“En los países democráticos no se percibe la naturaleza violenta de la economía, mientras que en los países autoritarios lo que no se percibe es la naturaleza económica de la violencia”
Bertolt Brecht

"Hay que aprender de los errores del siglo XX y superarlos. El capitalismo no lo ha hecho. Los socialistas deben hacerlo"
Tariq Ali

"La cuestión no es mercado sí o mercado no, es qué espacio tenemos que concederle al mercado para que tenga efectos positivos y qué espacio tenemos que quitarle para que no tenga efectos negativos"
César Rendueles ("Capitalismo canalla" antídoto para "Los enemigos del comercio" de A. Escohotado)

"Los poderosos siempre han perseguido a los alfabetizadores, a los que paraban las balas con columnas de periódico, a los que hacían escudos con libros cargados de metáforas y razones. También a los que han hecho visibles a los invisibles, a los que enseñan a decir no con una sonrisa y también a los que enseñan desde el monte a recordar que no hay que vivir de rodillas"
J.C. Monedero

Qué son los PsyOps: "Los daños que causan las PsyOps [Operaciones Psicológicas] se reflejan en la aparición de cambios en el plano cognitivo y mental (...) Toda operación militar, y por tanto toda operación psicológica, tiene que contar con una cadena de mando. El análisis detallado de los mensajes a través de Twitter y Facebook ha permitido descubrir «nodos de red», o sea estados mayores implicados en la operación. Estos están entrenados en el uso de métodos de control de las multitudes para crear una situación de contagio entre individuos de diferentes medios y orígenes. De esa manera, los estados mayores logran localizar fácilmente los «repetidores de opinión», o sea los individuos que influyen sobre los demás. Los especialistas pueden entonces optar entre informarlos sobre el proyecto o mantenerlos en la ignorancia de lo que está sucediendo"
Valentin Vasilescu (experto en inteligencia militar)

"Gozamos de tres bienes de valor incalculable. La libertad de conciencia, la libertad de palabra y la prudencia de no usar nunca ninguna de las dos". Mark Twain.


jueves, 26 de julio de 2018

Ruinosa casa de apuestas

 
Sarah Babiker:
 
"Ganó el sector más derechista en el PP. El que reivindica más trumpianamente sus señas de identidad: conservador en lo social, neoliberal en lo económico, corrupto en lo ético, bocachanclista en lo comunicativo. Ganó el PP muy español y mucho español, el que mientras que deglute derechos económicos y sociales con cara de responsable dolor, tritura derechos civiles y políticos, con pose sensatamente autoritaria.
Ay, me he hecho un lío, ya no sé de qué PP venía hablando, ¿era el de Casado o el de Rajoy? Es que me cuesta diferenciarlos. Primarias internas: o de cómo un mecanismo en principio de profundización democrática puede convertirse en un ingenioso artilugio para generar antagonismos ficticios, y de pronto, oh, gracias a la inercia dualista en el que vivimos entrampadas, una parte del PP pasa a ser moderada. Hubo un tiempo en el que salimos a la calle a gritar PSOE, PP la misma mierda es. Ahora hasta que PP, PP la misma mierda es, hay que ir recordando.
En fin, queríamos superar el bipartidismo y lo hemos hecho, con dos pares. Dos pares de partidos, vaya. De un lado Ciudadanos y el PP, del otro PSOE y Podemos. Y en todos lados, señores juveniles de alta telegenia modernizando las formas.
Si algo estamos aprendiendo estos últimos tiempos en Europa es que hay maneras muy modernetas de avanzar hacia el fascismo, que se puede avalar el empobrecimiento de media sociedad luciendo sonrisas profiden, promover la mercantilización de los cuerpos con aires de empoderamiento femenino, o avalar la muerte cotidiana de seres humanos con mirada cándida y campechana. Si algo parece que estamos desaprendiendo, es que el fascismo que se viene no fue la causa de que nuestras vidas sean peores, de que nuestra democracia sea un chiste, de que el mediterráneo sea una tumba, o de que la desigualdad asesina sea nuestro sistema económico.
El fascismo es una consecuencia. La ulterior derechización a la que se van todos los partidos juntitos, los de derecha, pero también los de izquierda, es una consecuencia. Para que el sistema se reproduzca es fundamental seguir caminando, arrastrándonos, hundiéndonos hacia la derecha. Y en esta caída al vacío, la única vía de salida, es antisistema. Porque el sistema sigue siendo anti nosotras, cada vez con menos disimulo. 
Es verdad que cuando decíamos, PSOE, PP la misma mierda es, eran otros tiempos. Si ya costaba insistir en el mismomierdismo después de la ley mordaza, de Wert, de Gallardón, del impuesto al sol, del violento nacionalismo español del gobierno de Rajoy, ahora con la rehalconización retórica de Casado, más difícil va a ser, que obnibulados por las disputas entre ambos partidos, nos concentremos en lo que les sigue acomunando: el entramado de intereses económicos que los alimenta, la política al servicio de la acumulación de capital que priorizan, su incapacidad de dar otra respuesta a la crisis sistémica que cerrar fronteras, empobrecer trabajadoras y mimar multinacionales y bancos.
Casado es otra consecuencia de este corrimiento a la derecha, no tiene nada de nuevo, es un eslabón más en un proceso de corrimiento de los marcos de los pensable y lo discutible. Posibilita que ahora la socialdemocracia parezca una apuesta revolucionaria y El País un periódico de izquierda.
Volvemos a la derecha dóberman, y al PSOE con buenas notas en las políticas de reconocimiento. Así, mientras unos se apresuraban por entrar por la ventana de oportunidad, los otros reforzaban las paredes del edificio. El bipartidismo está más vivo que nunca, ha incorporado a otros partidos, ha visibilizado corrientes internas dentro de los mismos. Es un bipartidismo más acorde a nuestros tiempos, con un mercado más amplio donde elegir, dos partidos a la derecha, dos a la izquierda, corrientes internas en cada partido que a efectos de competición se acaban dualizando. Tan entretenido anda este bipartidismo de múltiples actores que cada vez se parecen más entre sí mismos, que no nos queda tiempo para mucho más que para seguir su retransmisión en directo.
Dijimos que no nos representan. Tomaron nota. Pensaron, diversifiquemos el producto a ver si alguno de estos os acaba por representar. Dijimos, democracia no es votar cada cuatro años. Entendieron. Ahora podemos votar mucho más a menudo. Señalamos que la política institucional estaba desconectada de las calles. Bien pensado, empezar a apostar sobre los resultados de las competiciones políticas puede ser una forma de acercarse a los barrios, esos lugares llenos de gente que no llega a fin de mes y de sucursales de Codere.
No subestimemos la capacidad del sistema de interpretar creativamente nuestros reclamos. Entonces diga. Pablo Casado: ¿moderación o radicalización? Ya en su casa de apuestas de confianza"
 
 

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