“En los países democráticos no se percibe la naturaleza violenta de la economía, mientras que en los países autoritarios lo que no se percibe es la naturaleza económica de la violencia”
Bertolt Brecht

"Hay que aprender de los errores del siglo XX y superarlos. El capitalismo no lo ha hecho. Los socialistas deben hacerlo"
Tariq Ali

"La cuestión no es mercado sí o mercado no, es qué espacio tenemos que concederle al mercado para que tenga efectos positivos y qué espacio tenemos que quitarle para que no tenga efectos negativos"
César Rendueles ("Capitalismo canalla" antídoto para "Los enemigos del comercio" de A. Escohotado)

"Los poderosos siempre han perseguido a los alfabetizadores, a los que paraban las balas con columnas de periódico, a los que hacían escudos con libros cargados de metáforas y razones. También a los que han hecho visibles a los invisibles, a los que enseñan a decir no con una sonrisa y también a los que enseñan desde el monte a recordar que no hay que vivir de rodillas"
J.C. Monedero

Qué son los PsyOps: "Los daños que causan las PsyOps [Operaciones Psicológicas] se reflejan en la aparición de cambios en el plano cognitivo y mental (...) Toda operación militar, y por tanto toda operación psicológica, tiene que contar con una cadena de mando. El análisis detallado de los mensajes a través de Twitter y Facebook ha permitido descubrir «nodos de red», o sea estados mayores implicados en la operación. Estos están entrenados en el uso de métodos de control de las multitudes para crear una situación de contagio entre individuos de diferentes medios y orígenes. De esa manera, los estados mayores logran localizar fácilmente los «repetidores de opinión», o sea los individuos que influyen sobre los demás. Los especialistas pueden entonces optar entre informarlos sobre el proyecto o mantenerlos en la ignorancia de lo que está sucediendo"
Valentin Vasilescu (experto en inteligencia militar)

"Gozamos de tres bienes de valor incalculable. La libertad de conciencia, la libertad de palabra y la prudencia de no usar nunca ninguna de las dos". Mark Twain.


miércoles, 20 de junio de 2018

Cuestionario

 
Lo que llamamos centros educativos se limitan a ser fábricas de conformismo, ignorancia militante y falsa conciencia, afirmemos en la vieja tradición encarnada en el siglo XX por pensadores de la talla de Russell o Chomsky.
¿A cuántos profesores o padres oyen los alumnos contar la historia de nuestras guerras y sus víctimas? Silencio absoluto sobre las cuestiones fundamentales que hacen entender este mundo.
Obvio que la historia del Aquarius desata el nacionalismo, y de pronto una mayoría se pone antirracista y prorrefugiados a grito pelado en las encuestas.
Pero en todo este tiempo anterior, en que este país ha acogido a un porcentaje mínimo de refugiados respecto a lo que se comprometió y firmó en la UE: ¿cuánto debate ha existido sobre la militarización de África, no digamos ya Oriente Medio, en las guerras por el control corporativo occidental sobre la energía, minerales y recursos naturales de estos continentes que consumimos quince veces más de lo que nos corresponde, de lo cual huyen todos estos refugiados con tantos muertos queridos a sus espaldas?
Es fácil poner ahora el grito en el cielo ante los niños enjaulados por Trump, pero tratar de denunciar las causas corporativas conduce hasta hoy al silencio o el encogimiento de hombros de profesores y familias.
Un sistema educativo en que no se puede pensar críticamente y denunciar sin ser acusado de ideológico por los vigilantes whatsapps de padres, dejando en manos del escaso nivel cultural de las familias españolas, y su ley del silencio, la deriva del propio sistema educativo desde primaria hasta la Universidad.
Un encogimiento de hombros que en el mejor de las casos se cree no ideológico: por supuesto que moralmente estamos en contra a título individual, pero no se puede detener el avance del capitalismo intrínsecamente bueno en términos generales hacia el progreso universal, pese a su creciente número de víctimas en los márgenes. Y esta ideología conservadora, inconscientemente hegeliana, se tiene por sentido común no ideológico. Terrible.
Hay que pasarle un cuestionario a los alumnos: ¿pensáis que tal postura obedece a argumentos intelectuales y éticos sólidos, o apenas al interés personal de quienes salen beneficiados de tal situación mundial, y pese a callar sobre ello permanentemente en centros llamados educativos, dicen educar en el pensamiento riguroso y crítico?
Es mucho más interesante andar enfangados con la cabeza gacha en burocracia absurda, altamente tecnocrática, fraseológica e ideológica, que en realidad nadie lee o se toma en serio sino como medida de domesticación del profesorado, además de la de los alumnos.
 
