“En los países democráticos no se percibe la naturaleza violenta de la economía, mientras que en los países autoritarios lo que no se percibe es la naturaleza económica de la violencia”
Bertolt Brecht

"Hay que aprender de los errores del siglo XX y superarlos. El capitalismo no lo ha hecho. Los socialistas deben hacerlo"
Tariq Ali

"La cuestión no es mercado sí o mercado no, es qué espacio tenemos que concederle al mercado para que tenga efectos positivos y qué espacio tenemos que quitarle para que no tenga efectos negativos"
César Rendueles ("Capitalismo canalla" antídoto para "Los enemigos del comercio" de A. Escohotado)

"Los poderosos siempre han perseguido a los alfabetizadores, a los que paraban las balas con columnas de periódico, a los que hacían escudos con libros cargados de metáforas y razones. También a los que han hecho visibles a los invisibles, a los que enseñan a decir no con una sonrisa y también a los que enseñan desde el monte a recordar que no hay que vivir de rodillas"
J.C. Monedero

Qué son los PsyOps: "Los daños que causan las PsyOps [Operaciones Psicológicas] se reflejan en la aparición de cambios en el plano cognitivo y mental (...) Toda operación militar, y por tanto toda operación psicológica, tiene que contar con una cadena de mando. El análisis detallado de los mensajes a través de Twitter y Facebook ha permitido descubrir «nodos de red», o sea estados mayores implicados en la operación. Estos están entrenados en el uso de métodos de control de las multitudes para crear una situación de contagio entre individuos de diferentes medios y orígenes. De esa manera, los estados mayores logran localizar fácilmente los «repetidores de opinión», o sea los individuos que influyen sobre los demás. Los especialistas pueden entonces optar entre informarlos sobre el proyecto o mantenerlos en la ignorancia de lo que está sucediendo"
Valentin Vasilescu (experto en inteligencia militar)

"Gozamos de tres bienes de valor incalculable. La libertad de conciencia, la libertad de palabra y la prudencia de no usar nunca ninguna de las dos". Mark Twain.


domingo, 19 de mayo de 2019

Capitalismo vs democracia


Xabier Domenech sobre el libro póstumo de Josep Fontana:
 
"La carga de Capitalismo y democracia es de profundidad. Sitúa el nacimiento del capitalismo no ya como el producto natural del desarrollo de nuevas fuerzas productivas y relaciones de producción en la crisis del feudalismo, ni siquiera como resultado de la acción de una burguesía que, como nueva clase social ascendente, habría derribado el viejo régimen, sino como una reacción. Una reacción protagonizada por esta misma burguesía y los terratenientes al crecimiento económico producido básicamente por los campesinos y los trabajadores de oficio. Esta tomó la forma concreta de un gran expolio que se perpetró contra los bienes comunes, hacedores no de un retraso que impedía el crecimiento, sino protagonistas de ese mismo crecimiento.
En la base de esta tesis, en el substrato de su reflexión, parece haber en este sentido un diálogo continuado con Marx, especialmente con el joven Marx, y el extraordinario historiador británico E.P. Thompson, que son los autores más directamente citados en este libro. En sus páginas reaparece así el Marx que reflexiona desde la Gaceta Renana en 1842 sobre los "robos" de leña, convertidos en tales por unas nuevas leyes de la propiedad que mutaban lo que antes era un bien común en propiedad capitalista. Este es un momento fundamental no sólo del nacimiento del capitalismo, sino del paso del viejo topo, como solía llamarse al propio Marx, del idealismo al materialismo.
Resuena también en toda esta descripción de la génesis capitalista Los orígenes de la Ley Negra del historiador británico, una obra aún hoy fundamental para entender cómo se expropió en los orígenes del capitalismo los derechos de las clases populares para convertirlos en crímenes. Pero en este diálogo va mucho más allá de lo que fueron ellos en la descripción de los propios orígenes del capitalismo y de los sujetos sociales que primero resistieron a su implantación para poner las bases de la alternativa al mismo después. Aquellos sujetos que, según Thompson, había que rescatar de "la enorme prepotencia de la posteridad". Estos no son para Fontana ninguna suerte de proletariado industrial "maduro" (si es que nunca existió una clase obrera "madura" en lo que nunca ha sido una realidad estabilizada ni una identidad cosificada, por mucho que se insista en ello) sino los artesanos, campesinos, pequeños tenderos o trabajadores de oficio que Fontana va haciendo reaparecer en cada nuevo intento revolucionario desde los inicios del capitalismo hasta 1848. Es en ellos que apunta a la posibilidad una historia alternativa, una historia de lo que pudo ser a lo que aún podría ser, antes de la imposición del capitalismo. Una alternativa basada en el crecimiento económico equitativo bajo la hegemonía de los Consejos Campesinos y las sociedades de oficio. Posibilidad que no muere con la implantación del capitalismo, sino que constituye durante el siglo XIX su principal alternativa en los albores del nacimiento del comunismo, las tradiciones libertarias o el socialismo.
En este marco, es interesante la reflexión que introduce sobre los efectos perduradores de la Revolución Francesa. De hecho, para Fontana el principal legado de esa revolución –a la que Michelet se dirigía afirmando "Llama ¿cómo debiste ser, cuando tus cenizas queman todavía?"– no fue ser una revolución burguesa inexistente, sino la supresión de los derechos señoriales a la vez que se preservaban los comunales y se procedía a un reparto de la propiedad entre los campesinos que poco tenía que ver con las desamortizaciones posteriores europeas. Lo cual explicaría como uno de los países más poblados del continente, Francia, tuvo una relación inversa de crecimiento de la esperanza de vida y de la talla de sus habitantes en relación al resto de Europa, donde decrecieron con la extensión del capitalismo, y no vivió fenómenos migratorios masivos en las crisis de subsistencia que sí afectaron a Gran Bretaña, Irlanda, Alemania o a Italia.
Pero con todo esto en realidad no decimos nada de este libro. Esta es una historia del capitalismo y es una historia de las alternativas al mismo. Una historia de las posibilidades de los luditas de instaurar una república democrática en Gran Bretaña en 1812 o de las luchas por la democracia y el socialismo, luchas que no eran sino una y la misma, en las barricadas de la primavera de los pueblos de 1848. La historia de todo ello y de la construcción de un modelo"
 
 
 
