lunes, 2 de enero de 2017

Confrontar la dictadura del euro


A P. de vuelta, junto con su homólogo caído del Retiro madrileño misterio por resolver (no spoilers hasta entonces). Y a la artista ex neoyorkina, la artesanía marroquí prometida va de camino al instituto.

Conferencia de Eric Toussaint:

"Estoy absolutamente convencido de que si el Gobierno de Grecia hubiera implementado un programa a partir de final de febrero en términos de suspensión de pagos, auditoría, moneda complementaria, control de capital, socialización de la banca, derogación de las leyes austeritarias, etc., habrían podido vencer a los acreedores y a la Comisión Europea (CE) con el apoyo del pueblo. Porque en las peores condiciones, el 62% del pueblo griego rechazó la exigencias de los acreedores y estaba dispuesto a la confrontación y a la expulsión de la zona euro (...)
Ya en el turno de preguntas, ante la cuestión formulada por uno de los asistentes “¿Se puede pasar de la deuda ilegítima al impago? Personalmente pienso que un país dentro de la UE no puede hacerlo”, el portavoz del CADTM respondió: “Yo haría una pregunta diferente: ¿Es posible dentro de la UE, respetando las exigencias de la CE, romper realmente con la austeridad? Tú dices que hay grandes márgenes. Personalmente, no lo creo. Romper realmente con la austeridad sin enfrentarse la CE y sin desobedecer claramente a los tratados es imposible. Van a entrar en confrontación contigo, van a multarte, etc. y el tema será si vas a someterte o no como Gobierno. Hay que ver lo que ocurrió en Grecia. El Gobierno griego no quiso la confrontación, siguió pagando, y ya, el 4 de febrero 2015, el presidente del Banco Central Europeo ( BCE ), Mario Draghi, decidió impedir a los bancos griegos tener acceso a la línea de crédito normal.
Estaremos de acuerdo en que seguramente no puede Draghi adoptar en España el mismo tipo de medidas tan brutales como se permitió hacer con Grecia, pero él va a tratar de desgastar lo más rápidamente posible un gobierno de izquierda, progresista, que realmente podría significar una alternativa a nivel de Europa. El BCE no va a querer abrir una puerta que permita romper con la austeridad, porque la orientación del BCE no es solamente ideológica, el BCE tiene una agenda de ir más allá contra la legislación del trabajo, de la negociación colectiva, etc. Entonces pienso que hay que prepararse a una confrontación mucho más dura de lo que estás imaginando. Y por eso, en un momento dado, medidas como la auditoría amenazando con un impago es un elemento fundamental para construir una correlación de fuerzas frente a los demás países y a la CE”.
Otra de las preguntas versó sobre la relación entre la deuda ilegítima y el problema del sistema monetario. Al respecto, Toussaint se refirió al debate teórico de si se podría reformar el euro: “Pero no se puede imaginar que Alemania, Francia y Benelux, que se aprovechan del euro tal y como existe, vayan a aceptar una reforma del euro favoreciendo a los países periféricos. Las grandes empresas alemanas, francesas, de Bélgica y Holanda y las empresas financieras de Luxemburgo, Austria y Finlandia no lo van a aceptar”.
Para finalizar, se mostró convencido de “la necesidad, como Gobierno progresista, de lanzar una moneda complementaria, se llama moneda fiscal, no convertible, a través de la cual un Gobierno hace ciertos pagos, para disminuir la dictadura del euro y del BCE. Pero seguramente en varios casos la salida del euro aparece también como una opción posible que hay que debatir de manera seria. Es la conclusión a la que llegó el exministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, y sus consejeros, James K. Galbraith y el joven Daniel Munevar: Finalmente habrían tenido que prepararse a la salida del euro y no era tan traumático como ellos mismos habían pensado”

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