 

martes, 19 de junio de 2018

Larga vida al terrorismo

Larga vida al terrorismo, y algo más corta a sus víctimas que ya se ocupan de rematarlo nuestras políticas migratorias de la UE, jaleadas por el racismo e ignorancia militante de buena parte de nuestra población.
 
Michael Collon:
 
"Estamos en presencia de tres teorías que pretenden fortalecer a Estados Unidos:
  • la teoría Chalmers Johnson: un capitalismo sin imperialismo
  • la teoría Brzezinski: atacar a Rusia y a China
  • la teoría Mearsheimer y Walt: unirse a Rusia contra China
La primera nos parece idealista en el mal sentido del término. Irrealista. Porque “el capitalismo trae consigo la guerra como las nubes traen la tormenta”, como decía Jean Jaurès en 1914, en vísperas de la Primera Guerra Mundial. Para dominar y repartirse el mundo, los capitalistas tienen una necesidad absoluta de la guerra, en este sistema es una necesidad ineludible.
La segunda teoría, efectivamente, ha encontrado grandes dificultades : plantearse demasiados enemigos cuando ya no se tienen medios, significa diluir sus esfuerzos y perder eficacidad, como lo expresaba el historiador Paul Kennedy.
La tercera teoría pretende pues adaptar los compromisos de Estados Unidos a sus capacidades actuales. Y sobre todo a aplicar mejor la divisa colonial “Divide y vencerás”. ¿Tendrá la oportunidad de ser aplicada?
Al principio parecía que sí, con la propaganda electoral de Trump y sus primeras medidas en la Casa Blanca. Sin embargo, el debate entre los estrategas está sesgado por los intereses del complejo industrial militar. Cuando sus beneficios y sus privilegios están basados en los gastos militares y disponen de los mecanismos para determinar la elección de los candidatos, ¿cómo los comerciantes de bombarderos, de misiles y de múltiples servicios para el ejército podrían aceptar un presupuesto militar “razonable”?
¿Y si ocurre que el ganador no sea el candidato escogido? Harán todo lo posible para ubicarlo en el camino que les convenga.
La guerra: un buen negocio
En el sistema capitalista la guerra es un buen negocio, como cualquier otro. No, más bien es mucho mejor que los otros. De hecho, el que paga – el contribuyente – no tiene ningún control ni sobre la utilidad del producto, ni sobre el precio. Las marcas de los armamentos le hacen pagar por lo menos dos veces más caro debido a la situación de monopolio y al sistema de corrupción generalizado en este sector.
Dado que los valores bursátiles de estas sociedades de armamentos han doblado desde el 2014, la directora ejecutiva de Lockheed Martin ha mostrado su satisfacción por “la “inestabilidad” [en el Medio Oriente] “y por las oportunidades para los asuntos correspondientes”. Poco importa que Daesh sea un “enemigo” o un “factor estratégico” para Washington. En cualquier caso, es una buena estratagema para los accionistas.
Por cierto, vale la pena escuchar un poco el discurso de la directora ejecutiva de Lockheed Martin :
“Estamos muy entusiasmados por la manera como hemos remodelado nuestro catálogo de productos y de competencias. Financieramente, hemos superado todas nuestras previsiones para el 2015 y obtenido niveles récords de pedidos y de ventas internacionales. (…) El mes pasado, al presentar en el Senado su Informe sobre la amenaza global, James Clapper, el director del servicio de información dijo que “la inestabilidad imprevisible” se había transformado en una nueva norma en lo que se refiere a las amenazas alrededor del planeta, una tendencia que va a persistir en el futuro previsible. El extremismo violento continúa extendiéndose. El ascenso sin precedentes de ISIS, de Boko Haram y de otros grupos militantes no parece menguar. Los ataques terroristas continúan produciéndose con una frecuencia alarmante en Europa, en Asia y en África”.
En resumen, para estos accionistas es ¡viva el terrorismo! (…)
Gastar lo máximo posible en el ejército está en contradicción con las grandes promesas de reactivar la economía estadounidense al interior del país. Salvo que Trump haya decidido en su fuero interno que esa recuperación se hará masacrando los salarios y las condiciones de trabajo de la mano de obra estadounidense. Retomaremos este tema. De cualquier manera, una cosa es segura : Trump no podrá satisfacer a todos sus electores ni a todos sus patrocinadores. Se anuncia un despertar muy brusco"
 
