domingo, 31 de mayo de 2015

Resacas



Errejón lo deja caer claramente en la Sexta: seguramente en esta euforia electoral del cambio, muchos votantes de PP y PSOE se replanteen el voto para las generales. De confluencia nada.
No habrá un Ahora España, o España en común.
Insisto en que esto significa como mínimo regalarle al sesgado sistema electoral un suficiente tanto por ciento y escaños aparejados de los que la izquierda podría arrepentirse.
Sin sumar los votos de IU, Equo y otros, nos parece esperar a la vuelta de las generales un PSOE en cabeza que podría empezar apoyándose en Podemos, pero del que cabe sospechar que termine gobernando apoyándose en PP y Ciudadanos: otra legislatura perdida para el cambio.
El frente social tendría que esperar a la siguiente. Pero en Vistalegre nunca se ha mirado más allá del propio ombligo, ni cuando el PSOE, ni ahora Podemos.


Lo cierto es que el mejor activo con el que va a contar Podemos de aquí a las generales van a ser las políticas sociales emprendidas por Carmena en Madrid (a falta de otro Tamayazo) y Colau en Barcelona, que tan nerviosos están poniendo a constructoras, eléctricas y otros empresariados decimonónicos tan nuestros.
Las trituradoras de papeles a todo trapo, los contenedores de la ignominia democrática desbordados.
Y la guerra sucia del desprestigio adoptará cotas venezolanas en Madrid y Barcelona a partir de ahora.


Aguirre sigue desvariando como siempre, pero ahora canta más. Y no lo hace en solista, el PP se apunta entero al frentismo fabulador. 
A no ser que procure crear un estado de ánimo que prepare alguna nueva jugarreta corrupta, como con la que accedió al poder: recuerdo que entonces pocos en Madrid mostraron algo más que indiferencia, aunque era el comienzo del latrocinio de década y media larga.  
Solo que ahora el clima social es algo diferente y no se lo tragaría tan fácilmente, y lo saben.
Pero eso podría no ser un obstáculo para ellos.
Génova la primera interesada en descabalgarla de una vez, pero hasta como cadáver escasamente exquisito resulta resiliente. Excepto en que el PP entero le compra el frentismo contra la "izquierda radical" con la idea de estigmatizar al PSOE.
Pero por ahora el PSOE está mostrando el suficiente instinto de supervivencia como para diferir unos años más su pasokización.
Dejemos que de eso se vaya ocupando Bruselas.


El País empeñado en desmontar Syriza para que haya nuevas elecciones. Para mayor gloria de la criminal Troika.
Radicalismos, como las oficinas de ayuda a desahuciados de Carmena, los justos.


Susana Díaz de la santa centralidad, un buen pájaro. Una suerte para lo que quede de socialdemocracia en el PSOE el que permanezca confinada en Andalucía. Y veremos con quiénes pacta ella, además del Banco Santander y Felipe González I de Venezuela.


Rajoy candidato hará cambios, pero no en Economía. Abstraídas la pobreza infantil, el paro permanente, la precariedad insufrible y los recortes de servicios básicos y derechos, la culpa de sus pérdidas las tienen los periódicos que notician su supurante corrupción.
Da igual que incluso El País de los fondos de inversión publique la opinión del deleznable Larry Summers, que nos aventura paro insoportable hasta el 2020.





1 comentario:

  1. Hasta las próximas elecciones esto va a ser una auténtica guerra entre los partidos políticos.
    El pp intentará recuperar a los votantes que se abstuvieron en las Municipales.
    Un enorme abrazo.

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