanzar y perpetrar masacres. En Bamako Francia protege a un régimen corrupto hasta la médula, igual que en Níger y Gabón. ¿Los oleoductos de Oriente Medio, el uranio explotado en condiciones monstruosas por Areva o los intereses de Total y Bolloré no tienen nada que ver con esas intervenciones, muy selectivas, que dejan los países devastados? En Libia, en la República Centroafricana o en Malí Francia no ha preparado ningún plan para ayudar a las poblaciones a salir del caos. No basta con impartir lecciones de pretendida moral (occidental). ¿Qué esperanza de futuro pueden albergar las poblaciones condenadas a vegetar en los campos o a sobrevivir entre las ruinas?

¿Francia pretende destruir al Estado Islámico? Con los bombardeos multiplica los yihadistas. Los Rafale matan a civiles tan inocentes como los de Bataclan. Como en Irak, algunos de esos civiles acabarán solidarizándose con los yihadistas, esos bombardeos son bombas de relojería. El Estado Islámico es uno de nuestros peores enemigos: masacra, decapita, viola, oprime a las mujeres, recluta a los niños y destruye el patrimonio de la humanidad. Pero al mismo tiempo Francia vende al régimen saudí, famoso por financiar a las redes yihadistas, helicópteros de combate, barcos patrulleros, centrales nucleares. Arabia Saudí acaba de encargar 3.000 millones de dólares en armamento. Ha arreglado la factura de los dos barcos Mistral vendidos al Egipto del mariscal Al Sissi que reprime a los demócratas de la primavera árabe. ¿Acaso no decapitan en Arabia Saudí? ¿No amputan las manos? ¿No viven las mujeres en semiesclavitud? En coalición con el régimen de Yemen la aviación saudí bombardea a la población civil destruyendo de paso tesoros arquitectónicos. ¿Bombardeará Francia a Arabia Saudí? ¿O la indignación fluctúa según los acuerdos económicos del momento?

La guerra a la yihad, marcialmente hablando, también se libra en Francia. ¿Pero cómo evitar que los jóvenes se desvíen, en particular los nacidos en medios populares, si son discriminados en todas partes, en la escuela, en los empleos, en el acceso a la vivienda y por sus creencias? ¿Metiéndolos en la cárcel? ¿Estigmatizándolos de antemano? ¿Hurtándoles otras condiciones de vida? ¿Negándoles la dignidad que reclaman?

Estamos aquí. La única forma de combatir a nuestros enemigos está aquí, en este país convertido en el segundo vendedor de armas del mundo, rechazando un sistema que en aras del beneficio a corto plazo crea injusticias por todas partes. La violencia de un mundo que hace 14 años Bush hijo nos prometió reconciliado, apaciguado y ordenado, no nació en el cerebro de Bin Laden o del Estado Islámico. Nació y prolifera en la miseria y las injusticias que, como muestran los informes de la ONU año tras año, crecen entre los países del Norte y del Sur y dentro de los países denominados ricos. La opulencia de unos tiene la contrapartida de la explotación y la opresión de los demás. No haremos retroceder la violencia sin atacar a sus raíces. No existen atajos mágicos, las bombas no lo son. Cuando desencadenaron las guerras de Afganistán e Irak se hicieron grandes manifestaciones. Afirmamos que aquellas intervenciones sembraron ciegamente el caos y la muerte. ¿Fallaron nuestros aviones? La guerra de Hollande tendrá las mismas consecuencias. Es urgente que nos unamos contra los bombardeos franceses que acrecientan las amenazas y contra las derivas liberticidas que no arreglan nada y soslayan y niegan las causas de los desastres. No en nuestro nombre.

Primeras firmas:

Ludivine Bantigny (historiadora), Emmanuel Barot (filósofo), Jacques Bidet (filósofo), Déborah Cohen (historiadora), François Cusset (historiador del pensamiento), Laurence De Cock (historiador), Christine Delphy (socióloga), Cédric Durand (economista), Fanny Gallot (historiador), Eric Hazan (editor), Sabina Issehnane (economista), Razmig Keucheyan (sociólogo), Marius Loris (historiador y poeta), Marwan Mohammed (sociólogo), Olivier Neveux (historiador del arte), Willy Pelletier (sociólogo), Irène Pereira (socióloga), JulienThéry-Astruc (historiador), Rémy Toulouse (editor), Enzo Traverso (historiador)"


martes, 24 de noviembre de 2015

Buenismos

 
Armando B. Ginés:

