viernes, 6 de mayo de 2016

Historia capital


"El pistoletazo lo daría EE.UU. el 15 de agosto de 1971, al desvincular el dólar del patrón oro.
En seguida el resto de potencias capitalistas haría lo propio con sus monedas. A partir de entonces éstas no tendrían ningún anclaje material y podían “flotar” a merced de las apuestas y especulaciones sobre ellas.
Los procesos seguidos en casi todo el planeta responderían en adelante a unos mismos patrones, que comienzan por la desregulación del sistema bancario y de las finanzas, desmantelando primero los mecanismos de control financiero o las instituciones financieras keynesianas y des-reprimiendo al capital a interés para posibilitar la base especulativo-rentista que caracterizaría después al (actual) capitalismo degenerativo. Ello ha permitido hasta hoy crecer a costa del endeudamiento.
Además, Estados como los europeos hacen dejación de su soberanía, permitiendo que los Bancos Centrales se independicen de ellos, mientras que ellos mismos pasan a emitir títulos de deuda en los mercados financieros mundiales, con lo que entran como cualquier otra entidad en el “rating internacional de riesgo” dictaminado por agencias privadas, obligándose a llevar a cabo políticas ortodoxas monetarias y fiscales subordinadas a los intereses del capital financiero internacional. Al mismo tiempo, se da un creciente bombeo de la renta y el ahorro, (tanto presente como colocado en forma de futuras pensiones o ahorros de futuro) hacia los mercados financieros, agrandado la importancia de éstos, así como, en consecuencia, el aumento de las cotizaciones bursátiles. Se desarrollan además los productos derivados financieros (especulaciones sobre posibilidades de futuro de divisas y valores) activados por las nuevas fluctuaciones creadas por la liberalización de los controles financieros. Se genera con todo ello una ingente masa de capital ficticio.
El capital a interés ficticio busca obtener beneficios a través de la actividad financiera pura, desligada de la esfera productiva. El atasco en la ganancia vía plusvalía industrial y la expectativa de ganancias en el ámbito financiero-especulativo hace que además muchas corporaciones no financieras se enganchen directamente en actividades financieras y las finanzas comiencen a regular la actividad de las empresas y a dictar las normas en los mercados laborales.
El hinchado valor bursátil de activos y propiedades hizo que más y más sectores de la sociedad entraran en ese desquiciado juego (era la fase en que parecía haber un pequeño especulador en cada individuo). La mayoría perdería en el mismo, como se explica a continuación.
Saqueo universal y autocolonización
Con aquellas medidas los grandes capitalistas del mundo se despejaban el camino para apropiarse arteramente de nuestros patrimonios. Pero no deja de ser reseñable el hecho de que después de haber saqueado a través de las sucesivas colonizaciones la mayor parte de territorios del planeta, se detengan ahora a espoliar la propia casa (las sociedades de las antiguas metrópolis). Lo cual no puede sino ser descrito como un proceso de auto-colonización o auto-fagocitación (consistente en devorar la riqueza social previamente creada). Proceso que ha sido también llamado “acumulación por desposesión” o bien “despojo universal”. Entre otros procesos que lo ilustran vale la pena mencionar al menos los siguientes:
  • Privatización de la riqueza social y cultural acumulada a través de generaciones. Afecta, entre otros aspectos, a los servicios públicos (sanidad, educación, transporte, comunicaciones, etc.); infraestructuras (red viaria, instalaciones…) y patrimonio construido.
  • Privatización también del patrimonio natural. Mercantilización de la naturaleza en todas sus formas.
  • Apropiación de tierras. Eliminación de propiedades comunales o colectivas y consiguientes desplazamientos de poblaciones campesinas (sustitución de agricultura campesina o familiar por agroindustrias; intensificación de la desaparición de formas de producción y consumo no capitalistas).
  • Mercantilización de los recursos genéticos.
  • Derechos de propiedad intelectual o patentes sobre recursos ajenos.
  • Empresarización y/o privatización de instituciones públicas (como las Universidades e incluso la Administración).
  • Apropiación militar directa de los recursos y materias primas más codiciados.
Con estas premisas, todas las dinámicas de corrupción que se acentuarían sobremanera desde los años 70 hasta aquí, no serían sino la parte más superficial de todo el entramado metabólico de saqueo que se había estado construyendo (el que aquellas dinámicas salgan de vez en cuando a la luz es resultado de luchas intestinas de las altas esferas, donde unos revelan trapos sucios de otros para sacudirse competencia o renovar élites)"



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