viernes, 20 de enero de 2017

El otro rey de los saudíes


"Entre los presidentes y ejecutivos de empresas españolas que acompañaban a Felipe IV en la visita, se encontraban empresarios de ferrocarriles RENFE, CAF, Talgo, de constructoras OHL, Acciona, FCC y Sacyr, un grupo del sector electrónico; y por último, las más llamativas, un nutrido grupo de industrias militares, Navantia, INDRA, Sener y Arpa. Por si no se sabe, Arabia Saudí fue en 2015, el mayor comprador de armas del mundo y España que le suministra armas un productor importante de estos artefactos. Sí que se sabe, que Arabia Saudí está inmerso en una guerra abierta en Yemen, donde intervienen sus tropas y su aviación bombardea a menudo ese territorio donde los rebeldes huzíes, de la rama chiita, se levantaron en armas contra el dictador Saleh.
Pero hay más cosas que insultan nuestra inteligencia. Arabia Saudí de la corriente sunita, denominada wahabismo, ha estado financiando al yihadismo, existen pruebas fehacientes de ello, y entre otras, a una de las corrientes más sectarias del Islam, los salafistas, a quienes les ha proporcionado recursos, armas y ha estado detrás de los grupos armados que actúan en la guerra de Siria contra el régimen de Al Asad, de la corriente chiita y apoyado por Irán. País con quien se enfrenta por la hegemonía militar en Oriente Medio en una carrera de armamentos que no presagia más que nuevos conflictos. Entre las múltiples acusaciones de financiar el yihadismo se encuentra el hecho de que 15 de los 19 terroristas que atentaron contra Estados Unidos el 11-S de 2001, eran sauditas.
A su vez, Arabia Saudí es un país denunciado por Amnistía Internacional y Human Rights Watch como uno de los mayores violadores de los derechos humanos, mujeres y trabajadores sin derechos, país donde homosexuales y lesbianas son condenados a muerte, un país donde todos los años unas 300 personas son ejecutadas.
Con ese tipo de país el Gobierno de España se va a hacer negocios, y entre otros intenta venderle cinco corbetas por un valor de 2.000 millones de euros que debe fabricar Navantia en las factorías de Cádiz y El Ferrol. Ventas de armas que según indica la Ley española que regula el comercio de armas deberían estar prohibidas, pues viola los criterios de la ley y de obligado cumplimiento que recoge de la Posición Común de la UE, y que prohíbe vender armas a países que participan en conflictos, donde se producen graves violaciones de los derechos humanos, así hasta ocho criterios. Y no sólo viola la Ley española y la Posición Común de la UE, también la del reciente Tratado de Comercio de Armas internacional aprobado en Naciones Unidas y que España ha ratificado"



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