 
"El resultado de este análisis retrospectivo es demoledor. El desarrollo del capitalismo en nuestra sociedades se ha basado, inicialmente, en “arrebatar la tierra y los recursos naturales a quienes los utilizaban comunalmente” y en “liquidar las reglamentaciones colectivas de los trabajadores de oficio con el propósito de poder someterlos a nuevas reglas que hiciesen posible la expropiación de gran parte del fruto de su trabajo”. Unas reglas que despojaron a los hombres y mujeres de cuanto poseían y que los empujo a una derivada del sistema esclavista: trabajadores cuya única libertad consistía en poder morir de hambre.
Un proceso, el del desarrollo capitalista, que no es “una consecuencia natural de la evolución de la economía” sino que “se impuso desde los gobiernos, mediante el establecimiento de leyes y regulaciones que favorecían los intereses de los expropiadores y defendiendo con medios de represión“.
“Las grandes pugnas políticas a las que hemos asistido entre 1814 y 1848 tenían como objetivo fundamental garantizar el poder a los propietarios. Los cambios que se fueron produciendo a lo largo de estos años iban hacia la creación de estructuras de gobierno más eficaces, que asegurasen la capacidad de mantener a las masas, es decir, a los pobres, lejos del poder“, incide el autor.
Gobiernos que son cómplices
El resultado de todos estos procesos, dirigidos desde el poder, es el mundo que hoy día conocemos y que Josep Fontana define como “democracias parlamentarias basadas en constituciones que garantizan los derechos y libertades de todos los ciudadanos, pero donde los gobiernos elegidos tratan de favorecer los intereses económicos de las grandes empresas y de los más ricos”.
La verdadera lucha, escribe, se produjo entre 1789, con la Revolución francesa, y en 1848, año en el quedó establecido un sistema que, en términos generales, era similar al que rige hoy día, con mejoras que se fueron añadiendo, como la de conseguir controlar los resultados electorales mediante el sufragio universal.
“El resultado es que los gobiernos que hemos elegido entre todos porque prometían velar por nuestro bienestar han acabado convirtiéndose en cómplices tolerantes de un proceso que favorece el enriquecimiento de un grupo  reducido a costa de la mayoría y que engendra una sociedad cada vez más desigual”.
Un despertar colectivo
Pero Fontana nunca tiró la toalla. Siempre defendió que eran posibles alternativas a este sistema económico. Así, el historiador cita al teórico William I Robinson para defender que aún hay esperanza, que aún existe la posibilidad de un “gran despertar colectivo que cristalice en un ‘proyecto popular trasnacional’ que será el equivalente de la ‘revolución socialista mundial’ planteada por Lenin en 1917.
Pero con cambios. Por ejemplo, este gran despertar colectivo no estaría protagonizado por partidos políticos a la vieja usanza o por élites que dirigen a las masas, sino por fuerzas surgidas desde abajo, “desde las luchas cotidianas de los hombres y las mujeres”.
 

sábado, 18 de mayo de 2019

Carta internacional en favor de Ada Colau

 
Noam Chomsky, Naomi Klein, y decenas de firmantes más del mundo de la cultura, la política y los movimientos sociales:
 
"Vivimos tiempos de gran incertidumbre. Alrededor del mundo, las desigualdades crecen, la extrema derecha ataca los fundamentos de la democracia y el cambio climático amenaza la vida misma.
Sin embargo, ante este panorama, podéis estar orgullosos de una Barcelona que se ha convertido en un faro de esperanza. Barcelona está demostrando que no hay que tener miedo a plantar cara a los poderes económicos. Y, al mismo tiempo, evidenciando que hay otras formas de hacer política que ponen a las personas en el centro.
Ante la especulación que expulsa a los vecinos, Barcelona ha parado miles de desahucios. Ante el drama de miles de personas que mueren ahogadas en el mar Mediterráneo, Barcelona es puerto seguro. Ante la amenaza existencial del cambio climático, Barcelona se llena de espacios verdes y reduce las emisiones de gases de efecto invernadero.
Barcelona es un referente global de una ciudad valiente, ecologista y feminista.
Es por eso que es tan necesario defender Barcelona y la alcaldía de Ada Colau. Porque el próximo 26 de mayo nos enfrentamos a un mismo reto global: gobernar para la mayoría o gobernar para unos pocos. Por el derecho a la vivienda o por la expulsión de los vecinos. A favor de una gestión pública del agua o de unos beneficios privados. Hacer ciudades habitables para nuestros niños o vivir en ciudades llenas de humo. Estas elecciones también van Riace o Salvini. De feminismo o Bolsonaro. Del planeta o Trump.
Los resultados de las elecciones en Barcelona marcarán las posibilidades de cambio más allá de vuestra ciudad. Quienes deseamos un futuro más justo, democrático y feminista queremos y necesitamos que el gobierno municipalista de Ada Colau siga cuatro años más.
Ahora, más que nunca, hacen falta redes globales de solidaridad y esperanza. Es por eso que damos nuestro apoyo, con orgullo e ilusión, a Ada Colau y Barcelona En Comú"
 
 

viernes, 17 de mayo de 2019

La libertad del dueño de la imprenta

 
Y como señala Ekaitz Cancela, ya estamos en libertad de expresión como un servicio premium de Google y Facebook.
 
"Si antes hemos apuntado a la enorme concentración de medios en pocas manos entenderemos ahora que éstas corresponden casi en exclusiva a las élites económicas, mayoritariamente masculinas, citadas en la primera frase de este texto. En alguna medida en nuestra sociedad aún persiste esa idea romántica del medio hecho por periodistas que aman el periodismo, y el cual pertenece a una familia de larga tradición periodística. Sin embargo la realidad, a poco que se rastree, se demuestra como totalmente diferente. Los grandes bancos, los grupos de fondos de inversión (los conocidos como fondos buitre) y algún que otro gran grupo empresarial hoy se sientan en los consejos de administración de esos holdings mediáticos, definiendo sus líneas editoriales, por mucho que algunos lo nieguen y se rasguen las vestiduras ante este hecho.
Esta situación nos permite entender mejor que, por ejemplo, durante los años duros de la reciente crisis prácticamente ninguno de estos medios haya mantenido una línea de crítica y petición de devolución al estado y sociedad del rescate bancario que se les entregó en su momento; difícil abordar este asunto cuando esos mismos bancos contra los que escribirías están definiendo tu línea editorial. Otro ejemplo, difícil criticar la política genocida de Israel contra el pueblo palestino cuando algún fondo de inversión israelí tiene en su poder una parte importante de las acciones del medio.
Pero decíamos que la heterogeneidad ideológica en realidad está siempre en el aparente amplio campo del sistema establecido. Dentro la crítica es factible hasta el punto que encontramos algunos de esos grandes oligopolios comunicativos en los que conviven sin problema medios cercanos a la ultraderecha con otros de aparente progresismo. Esta es una prueba más de que lo que domina, además de mantener ideológicamente el sistema, es el interés económico, así cuanto más espectro social se alcance los beneficios serán mayores. 
Hay múltiples casos en los que se apoya la anterior afirmación, pero enunciamos aquí brevemente solo uno de éstos. Si hacemos una revisión de la mayoría de los medios españoles (vascos y catalanes también) y de sus líneas editoriales con respecto a los llamados gobiernos progresistas de las últimas décadas en América Latina, la homogeneidad es casi absoluta. No pretendemos entrar ahora a una defensa o crítica de estos gobiernos; simplemente señalar que durante estos años, y casi desde los primeros pasos de estos procesos, la condena a los mismos ha sido unánime por parte de esos medios.
Como decimos, sin prácticamente dejar tomar las primeras medidas políticas o económicas se desataron, y hoy persisten, campañas intoxicadoras, de desgaste y difamación; campañas que en muchas ocasiones rayan el racismo y xenofobia hacia determinados líderes políticos. Todo es válido para negar la posibilidad de alternativas, para defender al sistema neoliberal y, sobre todo, lo que éste implica para los intereses de las empresas españolas en el continente americano.
Todo lo anterior permite, al finalizar este pequeño texto, reafirmar un aserto de Denis de Moraes cuando señala que la mayoría de los medios de comunicación masiva hoy son un agente discursivo de la globalización y del neoliberalismo. Legitiman no solo el ideario político de éstos sino que lo transforman en el discurso social hegemónico"
 
 
 

miércoles, 15 de mayo de 2019

Viva España

 
El gobierno ya tiene su plan, el que le expuso recientemente a la Comisión Europea, lleno de alabanzas a los sólidos fundamentos económicos del crecimiento económico español en la legislatura de Rajoy, que afirma pretender proseguir sin mácula.
Entretanto nos venden un previsible gobierno social en alianza con Unidas Podemos, que deberá tener cuidado en no enfangarse demasiado en estos planes si no quiere diluirse definitivamente en la irrelevancia.
Un gobierno que dejó ahogarse en el Mediterráneo a centenares estos meses mientras retenía a los barcos que los auxilian con pretextos burocráticos.
Que prosiguió vendiendo armas a Arabia Saudí mientras Borrell alegaba que se trata de armas inteligentes que solo matan a quien se lo merece, léase niños en Yemen.
Ese Borrell que se levantó en plena entrevista en una televisión alemana porque le preguntaban pertinentemente sobre Cataluña, exponiendo a la vista la sólida posición democrática del estado español. Que apoyó sin fisuras la represión y el 155, y el juicio farsa, como política de bandera y balcón ante el tremendo problema territorial español, en el que pronto se incluirán vascos y hasta gallegos. 
Un gobierno que no revocará la reforma laboral, la ley educativa, el Concordato fascista con la Iglesia. Que no toserá con impuestos a nuestra banca salvaje de armazón igualmente fascista. Que nunca reformará a fondo el poder judicial franquista del que se ha servido para sus fines a pachas con el PP hasta hoy.
Que protege a golpistas fascistas en su embajada en Venezuela, tras apoyar un golpe de estado del presidente legítimo Guaidó desconocido hasta en su casa.
Y la gente bailando de alegría porque para eso servía Vox y sus toscas maneras, para que deseáramos que un gobierno así nos siga gobernando camino de la próxima crisis financiera.
 