 
 

sábado, 16 de junio de 2018

(Carta a los Salvini 2ª parte) De lo que les hacemos como si fuera cosa de ellos

 
Nazanin Armanian:
 
"Es falso que los inmigrantes vienen a Europa por razones económicas. Más del 80% huyen de guerras. Sus parientes han sido asesinados y sus hogares destruidos. Así concluye un estudio realizado por la Universidad de Middlesex de Londres en 2015 (...)
Sólo una guerra (o sea, la muerte casi segura y violenta) es capaz de forzar a millones de familias a cruzar mares, montañas y desiertos, arriesgándose la vida. Las cerca de 56 millones de personas que desde 1991 (el fin de la URSS) hasta hoy han tenido que abandonar su hogar en Oriente Próximo y África por las guerras de conquista encabezadas por EEUU, no han elegido su destino, ya que no tienen control sobre ello: dependen de quienes los llevan y las tierras que les acogen.
El “caos creativo” para inventar una África a la medida
La misma procedencia de las 630 personas que subieron al Aquarius muestra el nexo directo entre la actual migración con el nuevo saqueo militarizado de África por la OTAN. Las economías occidentales en recesión necesitan recursos naturales baratos, y también nuevos mercados: “Proteger el acceso a los hidrocarburos y otros recursos estratégicos que África tiene en abundancia, y garantizar que ningún otro tercero interesado, como China, India, Japón o Rusia, obtenga monopolios o trato preferencial” es uno de los objetivos de la militarización de África, confiesa el director del Centro del Concejo Atlántico para África en Washington, Peter Pham. Mientras, la marca del “terrorismo islámico” de la CIA abre sucursales por el mundo como si fuera McDonald’s, alimentando a las compañías de armas y de recursos naturales. Bajo el pretexto de la “lucha contra el terrorismo”, “estabilizar la región”, “misión humanitaria “, o “mantenimiento de la paz”, el Comando de África de los EEUU (AFRICOM) ya ha instalado unas 50 bases militares por todo el continente, mientras aplasta los movimientos progresistas y anticapitalistas, apuntalando a los regímenes corruptos y dictatoriales que dirigen las formas más salvajes de gobernar una nación.
Caso Libia
Decenas de miles de ciudadanos de Mali, Sudán, Chad y del resto de África se dirigen a Libia para huir de guerras o en busca de trabajo, pero desconocen que aquel país próspero hoy es el centro mundial de la esclavitud, de la tortura y violación. Antes de que en 2011 la OTAN planeara derrocar a Gadafi y ocupar Libia, unos dos millones de inmigrantes trabajaban en este país de 5 millones de habitantes, la primera reserva del petróleo de África. Ahora, además de los libios que huyen del país hacia Europa, también lo hacen aquellos inmigrantes si consiguen salir de aquel infierno.
Caso Nigeria
En el séptimo exportador mundial de petróleo, EEUU con la farsa de “salvar a las niñas secuestradas” vía militar, intenta instalar la sede de Africom, hoy en Alemania. Fue en Nigeria donde la petrolera anglo-holandesa Shell ha sido acusada de “complicidad en asesinato, violación y tortura” de los nigerianos cometidos por el ejército en la región petrolífera de Ogoniland en la década de 1990 (...)
Así, Shell podía llevarse un millón de barriles de petróleo al día, con tranquilidad.
