sábado, 21 de mayo de 2016

Drones por la paz


Noam Chomsky:


"Las pruebas analizadas por el politólogo Tivo Kivimäki señalan que las “guerras de protección [combatidas por ‘coaliciones de voluntades’] se han convertido en la principal fuente de violencia en el mundo, contribuyendo ocasionalmente con más de la mitad de las víctimas del conflicto”. Incluso más; en muchos de esos casos, entre ellos Siria, como él pudo comprobar, hubo posibilidades de arreglo diplomático que fueron ignoradas; entre otras en los Balcanes a principios de los noventa, en la primera Guerra del Golfo y, por supuesto, en las guerras de Indochina, el peor crimen desde el final de la Segunda Guerra Mundial. En el caso de Iraq, esta cuestión ni siquiera se plantea. Con toda seguridad, aquí hay algunas lecciones (...)
La campaña de asesinatos mediante drones de Obama, una notable innovación del terrorismo global, muestra las mismas pautas. Para muchos observadores, esta campaña está creando terroristas más rápidamente que los sospechosos que asesina, unos sospechosos de que un día intentarán hacernos daño. Es esta una extraordinaria contribución realizada por un abogado constitucional en el 800º aniversario de la Carta Magna, que establecía las bases del principio de presunción de inocencia, piedra fundamental del derecho civilizado (...)
Minuciosos estudios de al-Qaeda y el Daesh han demostrado que Estados Unidos y sus aliados están siguiendo sus planes con bastante precisión. El objetivo de esas organizaciones es “arrastrar a Occidente a un atolladero tan profunda y activamente como se pueda” e “implicar a Estados Unidos y todo Occidente en una serie interminable de operaciones en el extranjero para debilitarlos” y de ese modo desautorizarlos ante sus respectivas sociedades, obligarlos a dilapidar sus recursos y aumentar el nivel de violencia, poniendo en marcha la dinámica expuesta por Polk.
Scott Atran, uno de los investigadores más perspicaces de los movimientos yihadistas, calcula que ejecutar los ataques del 11-S costó entre 400.000 y 500.000 dólares, mientras que la respuesta militar y de seguridad de Estados Unidos y sus aliados multiplicó esos guarismos por 10 millones. Sobre la base de una estricta relación costo/beneficio, esta acción violenta ha sido extremadamente exitosa, mucho más allá incluso de lo que Bin Laden pudo haber imaginado, y esto es cada vez más así. Aquí se muestra en toda su dimensión el estilo jujitsu de la guerra asimétrica. Después de todo, ¿quién podría decir que estamos mejor que antes o que el peligro total está disminuyendo?
Si continuamos blandiendo la maza, siguiendo tácitamente el guión yihadista, las consecuencias probables son un yihadismo aún más violento y una atracción todavía más amplia. Lo que sabemos, aconseja Atran, “debería propiciar un cambio radical en nuestra estrategia contra el terror”."

 http://rebelion.org/noticia.php?id=212500

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