 
 

martes, 14 de mayo de 2019

De madrasas universitarias

 
"Por eso, lo peor, a todos los niveles docentes de la “jerarquía” universitaria es, desde mi punto de vista, la sumisión aprendida o la obediencia instalada mentalmente que, como pasaba en la mili, se transforma en exigencia de obediencia para el “inferior”. Es como decir (consciente o inconscientemente), si yo obedezco, tú también; de ahí que para una persona que obedece y que está atrapada-instalada en la jerarquía académica ver a alguien que trata de desobedecer y de pensar mínimamente por cuenta propia es algo insoportable, pues te recuerda qué estás haciendo tú en ese contexto de poder. Castoriadis en «¿Qué democracia?» lo expresa de manera espléndida: «el poder más grande… preformar a alguien de tal modo que haga por sí mismo lo que se quería que hiciera sin necesidad de dominación o de poder explícito. Conforma un conjunto de capacidades, disposiciones y potencialidades incorporadas en nuestras prácticas antes de que el sujeto pueda tomar conciencia de ellas…lo que imposibilita (al menos de entrada) su cuestionamiento, por eso hay que asumir como tarea primordial la formación de los individuos autónomos» . Castoriadis, 2005, 26).  
SLA: Comentas en el artículo que la universidad debería enseñarnos a pensar y a hacernos personas mejores, centrándose en «enseñar a pensar por cuenta propia, planteándose las preguntas relevantes para poder entender el mundo en el que vivimos y poder así entenderse mejor uno mismo y rechazar el aprender a obedecer». Si no es eso lo que se hace, ¿qué se enseña en tu opinión en nuestras actuales universidades?
FAK: La universidad actual enseña a obedecer y anula la curiosidad, anulando o contribuyendo a invalidar psicológicamente a las personas que al final ni comprenden dónde viven ni se comprenden a sí mismas, se alienan, se alejan de ellas mismas y aprenden a repetir lo que se les “enseña” para poder escapar cuanto antes con el menor coste monetario y psíquico. Esto lo expresaba muy bien en 1969 Joan Robinson, catedrática de economía de la Universidad de Cambridge: «La economía es una rama de la teología. ¿Cómo se ha logrado hacer aceptar a varias generaciones de estudiantes estos conjuros sin sentido? La mayoría de los estudiantes no comprenden de qué va la cosa; piensan que tal vez no sean lo suficientemente inteligentes para entenderlo y se callan. Pero los inteligentes aprenden el truco; empiezan a tener un interés en creer que han aprendido algo importante. Dedicarán el resto de sus vidas a enseñarlo a nuevas generaciones. Así se va perpetuando el sistema [pero] los estudiantes no pueden desperdiciar unos años preciosos aprendiendo solo a recitar conjuros».
Por su parte, Leontief, Premio Nobel de Economía, afirmaba en 1982: «Los departamentos de Ciencias Económicas están preparando a una generación de eruditos estúpidos, genios de las matemáticas esotéricas, pero verdaderos niños en materia económica […]. Los métodos utilizados para mantener la disciplina intelectual en los departamentos de Economía más influyentes de las universidades estadounidenses pueden, a veces, recordar a los usados por los marines para mantener la disciplina en Paris Island».
Lo que indican las citas anteriores es qué se enseña y cómo se enseña, es decir, se enseña dogmatismo o “catecismo” con los manuales y eso requiere disciplina y autoritarismo (que no es nada más que maltrato), una manera autoritaria de “repetir”, igual que cuando yo, de pequeño, aprendía el catecismo. Pero además, lo que ocurre es que cuando uno lee con atención los manuales y los compara con los textos originales de algunos autores citados en esos manuales, resulta que los autores de esos manuales demuestran que, en muchos casos, no han leído a los autores que “citan” sino que se limitan a copiar y repetir lo que vienen diciendo los manuales desde el inicio de los tiempos. Esa es al menos mi experiencia con autores como Pigou, Coase o Hardin, de los que los manuales solo repiten majaderías que ellos nunca escribieron, pero que, si las recitas en el ámbito académico, «da la apariencia de que sabes», de que sabes repetir, claro.
Si esto ocurre en Inglaterra y los EEUU sin un «atroz desmoche» franquista, pero con otro tipo de «desmoche», ya te puedes imaginar el futuro de la universidad. Por eso, el profesorado que no cumple con estos requisitos de obediencia y sumisión (hablar de intelectuales es un sarcasmo) es el que acabará yéndose y formando otros centros de pensamiento o se quedará mientras pueda aguantar, pero siempre de manera muy minoritaria y sufriendo, como señalo en mi artículo, o quizás acabe sometiéndose"
 
 

viernes, 10 de mayo de 2019

Derecho a decidir de los bancos

 
F. L. Agudín:
 
"Cáritas, organismo no sospechoso, acaba de resumirlo de un modo concluyente: más de un 12% de los hogares familiares de los trabajadores han caído ya en la exclusión social, mientras que alrededor de un 40% se encuentra en  grave riesgo de verse pronto excluidos. Ese es el inquietante panorama que tiene por delante el PSOE después de barrer la basura de las tres derechas. No sería un problema si la Moncloa no se viese acosada por el derecho a decidir del Santander, La Caixa o el BBVA, o, lo que es lo mismo, por sus brazos mediáticos, desde el ABC a El País o La Vanguardia, y de Antena Tres a la Sexta.
No puede ser esa, por supuesto, la prioridad política de una Angela Merkel o de una Patricia Botín. Si la primera no se corta en exigir nuevos ajustes sociales a Sánchez, la segunda tampoco lo hace en manifestarse en favor del tipo de gobierno que puede aplicar esta cirugía social. Nada les interesa más que un gobierno propio, el que pudiera formar el PSOE con el partido de la banca, o, en su defecto, uno débil, timorato e incapaz de resistir los mandamientos bancarios o germanos. Sánchez lo sabe bien, dado que vuelve a vivir  bajo el estado de presión, mejor sería decir estado de excepción financiero, que confesara a Jordi Evole tras ser defenestrado. No ha sido todavía investido, sólo han transcurrido apenas una docena de días de su triunfo electoral, pero los decibelios del derecho a decidir de la banca atronan la Moncloa.
Los resultados del 26 de mayo, sean cuales sean, se enmarcan en este claro objetivo de los poderosos de aislar al PSOE y rematar a Podemos. De un lado, empujar a los barones socialistas y demás quintacolumnas del viejo socialismo a pactos con Ciudadanos; de otra parte, darle la puntilla a Iglesias volviendo a relanzar a Iñigo Errejón en programas de televisión de una cadena televisiva bien relacionada con Florentino Pérez, justo cuando la Junta Electoral Central acaba de prohibirle participar en debates televisivos como ocurrió con Vox. Es la misma estrategia. Ahogar a Sánchez restándole apoyos internos y externos. Los principales medios de comunicación, en manos de los bancos, se encargarán de explicarlo.
Este ciertamente insólito derecho a decidir del poder económico, que ha controlado y aún controla el Banco de España desde 1939, busca sumar otro representante de sus intereses en el próximo gobierno de Sánchez. Si Boyer, Solchaga y Solbes lo fueron bajo González, Rato bajo Aznar, Solbes y Salgado bajo Zapatero, y Guindos bajo Rajoy, ¿por qué no bajo Sánchez ? O sea, la continuidad de la misma política económica que ha multiplicado la desigualdad de los españoles y que, de no imponerse Pedro Sánchez, multiplicará asimismo el importante riesgo de exclusión del 40% de los hogares apuntado por Caritas. El dilema es claro. O un gobierno progresista impone un 155 simbólico a los que hoy violan el artículo 1 de la Constitución o se acabará en la involución democrática. Sánchez vive una coyuntura análoga a la que vivió Azaña cuando advertía que  o la democracia doblegaba a  Juan March o este banquero doblegaría a las instituciones democráticas. Ochenta años después aún no hemos superado las consecuencias de ese pulso perdido por el Estado español"
 