Las compañías occidentales que buscan el uranio, el oro, platino, diamante, cobre, tierras raras, coltán, petróleo, gas, o carbón de África, establecen un control sobre sus gobiernos de África mediante inversiones, préstamos, “ayudas al desarrollo” y el tráfico de influencias. No hay nada nuevo: simplemente estamos ante la actualización de la Conferencia de Berlín de 1884, que repartió África entre las potencias y de paso teorizó los lazos entre el colonialismo y el racismo (sistematizado por los británicos en el “Apartheid”). Luego, asesinaron a los líderes de los movimientos progresistas como Patrice Lumumba, Amílcar Cabral, Eduardo Mondlane, Samora Machel, Felix Moumie o Chris Hani, apoyando a las dictaduras más impresentables del mundo. Más adelante, creaban a monstruos como Bin Laden pero llamaban “terrorista” a Nelson Mandela.
Caso Sudán
El mismo año de la destrucción de Libia, EEUU dividió al que fue el estado más extenso de África: unas 50.000 personas (incluidos niños y niñas) fueron torturadas y asesinadas por los señores de la guerra que luego ocuparon el poder; otras 2 millones huyeron, ocultados en los islotes de los pantanos del Nilo, comiendo hierbas silvestres, y buscando refugio en Etiopía o Uganda. Miles de niñas y mujeres han sido violadas una y otra vez, incluso en el campo de refugiados de Juba, la Capital de Sudan del Sur. Hoy, la hambruna afecta a 4,6 millones de personas. La CIA ha vuelto a fabricar “rebeldes” armados para desestabilizar el país ya que los líderes que impuso han convertido a Sudan del Sur en el único país de África con contratos de petróleo con China.
Caso Níger
Los ciudadanos de este país se enteraron de la existencia de una base militar de EEUU (ilegal por la prohibición constitucional) sólo cuando cuatro de ellos murieron en una emboscada el mes pasado. El dictador Mamadu Issoufou fue el director de Somaïr, la compañía de minas de uranio del país pero bajo control de la compañía francesa Areva. Una quinta parte del uranio que alimenta la red eléctrica francesa proviene de Níger, que es, paradójicamente (o no), el penúltimo país más pobre del mundo. Las empresas occidentales van a por su oro, uranio y petróleo. Issoufou es como el presidente turco Tayyeb Erdogan: ha cobrado ingentes millones de euros a la UE para retener a los inmigrantes (...)
Caso Mali
Aquí la esperanza de vida es de 48 años y sus minas de oros están bajo el control del gigante británico Gold Fields. Tras destruir Libia, la OTAN miró a Mali: organizó un golpe de Estado en 2012 que derrocó al presidente Toumani Touré para sustituirlo por el capitán Amadou Sanogo, entrenado en EEUU. Luego, mandó a las corporaciones como URS y AECOM, (contratistas del Pentágono) construir nuevos complejos militares, para que la Fuerza de Reacción Rápida de EEUU en Sahel amplíe su control sobre la región.
No esperen comprensión, solidaridad, piedad, ni caridad de las compañías de armas ni de las que buscan maximizar sus beneficios. Lean algo sobre el secuestro y la tortura de los niños para ser explotados en las minas de coltán de Congo, y conocerán la verdadera  naturaleza dichas compañías del “primer mundo”. Y luego ¿quieren que estas personas no huyan de sus tierras?"
 
