lunes, 6 de marzo de 2017

Republicanismos


A José Palazón, incombustible, valiente y jamás arredrado ante el poder, pese a tantas amenazas durante años. La gran labor de PRODEIN y su premiada foto de la valla con vistas al golf. Nos sumamos a la oleada de solidaridad internacional. Que se recupere, la Humanidad que no mira para otra parte lo necesita. La que sí lo hace, ya dijo Einstein que era más de temer aún que los tiranos y sus aparatos represivos. A Miguel de Historia, su amigo, que lo debe estar pasando mal desde Canarias. Un abrazo enorme a todos.
(Por cierto, esperamos la contestación a este texto del filósofo Fernández Liria, fundador de los fundadores de Podemos, republicano a la kantiana, y con quien compartimos la amistad con Tino de la Calma, artista callejero e inefable de Lavapiés)

"El republicanismo ha sido siempre "propietarista". Considera que todo ciudadano ha de disponer y controlar, de una u otra manera, los recursos materiales que le permitan vivir sin depender de amo, de patrón, para evitar encontrarse en la situación de quien "al ajeno arbitrio está atenido", tal como escribe Luis de León en su Oda a la Vida Retirada: para evitar estar sometido al derecho ajeno o ser allieni iuris. Pues esto convierte al individuo en esclavo: el salario, que retribuye la venta por horas de un ser humano, convierte al individuo en esclavo, lo somete a voluntad ajena.
Por cierto, que "propietarismo" es una palabra de "reciente factura", utilizada por el actual republicanismo académico, que, a mi juicio, reduce excesivamente el asunto del que se trata, y que no es otro que el de las condiciones materiales de la sociedad civil que garantizan la igualdad, la igual libertad entre los ciudadanos. Algo no reductible solo a la propiedad, pues la sociedad civil se auto produce mediante el ethos o cultura material de vida en su totalidad. "Propietarismo" es, sin embargo, para lo que tratamos, un término útil, que pone a las claras que no pueden darse entre los seres humanos relaciones sociales igualitarias, si una parte de los individuos no tiene relación directa, no mediada, con los medios materiales que posibilitan su trabajo libre (...) 
Rousseau había sido leído por Kant. Kant lo conocía.
Es sabido. Le alteró su potente rutina intelectual según se dice. 
Pero Kant opta por otra línea, no plebeya, no democrática, de república, en la que la ciudadanía queda restringida a los que ya poseen bienes y son autónomos.
Pero lo que me induce a dejar de lado a Kant es su metafísica, su ontología antropológica, el sujeto trascendental individual, preformado innatamente, al margen de la comunidad social. La ontología antropológica de Kant, en la línea de desarrollo abierta por Descartes, y proseguida por el utilitarismo ilustrado, es el individualismo ontológico. En esas metafísicas ontoantropológicas, que rompen con las orgánicas al republicanismo, el individuo por nacimiento está constituido como un saco o recipiente de capacidades y facultades innatas. Un "balde" lleno de capacidades innatas es el término crítico que usa el gran antropólogo Tim Ingold. Me permito añadir la dirección electrónica de un interesante artículo de Ingold, que hemos publicado en Espaimarx, con permiso del autor, y en traducción de Carlos Valmaseda: http://www.espai-marx.net/es?id=10231 (...)
Una individualidad constituida a priori, con un imperativo moral innato, una racionalidad prefigurada, guiada por un deber ser. En este modelo, la subjetividad republicana no necesita ser formada, ni hay problemas de ethos diversos, de ethos históricos no republicanos que impiden el republicanismo (...)
No hay problemas de consenso, ni de reconocimiento de los demás, pues el sujeto está preformado, no es producto de una cultura material de vida histórica, y su preformación incluye ya el tender al deber ser. Tampoco hay tematización posible sobre el ethos, de la cultura material de vida, de forma que esta permita, favorezca, la igualdad, y la antropología respublicana (...)
La tradición que yo asumo es la de Aristóteles, y el aristotelismo republicano, la de la metafísica de la prioridad ontológica de la comunidad sobre el individuo, tal como escribe Aristóteles en Política. Que es, desde luego, en tanto antropología comunitaria, la propia de todos los republicanismos históricos, en primer lugar, los clásicos, tanto los de inspiración griega como los de inspiración romana, no aristotélicos.
Que el individuo es "por naturaleza" animal social-político, y que sus capacidades y facultades, incluidas las que lo capacitan para ser ciudadano, no son innatas sino que se generan y desarrollan como consecuencia de aprender a vivir en una comunidad, dentro de su cultura material de vida: nos hacemos constructores de casas, y citaristas, cuando tocamos la cítara o construimos casas, porque "el acto es anterior a la potencia", para decirlo, otra vez, con Aristóteles, tal como lo escribe en Ética Nicomaquea y en Metafísica, de donde salen las respectivas citas. Por tanto, el asunto de la creación de un ethos, de una cultura material de vida republicana, esto es, de un nuevo sujeto social, un proceso que sucede en la sociedad civil, es fundamental para la constitución de antropologías republicanas, es fundamental para la articulación de una república"

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