 
 

miércoles, 8 de mayo de 2019

Chávez

 
John Pilger:
 
"Bajo un brazo llevaba una bolsa llena de libros. Vestía su gran camisa roja y saludaba a las personas por su nombre, deteniéndose para escucharlas. Lo que me impresionó fue su capacidad para escuchar.
Pero ahora él leía. Durante casi dos horas leyó al micrófono de la pila de libros que tenía a su lado: Orwell, Dickens, Tolstoy, Zola, Hemingway, Chomsky, Neruda: una página aquí, una o dos líneas allí. La gente aplaudía y silbaba mientras pasaba de autor a autor.
Luego los agricultores tomaron el micrófono y le dijeron lo que sabían y lo que necesitaban; un anciano autóctono de cara surcada que parecía un administrador cercano, pronunció un discurso largo y crítico sobre el tema del riego; Chávez tomó notas.
Aquí se cultiva vino de una uva oscura tipo Syrah. "John, John, ven aquí", dijo el Presidente, después de verme dormirme en el calor y las profundidades de Oliver Twist.
"A él le gusta el vino tinto", le dijo Chávez al público que lo aclamaba y silbaba, y me regaló una botella de "vino de la gente". Mis pocas palabras en mal español provocaron silbidos y risas.
Ver a Chávez con la gente tenía sentido para un hombre que prometió al llegar al poder que cada uno de sus movimientos estaría sujeto a la voluntad de la gente. En ocho años, Chávez ganó ocho elecciones y referendos: un récord mundial. Fue electoralmente el jefe de Estado -probablemente de todo el mundo- más popular en el hemisferio occidental.
Se votaron todas las reformas chavistas importantes, especialmente una nueva constitución de la cual el 71 % de las personas aprobaron cada uno de los 396 artículos que consagraron libertades desconocidas, como el Artículo 123, que reconoció por primera vez los derechos humanos de las razas mixtas. Y a los negros, de los cuales Chávez era uno.
En el camino, en uno de sus tutoriales citó a una escritora feminista: "El amor y la solidaridad son lo mismo". Sus audiencias entendieron esto bien y se expresaron con dignidad, rara vez con deferencia. La gente común consideraba a Chávez y su Gobierno sus primeros defensores: de los suyos.
Esto fue especialmente cierto en el caso de los indígenas, mestizos y afrovenezolanos, quienes habían sido condenados al desprecio histórico por los predecesores inmediatos de Chávez y por los que hoy viven lejos de los barrios, en las mansiones y áticos del este de Caracas, que viajan continuamente a Miami donde están sus bancos y se consideran a sí mismos "blancos". Ellos constituyen el poderoso núcleo de lo que los medios llaman "la oposición".
Cuando me reuní con esta clase, en los suburbios llamados Country Club, en hogares con candelabros bajos y malos retratos, los reconocí. Podrían ser sudafricanos blancos, la petite bourgeoisie de Constantia y Sandton, pilares de las crueldades del apartheid.
En la prensa venezolana, la mayoría propiedad de una oligarquía que se opone al Gobierno, los caricaturistas describieron a Chávez como un simio. Un presentador de radio se refirió a él como "el mono". En las universidades privadas, la forma verbal de los hijos de los ricos es, a menudo, el abuso racista de aquellos cuyas chozas son visibles a través de la contaminación.
Aunque las políticas de identidad están de moda en las páginas de los periódicos liberales de Occidente, raza y clase son dos palabras que casi nunca se pronuncian en la mendaz "cobertura" del último intento más descarado de Washington de tomar la mayor fuente de petróleo del mundo y apoderarse de su "patio interior".
Aún con todas las fallas de los chavistas -como permitir que la economía venezolana se convirtiera en rehén de las fortunas del petróleo y nunca desafió seriamente al gran capital y la corrupción- trajeron justicia social y orgullo a millones de personas y lo hicieron dentro de una democracia sin precedentes.
"De las 92 elecciones que hemos monitoreado", dijo el expresidente Jimmy Carter, cuyo Centro Carter es un monitor respetado de las elecciones en todo el mundo, "diría que el proceso electoral en Venezuela es el mejor del mundo". Por contraste, dijo Carter, el sistema electoral de Estados Unidos, con su énfasis en el dinero de la campaña, "es uno de los peores".
Al extender la autoridad de la soberanía al estado comunal de un pueblo, a los barrios más pobres, Chávez describió la democracia venezolana como "nuestra versión de la idea de Rousseau de la soberanía popular".
Sentada en su pequeña cocina del Barrio La Línea, Beatrice Balazo me dijo que sus hijos eran la primera generación de pobres que asistían a una escuela de todo el día y recibían una comida caliente y aprendían música, arte y danza. "He visto florecer su confianza", dijo.
En el barrio La Vega, oí a una enfermera, Mariella Machado, una mujer negra de 45 años con una risa mordaz, dirigirse a un consejo de tierras urbanas sobre temas que van desde la falta de vivienda hasta la guerra ilegal. Ese día lanzaron la Misión Madres de Barrio, un programa dirigido a la pobreza de las madres solteras. Según la constitución, las mujeres tienen derecho a cobrar como cuidadoras y pueden pedir prestado a un banco especial para mujeres. Ahora las amas de casa más pobres obtienen el equivalente a 200 dólares por mes.
En una habitación iluminada por un solo tubo fluorescente, conocí a Ana Lucía Ferández, de 86 años, y a Mavis Méndez, de 95 años. Una humilde mujer de 33 años, Sonia Álvarez, había venido con sus dos hijos. Anteriormente, ninguno de ellos pudo leer y escribir, ahora estaban estudiando matemáticas. Por primera vez en su historia, Venezuela tiene casi un 100 % de alfabetización (...)
Investigadores de la University of the West of England estudiaron los informes de la BBC sobre Venezuela durante un período de diez años. Observaron 304 informes y encontraron que solo tres de ellos se referían a alguna de las políticas positivas del Gobierno. Para la BBC, el historial democrático de Venezuela, la legislación de derechos humanos, los programas de alimentos, las iniciativas de salud y la reducción de la pobreza no sucedieron. El mayor programa de alfabetización de la historia de la humanidad no sucedió, al igual que los millones de personas que marchan en apoyo de Maduro y en memoria de Chávez, no existen. Cuando se le preguntó por qué filmó solo la marcha de la oposición, la periodista de la BBC Orla Guerin tuiteó que era "demasiado difícil" estar en dos marchas en un día.
Se ha declarado una guerra a Venezuela, de cuya verdad es "demasiado difícil" informar.
Es demasiado difícil informar de que el colapso de los precios del petróleo desde 2014 es en gran medida el resultado de las maquinaciones criminales de Wall Street. Es demasiado difícil denunciar el bloqueo del acceso de Venezuela al sistema financiero internacional dominado por Estados Unidos como sabotaje. Es demasiado difícil informar de las "sanciones" de Washington contra Venezuela que han causado la pérdida de al menos 6 billones de dólares en los ingresos de Venezuela desde 2017, incluidos 2 billones en medicamentos importados como ilegales o la negativa del Banco de Inglaterra a devolver el oro de Venezuela. Robo de las reservas como acto de piratería.
El exrelator de las Naciones Unidas Alfred de Zayas, lo ha comparado con un "asedio medieval" diseñado para "poner a los países de rodillas". Es un asalto criminal, dice. Es similar al que enfrentó Salvador Allende en 1970 cuando el presidente Richard Nixon y su equivalente a John Bolton, Henry Kissinger, se propusieron "hacer que la economía [de Chile] estallara". Le siguió la larga y oscura noche de Pinochet. "