 

jueves, 14 de junio de 2018

Carta a Salvini

Si pudimos acoger a millones en épocas con menor riqueza que hoy, si países pobres pueden acoger a millones de refugiados en Oriente Medio: ¿qué es el actual relato de la Europa fortaleza sino un relato funcional al fascismo de las elites para dominarnos mediante el pánico, y un gran negocio de seguridad, a costa de las decenas de miles de víctimas de la costa o los hacinados a las puertas y vallas navajeras? No preguntemos por quién doblan las campañas de las ONG: lo hacen por todos nosotros a cuenta del estado totalitario de control.
 
Gabriele Del Grande
 
"Y sobre esto, como llevo diez años investigando el asunto, me voy a permitir darle un consejo al ministro, ya que me parece que está repitiendo los mismos errores de sus predecesores.
Bloqueo naval, devoluciones en el mar, centros de detención en Libia. La receta sigue siendo la misma desde hace diez años. Los ministros Pisanu, Amato, Maroni, Cancellieri, Alfano o Minitti ya lo intentaron. Y todas y cada una de las veces fue un fracaso: miles de millones de euros perdidos y miles de muertos en el mar.
Esta vez tampoco va a ser distinto por el mero hecho de que todo se basa en dos leyes de mercado que, pese a todo, se siguen ignorando. La primera es que la demanda genera la oferta. La segunda es que el prohibicionismo sostiene las mafias.
En otras palabras, mientras haya alguien dispuesto a pagar por viajar de África a Europa, alguien le dará la posibilidad de hacerlo. Y si no son las compañías aéreas, lo hará el contrabando.
Vivimos en un mundo globalizado, donde los trabajadores se desplazan de un país a otro en busca de mejores salarios. Europa, que lleva décadas importando mano de obra a bajo coste en gran cantidad, estos años ha firmado acuerdos de libre circulación con decenas de países extraeuropeos, que resulta que son los países de donde proceden la mayor parte de nuestros trabajadores emigrantes: Rumanía, Albania, Ucrania, Polonia, los Balcanes, toda Sudamérica. En cambio, esa misma Europa sigue prohibiendo a los trabajadores africanos la posibilidad de emigrar legalmente en su territorio. Dicho de otro modo, las embajadas europeas en África han dejado de conceder visados, o bien han hecho imposible obtener uno (...)
El motivo es bien sencillo: hasta los noventa resultaba bastante fácil conseguir un visado en las embajadas europeas en África. Luego, a medida que Europa fue dejando de conceder visados, las mafias consiguieron hacerse con el negocio.
Así pues, si Salvini quiere de verdad poner fin, según dice, al negocio de las mafias libias del contrabando, que reforme los reglamentos de visados y que no prosiga el camino de su predecesor. Que no mande a nuestros servicios secretos a Libia con las maletas llenas de dinero contante para pagar a las mafias del contrabando para que cambien de oficio o hagan de perros de guardia. Que no construya más cárceles en la otra orilla con el dinero de los contribuyentes italianos, puesto que es nuestro dinero y no queremos dárselo ni a las mafias ni a las policías de países como Libia o Turquía.
Nosotros habíamos pagado los impuestos para financiar nuestro bienestar. Para abrir guarderías que no hay. Para construir viviendas sociales que no hay. Para financiar la escuela y la sanidad que están desmantelando. Para crear trabajo. De hacerse eso, sí que dejaríamos de hacernos la guerra entre pobres, sí que tendríamos un objetivo común por el que luchar. Porque también ese es otro embuste: que no hay dinero para los servicios. Vaya si lo hay, pero ¿cómo se gasta? ¿Cuántos miles de millones hemos pagado a escondidas a las milicias libias cómplices de las mafias del contrabando en los últimos años? ¿Cuántas guarderías se podían abrir con ese dinero?
Porque quienquiera que tenga hijos sabe que crecerán en una sociedad cosmopolita. Ya ahora sus mejores amigos en las guarderías son árabes, chinos, africanos. Desencadenar discursos racistas es una bomba de relojería para la sociedad del mañana. Porque acaso no nos hayamos dado cuenta, pero en realidad somos ya un nosotros: el nosotros frente al ellos es un relato anticuado (...)
Quién sabe. Tal vez debiéramos partir justo de ahí. De ese nosotros, de esas batallas comunes. Después de todo, ¿somos o no una generación a la que el mercado le robó el mercado y la dignidad? ¿Somos o no una generación que retomó el camino de la emigración? Así es que basta de guerras entre pobres. Basta de políticas duras con los débiles y débiles con los poderosos.
Legalicen la emigración África-Europa, concedan visados válidos para buscar trabajo en toda Europa, arranquen a las mafias libias el monopolio de la movilidad sur-norte y hagamos que el Mediterráneo vuelva a ser un mar de paz en lugar de una fosa común. ¿O es que treinta mil muertos todavía no son suficientes?"
 