"Occidente no quiere eso, no quiere democracias que gestionen una vasta región plagada de tesoros y recursos energéticos de enorme valor estratégico para su supervivencia como motor de la Historia. Cada vez que un poder laico o movimiento ciudadano de base saca cabeza, allí están Washington, Bruselas, la OTAN o el FMI para seccionarlas de cuajo.
Ni Sadam Hussein en Irak ni Gadafi en Libia eran exponentes morales de ninguna clase, pero sus figuras posibilitaron una cierta estabilidad en la zona. Sucede que su manera de gobernar con cierta autonomía o independencia ponía nerviosos a los jerifaltes musulmanes y a los jeques de Arabia Saudí y de otras petromonarquías del Golfo. También al sionismo de Israel. El orden establecido favorable a los intereses occidentales estaba en entredicho. Razón por la cual se demonizó, al igual que al socialismo moderado de Nasser en Egipto, a estos líderes, tachándolos de dictadores sangrientos o de tiranos de la mayor abyección imaginable. No eran hermanitas de la caridad, por supuesto, pero menos aún los dirigentes israelíes o el rey de Arabia Saudí y tantos otros líderes antediluvianos aliados de Occidente. De las tropelías de los amigos de Washington y Bruselas, nada de nada, connivencia total con ellos, silencio cómplice. Y de allí salen ingentes cantidades de dinero para atizar el conflicto del fuego cruzado permanente, dejando a sus poblaciones inermes, en la ignorancia calculada y como mera fuerza de trabajo esclava para los regímenes del área.
De similar modo, Occidente ha atizado y sufragado las refriegas religiosas entre suníes y chiitas. De esta confrontación larvada en el tiempo, alentada por los servicios secretos, han eclosionado desde Al Qaeda hasta Isis, unas veces como luchadores de la libertad contra el comunismo y otras como protagonistas enconados contra los infieles laicos o ateos. Así las cosas, el juego a múltiples bandas de Occidente es mantener bajo custodia con guerras de variable intensidad el Oriente Próximo y Medio. Volar por los aires y reconstruir son fases de una misma táctica: atenazar en convulsión indefinida la zona. Además, sus poderosas maquinarias bélicas tienen de esta manera razón de ser, al igual que sus hegemónicas empresas de armamento, un negocio que crece sin cesar en medio del caos programado y el dolor ajeno.
Mucho medirán los líderes de EE.UU. y Europa una intervención terrestre, ya que saben a la perfección que soldados muertos son una publicidad negativa que se volvería contra sus políticas neoliberales de procurar por todos los medios a su alcance el miedo escénico por doquier. Occidente necesita producir monstruos y enemigos externos para someter a sus propios habitantes y que no se alcen contra sus políticas de recortes salvajes y de desigualdad creciente en sus sociedades"

http://rebelion.org/noticia.php?id=206005


Tica Font:
 
"Es verdad que hay una guerra, que alcanza muchos territorios de Oriente Medio, en especial Siria e Irak, es verdad que países como Estados Unidos, Francia, Turquía y Rusia bombardean ciudades y áreas controladas por el Desh; también es verdad que Yemen está siendo bombardeada por Arabia Saudí. Pero la guerra no ha llegado a Europa, las ciudades de Paris, Londres o Madrid han sufrido atentados terroristas, pero Daesh no pueden desestabilizar Europa, no pueden generar el caos; Daesh no tiene capacidad para ello. Por ello declarar que estamos en guerra supone legitimar e aumentar la capacidad de poder y de fuerza de Daesh. 
Las declaraciones políticas más difundidas han sido las de la fuerza, la de responder inmediatamente bombardeando la ciudad de Raqqa. Pero a diferencia de lo que ha ocurrido en Paris, no sabemos cuántas muertes, cuantos asesinatos se han producido, no sabemos cuántos heridos, cuanta gente se ha quedado sin casa, sin luz, sin agua o sin servicios médicos. Seguramente entre los muertos y heridos se encontraran miembros del Daesh, pero lo que es seguro es que la mayoría de las victimas serán civiles que no comparten las razones de la guerra, que viven allí porque no tienen capacidad o para desplazarse o para abandonar el país como refugiados"

http://blogs.publico.es/cronicas-insumisas/2015/11/24/sin-piedad/




viernes, 20 de noviembre de 2015

Bombardeé

 
París significa el desmantelamiento de la cumbre del clima, de sus protestas cívicas por las calles.
Significa que pase desapercibida la trama Juncker que cuestiona el funcionamiento del sistema de poder financiero de la UE.
Significa una empresa bélica para multiplicar víctimas y yihadismo en beneficio de las grandes empresas de siempre.
En nombre de la libertad.  
Por ejemplo la libertad de comercio de armas a Arabia Saudí o Qatar como España, o EEUU hace unos días, como la de Francia al ISIS en su momento, un flujo incesante que apenas se enuncia como causa principal. 
Liberté y bombardeé.
 