 
 
 

La tríada del colapso


Eduardo Comín:

"En los primeros días de abril, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional Christine Lagarde destacó en su discurso el "precario momento global de la economía mundial". Este eufemismo que pretende desvirtuar el trasfondo de la dialéctica inherente a la crisis del capitalismo, nos pone en evidencia que lo precario es aquello que no solo carece de recursos, que es poco estable y que objetivamente no está en condiciones de sostenerse en el tiempo.
Poco a poco se hace cada más visible que los poderes fácticos del sistema mundial están cada vez más a la deriva, a medida que la crisis del capitalismo global se les va de las manos.
Las inmensas desigualdades estructurales de la economía política mundial ya no pueden ser través de mecanismos consensuales de control social. Las clases dominantes han perdido legitimidad y estamos asistiendo a una ruptura de la hegemonía del núcleo central del capitalismo a escala mundial. Es muy difícil vislumbrar una seguridad política y social, en un mundo donde millones de personas continúan atrapados en el ciclo de pobreza, de un sistema global que es discriminatorio e injusto.
Es obvio, que las elites globales esperaban -así lo manifestaban en sus conferencias, cumbres o foros- que la "Gran Depresión", que comenzó con la crisis de las hipotecas y el colapso del sistema financiero mundial en 2008, fuera una recesión cíclica, es decir estos episodios regulares en el sistema capitalista, que ocurren aproximadamente una vez por década, y por lo general no duran más de dos años.
Pero la crisis estructural a la cual nos enfrentamos es más profunda, y su resolución requiere de una reestructuración a fondo del sistema (...)
La globalización y las políticas neoliberales, junto a la revolución en la tecnología de la que se apodero el gran capital, computación, robótica e informática y otros avances tecnológicos ayudaron al capital transnacional emergente a lograr grandes avances en la productividad y a reestructurar, "flexibilizar" y deshacerse de mano de obra en todo el mundo.
Esto, a su vez, debilitó el trabajo asalariado, significó la pérdida de los beneficios sociales y facilitó una libre transferencia de ingresos y salidas sin control de capital. Estimulando el crecimiento a través del consumo en su máxima expresión. Sin embargo, el modelo neoliberal se ha traducido también en una polarización social a nivel global. (...) La polarización social global agudiza el problema crónico de sobre acumulación, y la concentración de la riqueza esta cada vez en menos manos, hasta que el mercado mundial sea incapaz de absorber la producción mundial y el sistema colapse. A los capitalistas transnacionales les resulta cada vez más difícil desembarazarse de su masa ya abultada y aún creciente de excedentes: no pueden encontrar salidas donde invertir su dinero con el fin de generar nuevas ganancias, por lo que el sistema entra en una recesión o algo peor.
En los últimos años, la clase capitalista transnacional ha recurrido a la acumulación militarizada, a la especulación financiera salvaje y al allanamiento o saqueo de las finanzas públicas, bajo diferentes instrumentos de endeudamientos públicos y privados a fin de sostener su lucro.
El capital financiero transnacional y sus agentes políticos utilizaron la crisis para imponer una austeridad brutal e intentar desmantelar lo que queda de los sistemas de bienestar y los estados sociales desarrollados de Europa, América del Norte, para exprimir más plusvalía de la mano de obra, directamente a través de una explotación más intensa, e indirectamente a través de las arcas estatales. Los niveles de endeudamiento de los países desarrollados y no desarrollados han aumentado a niveles históricos.
Sin embargo, el sistema es incapaz de recuperarse, y por el contrario se hunde más en el caos. Las “elites globales” con la complicidad de sus “socios locales” no pueden manejar las contradicciones explosivas. Es imposible predecir el resultado de la crisis (...) La magnitud de los medios de violencia y control social no tiene precedentes. Las guerras informatizadas, aviones teledirigidos, bombas antibúnker, guerras de las galaxias y otros similares han cambiado el rostro de la guerra. La guerra ha sido convertida en algo "normal" y "sanitaria" para quienes no están en la mira directa de una agresión armada. También sin precedentes está la concentración en manos del capital transnacional del control de los medios de comunicación y de la producción de símbolos, imágenes y mensajes. Hemos llegado a la sociedad de video-vigilancia y al control orwelliano del pensamiento (...)
En conclusión, no habrá salida rápida del caos mundial que crece. Nos espera un periodo de grandes conflictos y trastornos profundos. En los cuales tres sectores del capital transnacional, en particular, se destacan como los más agresivos y propensos a buscar acuerdos políticos neo-fascistas (Brasil, Italia, Austria) para garantizar la acumulación continua a medida que la crisis avanza: el capital financiero especulativo, el complejo militar-industrial-seguridad y el sector extractivo-energético"
 

 
 

sábado, 4 de mayo de 2019

La izquierdita cobarde

 
 