 
 

martes, 12 de junio de 2018

BDS o Eurovisión

Si el boicot contra el apartheid sudafricano tardó tanto en derrocar al régimen fue porque EEUU y la Gran Bretaña de Thatcher se empecinaron en boicotearlo. Hoy la cosa anda más difícil, con las Trumpadas o con la aquiescencia de Europa entera, incluidos artistas como Serrat o Sabina que aún acuden allí a lavarles la cara
 
"El 9 de junio no se celebró el partido de fútbol, previo al Mundial de Rusia, entre las selecciones de Israel y Argentina; previsto inicialmente en la ciudad de Haifa, el encuentro deportivo fue trasladado a Jerusalén por voluntad del Gobierno de Netanyahu. La sección argentina de la Campaña Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) a Israel, que convocó una manifestación en el Obelisco de Buenos Aires y la iniciativa “Roja al Apartheid Israelí. #ARGENTINANOVAYAS”, celebró la victoria por la suspensión.
El partido “amistoso” coincidía con las celebraciones por el 70 aniversario de la fundación del Estado de Israel, y siguió tanto a la inauguración de la embajada de Estados Unidos en Jerusalén como a la “Gran Marcha del Retorno”, que desde el 30 de marzo suma 135 palestinos muertos y 14.700 heridos por la represión israelí en la Franja de Gaza y Cisjordania, según el Ministerio de Sanidad palestino. Además, el estadio Teddy Kollek de Jerusalén, donde iba a desarrollarse el choque deportivo, está construido sobre una antigua aldea palestina –Malha-, destruida por el ejército de Israel en 1948; una carta suscrita por 70 niños palestinos recordó al astro argentino Leo Messi este hecho. Otro frente de protestas tuvo lugar en el entrenamiento de la selección argentina en Barcelona, donde activistas del BDS mostraron banderas palestinas y camisetas “albicelestes” con pintura roja.
El BDS ha celebrado recientemente otra victoria. Una decena de artistas y cineastas de España, Brasil, Francia y Pakistán rechazaron su participación en el Festival Internacional de Cine LGTB de Tel Aviv (TLVFest) entre el 31 de mayo y el 9 de junio. La iniciativa de boicot partió del colectivo LGTBIQ+ palestino “Pinkwatching Israel”, que denuncia las estrategias de “lavado rosa” promovidas por el Estado de Israel. De hecho, la programación del TLVFest tiene como fin, según su publicidad, “potenciar la tolerancia y el pluralismo en la sociedad israelí”. Impulsado por activistas queer árabes en 2010, el colectivo “Pinkwatching Israel” también ha llamado al boicot del “Tel Aviv PrideWeek” (“Semana del Orgullo de Tel Aviv”), que se celebra anualmente e incluye –desde hace dos décadas- un gran desfile en el que participaron el ocho de junio 250.000 personas (30.000 turistas en la edición de 2017); las crónicas definen la marcha del Orgullo Gay de Tel Aviv como “la mayor de Oriente Medio”. Sin embargo, “bajo el arcoíris Israel esconde más de 20 años de ocupación, colonialismo y apartheid; el turismo gay una de las estrategias de la ‘marca’ Israel”, denuncian los activistas del BDS.