 
 
 
 

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Qué valores


Keynesianismo de derechas como el de los halcones estadounidenses: Francia se saltará la contención del déficit para estimular la economía mediante el gasto militar y policial, y es dudoso que Alemania o el BCE vayan a chistarle en este caso. Es más, invita al resto de potencias a seguirle en la estrategia bélica. Europa parece estar encontrando una salida al estancamiento secular que subrayaba Larry Summers.
¿No sabían que el incremento del bombardeo en estos últimos meses conllevaría nuevos atentados, incluso peores? La inteligencia francesa estaba avisada desde hacía un mes.
¿No estaban preparados para utilizarlo como excusa para emprender este camino con el apoyo de una población francesa shockeada, en la línea habitual de la doctrina del shock remarcada por Naomi Klein? ¿Lograrán convencernos de que renunciemos a libertades por un poco de seguridad, para que no logremos ni una ni otra como sentenció Benjamin Franklin?
Entretanto EEUU alimenta ayer a Arabia Saudí con miles de millones en armas de dudoso destino. Lo mismo que hasta ahora España con cientos de millones.
Miremos la bolsa de valores, sus valores. Es flagrante: en pocos días ascienden meteóricamente las empresas armamentísticas y las del petróleo. Pese a lo que diga Big Brother, dos y dos siguen sumando cuatro en la trastienda. 
El único freno posible a la barbarie siguen siendo las manifestaciones del No a la guerra que se solidaricen con las víctimas civiles no solo aquí sino principalmente allá, donde se miden ya en millones desde la guerra de Irak. Empezando por los civiles ocultados que están cayendo en Raqqa por el bombardeo multinacional de Rusia, Emiratos o Francia.
Ni están ni se las espera. ¿O sí...?


domingo, 15 de noviembre de 2015

Orwelliana de terror


Esto es la guerra, declara el cínico gobierno francés que primero alimentó y armó a la bestia, para pasar luego a bombardearla desviándose habitualmente hacia las posiciones de El-Asad. Se cumple el principio de Orwell: ahora la mayoría pasará a comportarse como si la guerra acabara de empezar, con esta cruel declaración armada contra nuestros valores pacíficos y democráticos mediante centenares de muertos en París. Lo que justificará reavivar el totalitario estado de vigilancia y recortes de libertades del post 11-S. El 95% de víctimas musulmanas de este mismo yihadismo cayendo a plomo a diario desde hace años, la mayoría civiles incluyendo muchos niños, jamás han existido. Qué decir del número mucho mayor de víctimas del terrorismo occidental desde Irak hasta Siria. Hace unas semanas el yihadismo tiró abajo un avión de pasajeros ruso en represalia al bombardeo ruso en Siria. Y así lo contó nuestra prensa sin demasiado horror. Pero no, el bombardeo francés no cuenta. Todo comienza ahora.

La izquierda francesa debería proponer una manifestación en contra del gobierno que, alentado por EEUU, decenas de links demuestran que admitió en su momento armar al Estado Islámico. Lo que la masiva propaganda orwelliana ya nos ha hecho olvidar como en 1984. El mismo gobierno que resolvió el ataque al Charlie Hebdo con más bombardeos sobre Siria, con estos previsibles efectos, así como piensa responder igual a esta agresión para prolongar el miedo y otorgar razón a los atacantes cuando afirman que ambos bandos luchan para no dejar vivir en paz a las distintas poblaciones. Algo de memoria debería llevar a la población francesa a condenar también a EEUU y su pleno apoyo a Arabia Saudí, el foco de irradiación del neosalafismo yihadista desde los años 80 de la era Reagan hasta el reciente Daesh o ISIS. En su origen conformado por salafistas excarcelados de Arabia Saudí a tal efecto.

En cambio, oiremos la marsellesa y a ese mismo gobierno abanderándola delante de una multitud bajo la bendición de EEUU, a sabiendas del refuerzo de la ultraderecha de Le Pen que todo ello traerá consigo. Si algo quieren los atacantes es precisamente eso, alimentar la islamofobia y el hostigamiento a las poblaciones musulmanas europeas con el fin de nutrir su propio semillero de resentimiento reclutable, además de castigar la impiedad traidora de haberse adaptado al modo de vida del enemigo occidental. Lo mismo que han procurado dejar un pasaporte de refugiado sirio, para que entremos al trapo y criminalicemos a las otras víctimas de nuestras guerras mutuas de terror. Y se lo vamos a brindar con creces, en un momento de ascenso muy preocupante de la ultraderecha por toda Europa. Que, como en los años 30 del ascenso de  fascismo y nazismo, dirime una crisis financiera de la peor manera posible, socialmente catastrófica.