"Tal y como han ido las elecciones, lo que Pedro Sánchez dice, cuando afirma que quiere gobernar en solitario, es que tiene miedo a gobernar. Solo espera a ver qué pasa. Qué le dice Merkel. Qué le cuentan los del Ibex. Qué deliran Felipe González, Alfonso Guerra y José Bono. En qué madriguera ocultarse para no montar un gobierno de izquierdas. Santiago Abascal le hubiera llamado izquierdita cobarde. Yo también, y eso que no monto jaca.
La izquierdita cobarde de Sánchez es la que, por ejemplo, no se va a atrever a abordar el asunto de la educación concertada en España, esa que permite a la Iglesia cobrar 15.000 euros anuales por aula más que las públicas.
Mientras la izquierdita cobarde de Sánchez sigue en estos misacantanos silencios socialistas españoles, el ministro de educación de Portugal, gobierno de socialistas y comunistas, nos explica que el abandono escolar en España en el año 2000 estaba en el 29,1% y ahora en el 17,9%, mientras que en Portugal ha pasado del 44% al 12,6% en el mismo periodo. El ministro Tiago Brandao, gobierno valiente, antimerkel, y más efectivo que nosotros en todos los marcos macroeconómicos, nos fabula en una entrevista en El País esta entretenida anécdota: “Había 79 colegios concertados [en Portugal] que consumían 140 millones al año, y la ley dice que deben existir donde la escuela pública no cumple su función. Hemos quitado la subvención para el próximo curso a 49 de ellos y gastaremos 45 millones (...) No tenemos un afán excluyente, solo cumplimos con la ley”. Nuestra izquierdita cobarde no se atrevería jamás a decir ni hacer algo así.
Como el impuesto a la banca. Como dice Pablo Iglesias, y como dice cualquier cristiano o cualquier pringao, ¿a vosotros la banca alguna vez os ha perdonado un descubierto o una hipoteca mal pagada? El descubierto de la la banca con los ciudadanos españoles es de 60.000 millones de euros, según nuestras cifras más amables. Y el PSOE no está dispuesto a cobrarlos. En estos días primaverales y obreros, Begoña P. Ramírez inicia en InfoLibre una serie de reportajes, documentados con la liquidación anual del impuesto de sociedades (modelo 220) que presentan Santander, Popular, Bankia y BMN ante Hacienda. Entre 2015 y 2016, tres de ellos no pagaron ni un solo euro y el Popular abonó 24 millones en 2015. ¿Sabéis cuánto se gastan estos bancos en silenciar a los periódicos grandes para que esto no se publique, y sabéis el esfuerzo que supone a un periódico pequeño conseguir y sostener esa información?  La izquierdita cobarde sí lo sabe, y actúa en consecuencia. No veremos a Pedro Sánchez hablar de esto. Como tampoco habla de las cloacas del Estado, de la red de información falsa montada por el gobierno del PP con Villarejo para difamar a Podemos con la financiación de Irán, Venzuela, y con que Errejón era hijo de Irene Montero, si nos ponemos a inventar. Pero la gente se lo cree. Mis amigos se lo creen. Universitarios. Profesores. Doctores se lo creen. Pena de informadores. Pena de informados.
 Así como la derechita cobarde es fácil de definir, como aquella que defiende a los curas pederastas, a los bancos esquilmadores, a los privatizadores de la sanidad y de la educación, y a los mamporreros togados que meten a políticos, poetas y raperos en la cárcel, la izquierdita cobarde también es sencilla de analizar: es la progresía que por diversas razones se dedica a hacer exactamente lo mismo. El PSOE no ha derogado la ley mordaza, no ha revertido la reforma laboral ni ha roto el concordato fascista con la iglesia. Por no hablar de un referéndum república/monarquía"
 

  • En 1984 y 1991 el PSOE aprobó amnistías fiscales para perdonar a los grandes defraudadores de impuestos. Estando en la oposición criticó la amnistía fiscal de Rajoy en 2012, y prometió desvelar la lista de amnistiados si llegaba al poder. Llegó al poder y no lo ha hecho ni lo hará.
  • El PSOE en 1992 endureció las condiciones para obtener el derecho a desempleo y rebajó su cuantía.
  • Desde 1992 hasta 1996 el PSOE privatizó Telefónica, Endesa, Repsol, Tabacalera o Argentaria, entre otras. Entregando lo público a manos privadas.
  • En 2006 el PSOE rebajó el impuesto a los yates y a los aviones privados.
  • En 2007 el PSOE eliminó el impuesto de patrimonio, que pagaban sobre todo los más acaudalados.
  • En 2010 el PSOE congeló las pensiones, recortó el sueldo a funcionarios un 5%, recortó el gasto para dependencia.
  • En 2010 el PSOE hizo una reforma laboral que abarató el despido y que redujo el poder de negociación de los trabajadores.
  • En 2011 el PSOE reformó sin debate y con el PP la Constitución para que la deuda se pague antes que cualquier otro gasto público (salarios, educación, sanidad, pensiones…).
  • En 2011 el PSOE aumentó la edad de jubilación a los 67 años, endureció las condiciones para cobrar la pensión máxima y creó el factor de sostenibilidad de las pensiones. El mayor recorte que ha sufrido nunca el sistema público de pensiones.
  • En 2015 el PSOE prometió derogar la reforma laboral del PP. Llegó al poder y no lo ha hecho.
  • En 2016 el PSOE prometió poner un impuesto a la banca si llegaba al poder. Llegó al poder y ya ha retirado su propuesta.
  • En 2019 el PSOE ha votado en el Parlamento Europeo a favor de fomentar los planes privados de pensiones y de aumentar la censura en internet. Por cierto, en el Parlamento Europeo el PSOE vota lo mismo que el PP en el 75% de los casos.


  • (extracto de un artículo de Eduardo Garzón)


     
     
     

    jueves, 2 de mayo de 2019

    El gulag son ellos


    Rafael Polch

    “Desde el fin de la segunda guerra mundial, lo que el ex Presidente Jimmy Carter define como “la corrupta oligarquía de Estados Unidos” ha llevado a cabo todo tipo de guerras -guerras comerciales, embargos, bombardeos, invasiones, operaciones de cambios de régimen- que, según estimaciones internacionales, arrojan unas cincuenta intervenciones directas en las que perdieron la vida entre 20 y 30 millones de seres humanos. Estados Unidos es “la principal amenaza a la paz mundial”, dice Oskar Lafontaine. Pues bien, Assange es culpable de haber revelado muchos detalles y métodos recientes de esa inusitada violencia. No ha sido el único, pero su informe, a través de WikiLeaks, ha sido enorme y muy dañino para el Imperio. Periodísticamente ha sido, sin duda, el mayor scoop periodístico del siglo. Por eso hay que escarmentar ese ejemplo, algo que afecta a todos los periodistas, incluso si no son estadounidenses (Assange no lo es), en cualquier parte del mundo (...)
    Cuando le echen la mano harán con él cosas criminales e inmorales, será la tortura”, explica Matthew Hoh, funcionario del Center for International Policy de Washington. “Le pondrán una capucha en la cabeza, será esposado y encadenado, lo embarcarán en un vuelo clandestino, será llevado a Estados Unidos y sometido a aislamiento, lo que es una forma de tortura”, explica el periodista Chris Hedges, premio Pulitzer. “Es así como rompen a la gente: será interrogado sin pausa, le aplicarán todas las técnicas psicológicas posibles, en su celda hará mucho calor, luego mucho frío, le despertarán constantemente cada dos o tres horas para impedirle dormir, puede que le metan en una celda sin agua para obligarle a pedir agua, para ir al lavabo o lavarse”, dice. “Todo el mundo tiene su punto de quiebra, le intentarán destruir psicológicamente. Lo hemos visto con muchos casos de detenidos la mayoría vendidos a Estados Unidos por señores de la guerra en Afganistán o Pakistán: quedan emocionalmente inválidos de por vida. Será una tortura científica”, dice Hedges, citado por Elizabeth Vos en Consortium News. Todo eso puede deducirse del injusto proceso y detención sufrido por Chelsea Manning. “Habrá un barniz de legalidad, una apariencia, pero será tratado como todas las personas de todo el mundo que han desaparecido en ese sistema”, pronostica Hedges.
    La cárcel interior del Imperio
    Ese sistema es el que corresponde a la acción imperial de Estados Unidos, a la violencia exterior ejercida por ese país, pero tiene una dimensión interior muy clara y conocida -aunque se hable poco de ella- que confiere a Estados Unidos la capitalidad mundial del gulag: el mayor sistema carcelario del mundo. El gulag son ellos.
    En Estados Unidos más de mil personas mueren anualmente a manos de la policía, por arma de fuego, golpes o gases. La policía tiene, en la práctica, licencia para matar, a juzgar por el insignificante número de agentes juzgados.
    “Venganza y represión son objetivos explícitos de las instituciones del Estado hacia los negros”, dice el periodista suizo Walter Tauber, un veterano ex corresponsal del semanario Der Spiegel (...)
    Casi cada día un negro es muerto a balazos por un agente. Según el diario USA Today, entre 2006 y 2012, agentes de policía blancos mataron cada año una media de 96 jóvenes negros, uno cada cuatro días. Pero esa cuenta, del FBI, solo concierne a delincuentes condenados. Esa situación fue la que generó el movimiento Black Lives Matter (Las vidas de los negros importan). La ciudad de Ferguson (Missouri) fue uno de los centros de aquel movimiento. La protesta de Ferguson arrancó, en agosto de 2014, tras la muerte del joven Michael Brown.
    Desde entonces, seis personas vinculadas a aquellas protestas han muerto en circunstancias escandalosamente sospechosas: dos fueron encontrados calcinados y con una bala en la cabeza dentro de un coche incendiado en dos sucesos independientes, otros tres murieron en extraños suicidios y un sexto murió en un autobús en lo que se explicó como consecuencia de una sobredosis. Los líderes de la protesta reciben anónimos amenazantes. A uno de ellos, el sacerdote Darryl Gray, le pusieron dentro del coche una caja en la que había una serpiente. Esta serie de incidentes es atribuida por una de las activistas concernidas a “supremacistas blancos o simpatizantes de la policía”.
    La mayor red de cárceles del mundo
    En Estados Unidos más de 2,3 millones de personas, la mayoría de ellas negros y latinos, están recluidos en la mayor red mundial de cárceles y centros de detención para emigrantes del mundo. Si a ellos se suman aquellos que están en libertad provisional la cifra asciende a siete millones. Ningún país del mundo mantiene tantos presos como Estados Unidos: 698 personas por cada 100.000 habitantes. Más que la Unión Soviética en su etapa final, más que China que tiene 1,6 millones de presos con una población cuatro veces mayor, más que en la actual Rusia o en Brasil (600.000) y aún más que los 400.000 de India (cifras de 2015). Muchos están encarcelados por el hecho de ser pobres y no poder pagar una fianza de 10.000 dólares y uno de cada cinco presos por haber sido sentenciados a duras penas por asuntos de droga sin mediar violencia.
    Las condiciones de encarcelamiento son atroces, como reveló en marzo un informe del Departamento de Justicia sobre las prisiones del estado de Alabama: violaciones, asesinatos, palizas, suicidios (15 en los últimos quince meses). Esta situación viene amparada por lo que un especialista define como “la naturaleza oculta de las prisiones de Estados Unidos”, algo que parece, “una opción política deliberada única entre las democracias”. “No hay en Estados Unidos una institución nacional independiente que supervise las condiciones de vida en las cárceles”, dice.
    Agujero negro
    Unos 61.000 presos sufren diariamente celdas de aislamiento, procedimiento que Naciones Unidas equipara con tortura y de los que muchos salen mentalmente enfermos (...)
    Tal es el contexto, general y concreto, de lo que le espera a Julian Assange en Estados Unidos cuando la judicatura británica apruebe su extradición: ingresar en ese agujero negro"
     