Pero ésta es sólo una de las formas de propaganda y blanqueo. A mediados de mayo, el presidente Netanyahu difundió un vídeo por las redes sociales en el que aparecía bailando “la gallina” junto a la vencedora del Festival de Eurovisión-2018, la cantante israelí Netta Barzilai; la artista, que sufrió “bullying” en la infancia y ganó el certamen con una canción (“Toy”) contra la violencia sexual hacia las mujeres, afirmó: “Gracias por celebrar la diversidad. Amo a mi país. La próxima vez en Jerusalén” (por la sede de la edición del festival en 2019); en su cuenta de Twitter Netanyahu felicitó de este modo a la joven: “Netta, has traído mucho respeto al Estado de Israel. ¡El próximo año en Jerusalén!”. Dos días después del triunfo, el fuego israelí contra las protestas palestinas en la frontera de Gaza se saldó con 60 palestinos muertos y 2.700 heridos.
En el Encuentro de Defensoras de Derechos organizado en Valencia por la ONG Alianza por la Solidaridad ha participado la activista del BDS-Catalunya Alys Samson Estapé. Recuerda que los orígenes del movimiento BDS se sitúan en el verano de 2005, cuando 170 organizaciones de la sociedad civil palestina convocaron a un “amplio boicot” internacional y la aplicación de “medidas punitivas no violentas” contra la ocupación. “Israel es el Estado que más vulnera las resoluciones de Naciones Unidas”, subraya la socióloga. A finales de marzo, el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (CDHNU) emitió en Ginebra cinco resoluciones contra Israel, entre otras, la que pide terminar con la venta de armas a “usuarios finales” que violen el derecho humanitario, el fin de la vulneración de los derechos del pueblo palestino y de los “asentamientos” en los territorios ocupados. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, Emmanuel Nahshon, calificó al CDHNU de “farsa”, y la embajadora de Estados Unidos ante la ONU amenazó con abandonar el Consejo.
“Frente al apartheid israelí, es importante compartir pequeñas victorias”, subraya la activista del BDS. Por ejemplo, el 25 de mayo el Ayuntamiento de Barcelona apoyó, en una declaración institucional, el embargo “integral” de la venta de armas a Israel (En noviembre de 2016 el Estado de Israel acordó la compra a Estados Unidos de 50 cazas de combate F-35 de quinta generación que, según mandos militares, ya ha utilizado en combate; la “ayuda” militar norteamericana al Estado hebreo acordada en 2016 por Obama y Netanyahu se fijó en la cifra récord de 38.000 millones de dólares para la próxima década).
Alys Samson llama la atención sobre las armas con las que Israel experimenta y después vende con el sello “probado en combate”; no hace falta buscar casos en el pasado remoto: “En las recientes protestas de la Gran Marcha por el Retorno se lanzaron gases lacrimógenos desde drones sobre la población palestina”, apunta la activista. El informe “Defensa, seguridad y ocupación como negocio”, publicado en 2014 por los investigadores Alejandro Pozo, Camino Simarro y Oriol Sabaté, destaca a los Mossos d’Esquadra, la Guardia Civil, la Policía Nacional, la Ertzaintza, diferentes policías locales, el Ministerio de Defensa y la Casa Real como clientes de empresas de seguridad israelíes que acreditan su experiencia como “probada en combate”.
España también ha colaborado con Bélgica e Israel, entre otros países, en el proyecto de investigación Law-Train (2015-2018) sobre técnicas de interrogatorio policial, financiado por la UE con cinco millones de euros. En agosto de 2016 el Ministerio de Justicia portugués anunció su salida del proyecto; el BDS, que presionó al ejecutivo luso, destaca que 482 profesores, investigadores y cerca de 200 artistas belgas firmaron en 2017 una carta de rechazo a la iniciativa Law-Train; alguna de las razones pueden rastrearse en el último informe de Amnistía Internacional (2017-2018), que apunta los métodos de soldados, policías y agentes de la Agencia de Seguridad de Israel con los palestinos detenidos e interrogados: “palizas, bofetadas, aplicación dolorosa de grilletes, privación del sueño; no se abrió ninguna investigación criminal sobre las más de mil denuncias presentadas desde 2001”.
