“En los países democráticos no se percibe la naturaleza violenta de la economía, mientras que en los países autoritarios lo que no se percibe es la naturaleza económica de la violencia”
Bertolt Brecht

"Hay que aprender de los errores del siglo XX y superarlos. El capitalismo no lo ha hecho. Los socialistas deben hacerlo"
Tariq Ali

"La cuestión no es mercado sí o mercado no, es qué espacio tenemos que concederle al mercado para que tenga efectos positivos y qué espacio tenemos que quitarle para que no tenga efectos negativos"
César Rendueles ("Capitalismo canalla" antídoto para "Los enemigos del comercio" de A. Escohotado)

"Los poderosos siempre han perseguido a los alfabetizadores, a los que paraban las balas con columnas de periódico, a los que hacían escudos con libros cargados de metáforas y razones. También a los que han hecho visibles a los invisibles, a los que enseñan a decir no con una sonrisa y también a los que enseñan desde el monte a recordar que no hay que vivir de rodillas"
J.C. Monedero

Qué son los PsyOps: "Los daños que causan las PsyOps [Operaciones Psicológicas] se reflejan en la aparición de cambios en el plano cognitivo y mental (...) Toda operación militar, y por tanto toda operación psicológica, tiene que contar con una cadena de mando. El análisis detallado de los mensajes a través de Twitter y Facebook ha permitido descubrir «nodos de red», o sea estados mayores implicados en la operación. Estos están entrenados en el uso de métodos de control de las multitudes para crear una situación de contagio entre individuos de diferentes medios y orígenes. De esa manera, los estados mayores logran localizar fácilmente los «repetidores de opinión», o sea los individuos que influyen sobre los demás. Los especialistas pueden entonces optar entre informarlos sobre el proyecto o mantenerlos en la ignorancia de lo que está sucediendo"
Valentin Vasilescu (experto en inteligencia militar)

"Gozamos de tres bienes de valor incalculable. La libertad de conciencia, la libertad de palabra y la prudencia de no usar nunca ninguna de las dos". Mark Twain.


miércoles, 30 de mayo de 2018

Más catastroika

 
Yanis Varoufakis:
 
"La única razón de los males de Italia es su pertenencia a una unión monetaria terriblemente diseñada, la zona euro, en la que la economía italiana no puede respirar y que los distintos gobiernos alemanes se niegan a reformar (...)
 "Grecia se rindió, pero fue la democracia europea la que resultó herida de muerte. A menos que los europeos se den cuenta de que su economía está en manos de seudotecnócratas no electos e irresponsables, que comenten un error garrafal tras otro, nuestra democracia seguirá siendo un invento producto de nuestra imaginación colectiva".
Desde entonces, el Gobierno proestablishment del Partido Demócrata de Italia ha aplicado, una tras otra, las políticas que demandaban los burócratas de la UE a los que nadie ha elegido. El resultado ha sido un mayor estancamiento. Así, en marzo,  unas elecciones nacionales otorgaron la mayoría parlamentaria absoluta a  dos partidos antisistema que, pese a sus diferencias, comparten dudas sobre la pertenencia de Italia a la Eurozona y su hostilidad hacia los migrantes. Fue la amarga cosecha fruto de falta de perspectivas y esperanzas marchitadas.
Tras unas semanas de  intercambio político postelectoral común en países como Italia y Alemania, los líderes del M5S y la Liga, Luigi di Maio y Matteo Salvini, llegaron a un acuerdo para formar Gobierno. Por desgracia, el presidente Sergio Mattarella utilizó los poderes que le confiere la Constitución italiana para impedir la formación de ese Gobierno y, en su lugar, otorgó el mandato a un tecnócrata, un antiguo empleado del FMI que no tiene ninguna posibilidad en un voto de confianza en el Parlamento.
Si Mattarella hubiera rechazado a Salvini para el puesto de ministro de Interior, indignado por su promesa de expulsar a  500.000 inmigrantes de Italia, me hubiera visto obligado a apoyarle. Pero no, el presidente no tenía tales reparos. Ni por un momento pensó en vetar la idea de que un país europeo desplegara sus fuerzas de seguridad para acorralar a cientos de miles de personas, encerrarlas y obligarles subir a trenes, autobuses y ferris antes de enviarles a saber dónde.
No, Mattarella optó por enfrentarse contra una mayoría absoluta de legisladores por otra razón: su desaprobación hacia el ministro de Hacienda elegido. ¿Por qué? Porque dicho caballero, aunque completamente cualificado para el puesto, y a pesar de sus declaraciones de que cumpliría con las normas de la UE, en el pasado había expresado dudas sobre la arquitectura de la Eurozona y ha favorecido un plan de salida de la UE en el caso de que sea necesario. Fue como si Mattarella declarase que la sensatez de un posible ministro de Hacienda constituyese un motivo para su exclusión del cargo.
Lo que es verdaderamente sorprendente es que no haya ningún economista pensante en ningún lugar del mundo que no comparta preocupaciones sobre la arquitectura defectuosa de la Eurozona. Ningún ministro de Hacienda prudente dejaría de desarrollar un plan para una salida del euro. De hecho, sé de buena tinta que el Ministerio de Hacienda alemán, el Banco Central Europeo y todos los grandes bancos y empresas tienen planes para la posible salida de la zona euro de Italia e incluso de Alemania. ¿Nos está diciendo Mattarella que el ministro de Hacienda italiano tiene prohibido pensar en ese tipo de plan?
Más allá de su fracaso moral en oponerse a la misantropía a escala industrial que representa la Liga, el presidente ha cometido un grave error táctico: cayó en la trampa de Salvini. La formación de otro gobierno "técnico", con un antiguo apparatchik del FMI, es un regalo fantástico para el partido de Salvini.
Salvini está salivando secretamente al pensar en otras elecciones, en las que luchará no como el sectario y divisivo populista que es, sino como el defensor de la democracia contra el profundo establishment. Ya ha escalado el terreno moral con las conmovedoras palabras: "Italia no es una colonia, no somos esclavos de los alemanes, los franceses, la prima de riesgo o las finanzas".
Si Mattarella se consuela con el hecho de que los anteriores presidentes italianos lograron poner en marcha gobiernos tecnócratas que hicieron el trabajo de la élite (tan "exitosamente" que el centro político del país se derrumbó), está muy equivocado. Esta vez, a diferencia de sus predecesores, no tiene la mayoría parlamentaria para aprobar un presupuesto ni para dar un voto de confianza a su Gobierno elegido. De este modo, el presidente se ve obligado a convocar nuevas elecciones que, gracias a su deriva moral y a su error táctico, devolverán una mayoría aún mayor a las fuerzas xenófobas de Italia, posiblemente en alianza con la debilitada Forza Italia de Silvio Berlusconi.
¿Y luego qué, presidente Mattarella?"
 
 

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