     

    martes, 30 de abril de 2019

    Vendidos

     
    Lo primero que se desprende es lo de siempre. La mayoría aplastante de votantes apuestan por las políticas neoliberales que nos hundieron en la crisis y luego la resolvieron en favor de sus causantes. Y las que dejan desprotegido el estado ante la inminente crisis mundial que viene, más profunda a fuerza de huida hacia adelante, ausculten al FMI. Al menos ya sabemos a quien le tocará llevar el gobierno cuando toquen las nuevas oleadas de recortes y un daño social quizás aún más profundo que el anterior. Uno que no tiene intención de poner las bases socioeconómicas de resistencia ni oponerse al curso de las cosas. Entonces es cuando veremos el auge de la ultraderecha, esto solo es el comienzo.
    En el mejor de los casos hablaríamos de un gobierno que se negó a regular la burbuja del alquiler, a tocar la reforma laboral, a incrementar impuestos a la banca para siquiera acercarnos un poco a lo razonable, a abolir la ley mordaza, la ley educativa y no digamos ya obligar a la Iglesia a devolver el saqueo sacralizado de miles de millones a los españoles. Todo ello bajo la presión más a la izquierda, a la que sí debemos al menos el aumento del salario mínimo.
    Y esto solo en el mejor de los casos, solo en el caso de que el IBEX no se salga con la suya en los pactos.
    La fiesta de la democracia celebra que estamos vendidos.

     
     
    Sarah Babiker
     
    "Muchos o pocos, son demasiados. Vox hará ruido, dañará aún más la calidad de nuestra democracia, sus diputados vivirán de los salarios que pagamos con nuestros impuestos. Si conservan la iniciativa a la hora de imponer relato, con ese relato obturarán la posibilidad de políticas valientes en ejes como el de la migración o los nacionalismos. Gobernar contra las barbaridades de Vox será fácil, pues en comparación no es difícil parecer un gran estadista. Se puede gobernar contra Vox incluso de la mano de Ciudadanos, para eso sirve Vox después de todo. Para convertir cualquier otra opción en razonable (...)
    Mientras todo esto pasa y cada cual hace sus cábalas, no olvidemos que ya convivimos con cosas que durante cinco minutos o varios meses nos parecieron impensables. Políticos presos (algunos ahora diputados), barcos retenidos, que se ponga en duda los derechos de las mujeres. El PSOE es hábil jugando la baza progresista, feminista, igualitarista, generando consenso en una población que suele mostrarse abierta a los avances en esos términos. Pero si, mientras tanto, continua su línea socioliberal, seguiremos sometidas al mercado y a los grandes intereses económicos, desnudos ante los embates de la siguiente crisis. ¿Qué puede hacer Sánchez ante esto? Puede ser que no mucho, pero sería un buen comienzo que en esa especie de edición loca de “Elige tu propia aventura” que parece ser su trayectoria política escogiera ser Antonio Costa —el primer ministro portugués— y no Emmanuel Macron, contra quien se han levantado los chalecos amarillos.
    Y recordar que no se trata de conformarse con que el Estado no desborde fascismo, de acurrucarse en la casilla de salida, con un PSOE como el de antes, un Unidas Podemos como la IU de antes, y una derecha que, partida en tres, suma casi lo mismo de antes. Como si todo —el 15M, las mareas, la austeridad, los recortes, la impugnación a la monarquía, los Vistalegres, el Procès y su represión— hubiese sido un paréntesis alocado en una realidad política con voluntad de asentarse sobre viejos cimientos.
    Todo lo que hace este sistema económico inviable, este Estado estructuralmente racista, este sistema intrínsecamente desigual, este futuro ineludiblemente precario, sigue ahí. Todo lo que hace impugnable este régimen del 78 sigue vivo y coleando, aunque se hayan customizado los partidos y multiplicado los actores. No olvidemos esto mientras nos pasamos las próximas semanas haciendo cábalas sobre los pactos por cerrar y las próximas elecciones por venir"
     
                 
     

    jueves, 25 de abril de 2019

    Deudas privadas, desastre público mundial

     
    Eric Toussaint:
     