Alys Samson ha destacado la “ola” institucional y ciudadana de solidaridad con Palestina en el estado español. El tripartito que gobierna en Valencia (Compromís, PSPV-PSOE y València en Comú) aprobó el 31 de mayo, con el voto en contra del PP y Ciudadanos, una moción de apoyo al BDS y la campaña “Espacio Libre de Apartheid Israelí”; diez días antes, el Ayuntamiento de Pamplona emitió, con los votos favorables de EH Bildu, Geroa Bai, Aranzadi-Pampona en Común e Izquierda-Ezkerra (I-E), una declaración que respaldaba el “derecho al retorno” del pueblo palestino y la reciente movilización pacífica (Gran Marcha por el Retorno) reprimida “a sangre y fuego” por Israel. El 30 de mayo el Ayuntamiento de Madrid también condenó los últimos ataques en la frontera de Gaza y pidió el fin del cierre “ilegal” de la Franja.
Los casos se extienden por Europa y el resto de continentes. El Gobierno de Israel ha arremetido contra el alcalde de Dublín, Micheal Mac Donncha, después que asistiera el 11 de abril en Ramala a una conferencia Internacional de apoyo a Jerusalén, invitado por la Autoridad Nacional Palestina; el consistorio dublinés aprobó el mismo día una resolución de apoyo a la campaña BDS (fue la primera capital europea en hacerlo), y pidió al Gobierno de Irlanda la expulsión del embajador de Israel; asimismo el Ayuntamiento se comprometió a suspender los contratos con Hewlett-Packard, multinacional estadounidense “que proporciona gran parte de la infraestructura tecnológica que Israel usa en su sistema de apartheid”. El 14 de mayo, en el contexto de la escalada represiva en Gaza, la República Sudafricana anunció la retirada de su embajador en Israel.
A primeros de año el Estado hebreo adoptó nuevas medidas contra las campañas pro-palestinas de boicot. Así, el Ministerio de Asuntos Estratégicos publicó una lista de 20 organizaciones con el fin de prohibir a sus activistas la entrada en Israel; en el listado figuran, entre otros colectivos, las secciones del BDS en Francia, Italia, Chile y Sudáfrica, así como la ONG judía estadounidense Jewish Voice for Peace; la medida parte de una ley aprobada en 2017 por la Knesset (parlamento). Además, las restricciones podrían extenderse a ciudadanos y grupos israelíes que apoyen al BDS, según informó en febrero el periódico Haaretz, a los que se vetaría el acceso a exenciones fiscales y licitaciones públicas. Alys Samson recuerda que en 2013 el Ministerio del Interior israelí ya calificó al BDS de “amenaza estratégica”. En marzo de 2017 fue detenido y sometido a interrogatorios durante varios días Omar Barghouti, defensor de los derechos humanos, cofundador del BDS y Premio Gandhi de la Paz en 2017; un año antes Amnistía Internacional advirtió en un comunicado del “temor por la seguridad y libertad de Barghouti” (la nota informativa subrayaba que el ministro israelí de Transporte e Inteligencia, Yisrael Katz, había pedido “eliminaciones civiles selectivas” de líderes del BDS)"