“En los países democráticos no se percibe la naturaleza violenta de la economía, mientras que en los países autoritarios lo que no se percibe es la naturaleza económica de la violencia”
Bertolt Brecht

"Hay que aprender de los errores del siglo XX y superarlos. El capitalismo no lo ha hecho. Los socialistas deben hacerlo"
Tariq Ali

"La cuestión no es mercado sí o mercado no, es qué espacio tenemos que concederle al mercado para que tenga efectos positivos y qué espacio tenemos que quitarle para que no tenga efectos negativos"
César Rendueles ("Capitalismo canalla" antídoto para "Los enemigos del comercio" de A. Escohotado)

"Los poderosos siempre han perseguido a los alfabetizadores, a los que paraban las balas con columnas de periódico, a los que hacían escudos con libros cargados de metáforas y razones. También a los que han hecho visibles a los invisibles, a los que enseñan a decir no con una sonrisa y también a los que enseñan desde el monte a recordar que no hay que vivir de rodillas"
J.C. Monedero

Qué son los PsyOps: "Los daños que causan las PsyOps [Operaciones Psicológicas] se reflejan en la aparición de cambios en el plano cognitivo y mental (...) Toda operación militar, y por tanto toda operación psicológica, tiene que contar con una cadena de mando. El análisis detallado de los mensajes a través de Twitter y Facebook ha permitido descubrir «nodos de red», o sea estados mayores implicados en la operación. Estos están entrenados en el uso de métodos de control de las multitudes para crear una situación de contagio entre individuos de diferentes medios y orígenes. De esa manera, los estados mayores logran localizar fácilmente los «repetidores de opinión», o sea los individuos que influyen sobre los demás. Los especialistas pueden entonces optar entre informarlos sobre el proyecto o mantenerlos en la ignorancia de lo que está sucediendo"
Valentin Vasilescu (experto en inteligencia militar)

"Gozamos de tres bienes de valor incalculable. La libertad de conciencia, la libertad de palabra y la prudencia de no usar nunca ninguna de las dos". Mark Twain.


sábado, 11 de agosto de 2018

Del vacuo y falaz sentido común que nos dijeron progresista

 
¿La UE debe vetar el oportunismo de quienes promueven soluciones fracasadas, señor Sánchez? Empezaría entonces por vetarse a sí misma, y acto seguido al propio PSOE que tan alegremente la ha secundado durante décadas. Curiosa confesión inconsciente de culpabilidad que aún se sigue pretendiendo declaración de nobles principios, cada vez con menor credibilidad. De hecho, esos movimientos de desintegración protofascista que usted y Merkel denuncian  hoy acogotados resultan la consecuencia política y social previsible de la Europa neoliberal comandada por la oligarquía financiera centroeuropea, y que gente como ustedes llevan promoviendo mínimo desde el Tratado de Maastricht. Solo si no se ha escapado del marco ideológico falsario difundido durante décadas por El País y medios similares del establishment europeo, puede uno creerse que los actuales ultranacionalismos y populismos fascistas ocurren pese a la integración europea. A no ser que se admita que la propia estructura de la UE y la del euro, radicada geopolíticamente en un molde neocolonialista centro-periferias, también ha transcurrido siempre contra la integración europea... aunque desgraciada como previsiblemente esté resultando al final una fuerza desintegradora muy superior a la misma. Para empezar puesto que destruye la democracia, como el caso griego certificó a voces, pero también la reforma del 135 de nuestra demediada Constitución. Servidor ya interpretaba en el 15M que, entre otras cosas muy importantes, constituía la mejor vacuna posible aquí en España a una tendencia europea que ya despuntaba, y cómo el chivo expiatorio de la inmigración volvería a ser coartada central de la misma.
 
 
Fernando Luengo:
 
“Este es un Gobierno europeísta y Europa necesita del liderazgo de Alemania”. Extracto de unas declaraciones del presidente de gobierno, Pedro Sánchez, ante el encuentro con Angela Merkel. No creo que sea un desliz, sino una verdadera toma de posición ante lo que podríamos denominar “la cuestión europea”. No me sorprende, pero sí me preocupa.
El gobierno socialista busca encontrar anclajes sólidos en Europa que compensen su debilidad interna. Quiere ser importante más allá de nuestras fronteras, proclamando su disposición a trabajar por un eje “europeista” que estaría integrado por Alemania, Francia, Portugal y España. Un eje desde el que reivindicar “más Europa”, frente a las fuerzas y tendencias que amenazan con su desintegración; que ahora simboliza, sobre todo, el ascenso de los partidos populistas y xenófobos en Italia.
Ante la ausencia de un debate en profundidad sobre los problemas de fondo de la construcción europea -debate que el Partido Popular escamoteó a la ciudadanía y que el Partido Socialista Obrero Español también quiere eludir-, la propaganda y los tópicos construidos a partir de frases hechas y vacías, como la referida al liderazgo de Alemania en el denominado “proyecto Europeo”, tienen su recorrido. Ahí quedan, como formando parte de un sentido común progresista.
Desde el estallido del crack financiero, las elites políticas y económicas, con la abierta complicidad de los grandes medios de comunicación, han derramado toneladas de tinta para lanzar el discurso de que la culpa de la crisis y el principal lastre para salir de ella residía en el despilfarro de las periferias y de las administraciones públicas.
Contamina que algo queda. Aunque lo cierto es que la política económica llevada a cabo por Alemania -que, por cierto, ha perjudicado a muchos alemanes-, ha sido y es una de las principales amenazas de la referida construcción europea. La política hipermercantilista seguida por el gobierno de Angela Merkel -y, ¡ojo!, también por su predecesor, el socialista Gerhard Schöeder-, apoyada en la represión salarial y la contención del gasto público, la imposición de políticas de austeridad salarial y presupuestaria a las periferias, el rechazo a aplicar fórmulas cooperativas a escala europea de gestión de la crisis, la imposición de un marco institucional que beneficia, principalmente, a las grandes corporaciones de los países del norte. Esto es lo que representa Alemania, no el europeismo al que apela el presidente de gobierno.
No, señor Sánchez. Alemania, sus políticas y los políticos que las aplican, son el gran problema de Europa. Inquieta que un gobierno que se reclama socialista lance un mensaje tan vacío, erróneo y sesgado como el que se resume en reivindicar el liderazgo europeista de Alemania"
 
 
 

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