domingo, 15 de marzo de 2015

Debates




El País del IBEX 35, en especial del Banco Santander, ya ha decidido en su titular cómo será el pacto poselectoral de gobierno andaluz. Casualmente será con Ciudadanos.
Ese Banco Santander valedor igualmente de Susana Díaz. Ya pudimos comprobar cómo con Botín no se puso tan chula como con los desahuciados de las corralas, o con los socios de IU y sus propuestas paliativas de la emergencia social.
Y eso es lo que va a seguir teniendo Andalucía los próximos años por voto propio.


Teresa Rodríguez, la candidata de Podemos que más me ha convencido por escrito. De todos los dirigentes de Podemos a los que he leído estos meses, me ha parecido la más clara y distinta, la que menos fraseología litúrgica emplea, esa que tiende a sepultar con ella los grandes temas. Tanta transversalidad, organización en red, empoderamiento o política de los afectos como profusión retórica muchas veces eclipsa en textos y discursos, nos impide ver nacionalizaciones, fiscalización y fiscalidad agresiva de bancos y grandes empresas, rescates ciudadanos, inversión decidida en estado de bienestar, en igualdad o en energías más respetuosas medioambientalmente.
Un buen artículo el del otro día en Público.
Desconozco el porqué de su mala fama. Tengo la sensación de que se merece más que lo que vaticinan sus propios compañeros y las encuestas, aparejadas a climas de opinión prefabricados. Y de que puede llegar a ser una alternativa seria de gobierno en Andalucía para la siguiente.
Por ladrarle un poco a las encuestas: yo diría que el PSOE ganará un poco menos de lo que vaticinan, el PP efectivamente se hunde como dicen, Podemos va a sacar más, acercándose mucho al PP, y Ciudadanos no será para tanto como quieren PRISA y Felipe González jarrón-chino-todos los días salgo en El País.
Confundo deseo y expectativas objetivas, seguro. Pero sin demasiadas exageraciones, y con algo de sano escepticismo respecto a demoscopias y cocinas que vienen de patinar en las últimas europeas. Estamos en una situación inédita que no admite tanto voto oculto de la luna como querrían sus multiplicadores tradicionales.


Rajoy ha estado listo. Si tiene que perder el Ayuntamiento de Madrid, que la riada se lleve de una vez consigo a Esperanza Aguirre y sus entramados mafiosos. Perdón, sus listas preñadas de su mal ojo.
Por una vez estoy con Rajoy.


El TTIP solo un rato, a oscuras y a través de una mirilla, y secreto absoluto de confesión para las eurodiputadas que lo leyeron. Desde luego, salieron asustadas.
Esa es toda la información que merece la ciudadanía en democracias tan poco bolivarianas como las nuestras.


Bild y el inefable J.C. Díez encuentran un argumento de peso contra la estrategia griega: Varoufakis come pescado con su mujer en su terraza ¡y se dice de izquierdas!
Porque el populacho está necesitado en estos tiempos de debate económico-social de altura.








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