En España pocos españoles saben que la base de Morón de la Frontera es clave desde hace meses en las intervenciones de EEUU por decisión del gobierno Rajoy, y que eso nos coloca en primera línea de fuego yihadista. A los niños no se les informa de las cosas de mayores. Tímido quedó The New York Times al hablar de escasa calidad democrática de la prensa en España, como si ellos pudieran alardear de independencia, aunque eso le haya costado la colaboración con el endeudado El País. Que respondió señalando la deuda del NYT, diez veces menor. Qué nivel, Maribel.


 

jueves, 12 de noviembre de 2015

Nosotros demócratas


Michael Collon:

"Resumamos. Nosotros, líderes estadounidenses, somos junto a nuestros aliados europeos, los campeones de los derechos humanos y soñamos difundir la democracia en cualquier parte del mundo. Entonces, si hemos...
- derrocado a Mossadegh e impuesto el tirano Reza Pahlavi en Irán
- armado a los Saudíes en contra de los progresistas árabes
- apoyado al dictador fascista Franco en España
- apoyado al dictador fascista Salazar en Portugal
- usado a los fascistas de Europa occidental para generar las redes secretas Gladio
- apoyado al tirano Batista, y luego intentado asesinar a Castro en Cuba
- apoyado el apartheid en Africa del Sur
- apoyado a la Rodesia racista (futuro Zimbabwe)
- asesinado a Lumumba para imponer al tirano Mobutu
- matado a quinientos mil Indonesios para instalar la dictadura de Suharto
- instalado una dictadura militar en Vietnam
- instalado una dictadura militar en Grecia
- apoyado al fascista Pinochet para derrocar a Allende
- armado a terroristas para desestabilizar Angola y Mozambique
- asesinado dos presidentes ecuatorianos para instalar dictadores
- reemplazado al presidente brasileño Goulart por una dictadura militar
- hecho lo mismo con Bosch a Santo Domingo
- hecho lo mismo con Zelaya en Honduras
- apoyado a los dictadores Duvalier en Haití
- armado a Ben Laden para derrocar al gobierno progresista afgano
- apoyado a los talibanes en Afganistán
- armado y financiado a los terroristas “contras” en Nicaragua
- asesinado a Bishop y invadido la isla de Granada
- apoyado a los generales asesinos en Argentina
- apoyado al nazi Stroessner en Paraguay
- apoyado al dictador y general Banzer en Bolivia
- apoyado la dictadura feudal en Nepal y Tíbet
- usado el FIS para desestabilizar a Argelia
- financiado a Mubarak en Egipto
- armado a varios grupos terroristas para desestabilizar a países africanos opositores
- apoyado los bombardeos con napalm del régimen etíope en Somalia
- apoyado al racista antijudío, antimusulmán y antiserbio Tujman en Croatia
- intentado asesinar a Chavez, Morales y Correa para instalar dictaduras
- apoyado atentados bomba en hoteles y aviones en América Latina
- usado a Al Qaeda en Libia
- usado a Al Qaeda en Siria
- usado a los nazis antijudíos Svoboda y Pravy Sektor para un golpe de estado en Ucrania
- apoyado y protegido todos los crímenes de Israel en contra de los palestinos

Es por casualidad, por supuesto, y ¡no lo haremos nunca más!"




lunes, 2 de noviembre de 2015

Derrumbes


Las CUP apoyando las prisas en su huida desesperada hacia adelante de Artur Mas, para reforzar el bloque españolista PP-Cs de cara a las elecciones generales. Apuestan claramente por un gobierno español con el que prolongar la franca confrontación.
El nacional-catolicismo triunfante, que expresaba la simbología de los jueces del Constitucional fumándose unos puros en los toros tras haberse cepillado el Estatut, ha encontrado su simétrico en el actual nacional-catalanismo que denunciaba El Roto, quien olvidaba la primera parte, principal, del asunto. En el olvido va quedando ese 75% de catalanes que quieren que se les consulte sobre su encaje en España.
Retro alimentaciones.




Volkswagen o el Deutsche Bank de capa caída tras sus estafas. Como diría en este caso Merkel portavoceando a los poderes bancario-industriales germanos: estos alemanes vagos y maleantes...




Golpe de estado en Portugal. El presidente de la república decide imposible la coalición de izquierdas que se presentó legalmente a las elecciones, llamadas democráticas pese a darse en el seno de la UE del memorandum griego.




Bruselas ya no manda tanto cuando de las cláusulas suelo se trata. En tal caso, el gobierno se aferra a la soberanía de sus bancos para seguir desahuciando y estafando miles de millones que no se devolverán de ningún modo. Respecto al negocio patrio de la vivienda no hay ordoliberalismo ni respetable legalidad que valga. Esa solo para los secesionistas.

http://enrealidado.blogspot.com.es/