    "Cuando estalle, los gobiernos, los dirigentes de los bancos centrales y la prensa dominante aparentarán sorpresa, como cada vez que ocurre.
    Para la gente que se opone al sistema, es fundamental señalar con el dedo las responsabilidades y mostrar como funciona el capitalismo a fin de ser capaces de imponer una lógica diferente y de romper radicalmente con este sistema.
    Desde 2010, aprovechándose de la política de bajas tasas de interés adoptada por los bancos centrales de los países más industrializados (...)
    ¿Qué han hecho con el dinero prestado? ¿Lo han invertido en investigación-desarrollo, en inversiones productivas, en la transición ecológica, en la creación de empleos decentes, en la lucha contra el cambio climático? En absoluto.
    El dinero tomado prestado ha servido en particular para realizar las actividades siguientes:
    I. Las empresas piden prestado para recomprar sus acciones en bolsa Bolsa Lugar de encuentro de la oferta y demanda de valores mobiliarios que ya fueron emitidos en el mercado financiero primario. La bolsa es por tanto el mercado de ocasión de títulos mobiliarios; también llamado mercado secundario. . Esto produce dos ventajas para los capitalistas: 1) hace subir el precio de las acciones; 2) permite «remunerar» a las y los accionistas sin consecuencias en el pago de impuestos sobre los beneficios. Además, en numerosos países, las plusvalías sobre las acciones no están gravadas con impuestos o lo están a tasas muy bajas (en comparación con el impuesto sobre la renta o el IVA). Ya en 2014, las recompras de acciones en los Estados Unidos habían alcanzado un montante mensual de entre 40 y 50 millardos de dólares. El fenómeno ha proseguido posteriormente. Subrayemos que ya se había asistido, antes de la precedente crisis, a un aumento muy fuerte de las recompras de acciones a partir de 2003, que había alcanzado un máximo en septiembre de 2007 en plena crisis de las «subprimes». Entre 2010 y 2016, las empresas norteamericanas han comprado sus propias acciones en Bolsa por un montante aproximado de 3 000 millardos de dólares. Como titulaba el diario financiero Les Echos, «las recompras récord de acciones son el motor de Wall Street». Una gran parte de la buena salud de las bolsas, no solo la de los Estados Unidos, es debida a las recompras masivas de acciones. Es pues completamente artificial  (...)
    II. Las empresas piden prestado para comprar créditos 
    Las treinta principales empresas no financieras de los Estados Unidos activas en el mercado de las deudas poseen juntas 423 millardos de dólares de deudas de empresas privadas (Corporate debt and comercial paper securities), 369 millardos de dólares de deudas públicas y 40 millardos de dólares de productos estructurados (Asset Backed Securities ABS (...)
    En la medida en que las empresas intentan maximizar los rendimientos que sacan de los créditos que poseen sobre otras empresas, están empujadas a comprar deudas emitidas por las empresas menos sólidas dispuestas a remunerar a los prestamistas más que otras. El mercado de las deudas con riesgo se amplifica.
    Si las empresas deudoras llegan a entrar en dificultades de pago, las empresas acreedoras se encontrarán en dificultades. En 2016, Apple ha hecho saber a las autoridades americanas que un aumento del 1% de las tasas de interés podría provocar una pérdida de 4,9 millardos de dólares. Tanto más en la medida que para financiar estas compras de deudas, Apple, igual que las demás empresas, ha tomado prestado. Por ejemplo, en 2017, Apple ha tomado prestados 28 millardos de dólares. Su deuda financiera total se elevaba a alrededor de 75 millardos de dólares. Por efecto dominó, en los Estados Unidos podría producirse una crisis de una amplitud tan importante como la de 2007-2008.
    Hay que saber igualmente que cuando las tasas de interés suben, el valor de los títulos de deuda de las empresas baja. Cuanto más esos créditos (es decir los títulos de deudas emitida bajo forma de obligaciones por las empresas privadas) representan una parte importante de los activos de las empresas, más puede tener un impacto negativo sobre la salud de los acreedores la caída del valor.(...)
    Además, una gran parte de los créditos poseídos sobre otras empresas pasan por paraísos fiscales, lo que aumenta la opacidad de las operaciones realizadas y puede aumentar el riesgo. Las islas Bermudas e Irlanda están entre los principales paraísos fiscales utilizados por las grandes empresas de los Estados Unidos que apuestan a fondo por la optimización fiscal.
    Lo que acaba de ser descrito concierne al conjunto del mundo capitalista aunque los datos presentados se refieran a la economía de los Estados Unidos.
    La montaña de deudas privadas de las empresas estará en el corazón de la próxima crisis financiera"
     
     

    lunes, 22 de abril de 2019

    Complejo cognitivo-militar


    Marcos Roitman: "Es la guerra global y total para garantizarse su hegemonía en el proceso de toma de decisiones. Una guerra donde el cuerpo y sobre todo la mente se convierte en un como campo de batalla. La psicopolítica como parte de lograr la sumisión que garantice el dominio de los procesos políticos (...) Trump sólo ha profundizado la política iniciada en los noventa bajo la denominación de guerras de baja intensidad, reversión de procesos, lucha contra el narco-tráfico y antisubversiva desarrollada desde los tiempos de Ronald Reagan, Clinton y Obama"

     
    Slavoj Zizek:
     
    "Pasemos a la pregunta del millón: ¿por qué ahora? Creo que un nombre lo dice todo: Cambridge Analytica, un nombre que representa todo aquello contra lo que lucha Assange: la revelación de las relaciones entre las grandes empresas privadas y las agencias gubernamentales. No olvidemos lo central, incluso obsesivo, que fue el tema de la influencia rusa en las elecciones estadounidenses, y ahora sabemos que quienes predispusieron a la gente a favor de Trump no fueron hackers rusos (con Assange), sino nuestras propias agencias de proceso de datos, en coalición con fuerzas políticas. Esto no significa que Rusia y sus aliados sean inocentes: probablemente intentaron influir en el resultado, del mismo modo que EEUU hace en otros países (aunque en esos casos se llama ayudar a la democracia…). No obstante, sí significa que el lobo feroz que distorsiona nuestra democracia está entre nosotros, y no en el Kremlin, y esto es lo que Assange decía desde el principio.
    ¿Pero dónde, exactamente, está ese lobo feroz? Para entender por completo el alcance del control y la manipulación tenemos que ir más allá de las relaciones entre corporaciones privadas y partidos políticos (como es el caso de Cambridge Analytica), hacia la interpenetración de las empresas de proceso de datos (como Google o Facebook) y las agencias de seguridad nacionales. No debería sorprendernos China, sino nosotros mismos, cuando aceptamos la misma regulación y seguimos creyendo que conservamos toda nuestra libertad y que los medios tan solo nos ayudan a darnos cuenta de nuestros objetivos (mientras que en China son totalmente conscientes de que están regulados). La imagen general que surge de todo ello, junto con lo que sabemos sobre las relaciones entre los últimos avances en biogenética (realizar escuchas sobre el cerebro humano, etc.), nos proporciona una imagen adecuada y terrorífica de nuevas formas de control social, lo que hace que el viejo totalitarismo del siglo XX parezca una máquina de control bastante primitiva y torpe.
    El mayor logro del nuevo complejo cognitivo-militar es que la opresión obvia y directa ya no es necesaria: es mucho mejor controlar a los individuos y darles un empujoncito en la dirección adecuada si siguen percibiéndose a sí mismos como los agentes libres y autónomos de su propia vida… Esta es otra de las razones clave de Wikileaks: nuestra falta de libertad es más peligrosa si se percibe como el medio mismo de nuestra libertad –¿qué puede ser más libre que el flujo incesante de comunicaciones que permita a cada persona individual popularizar sus propias opiniones y formar comunidades virtuales a su libre albedrío?–.
    Como la permisividad y la libre elección han sido elevadas al rango de valor supremo en nuestras sociedades, el control social y la dominación ya no pueden aparentar infringir la libertad del sujeto: deben aparentar (y ser apoyados por) la misma experiencia personal de los individuos libres. ¿Qué puede haber más libre que nuestra navegación sin límites en la web? Así es como el “fascismo que huele a democracia” opera a día de hoy.
    Por eso es absolutamente imperativo que mantengamos las redes digitales fuera del control del capital privado y el poder del Estado. Es decir, mantenerlas totalmente accesibles al debate público. Assange acertó de pleno en su libro clave sobre Google, el extrañamente ignorado Cuando Google Encontró A WikiLeaks (Nueva York: OR Books 2014): para entender cómo nuestras vidas están reguladas hoy, y cómo se viven esas regulaciones como si fueran nuestra libertad, tenemos que concentrarnos en las oscuras relaciones entre las corporaciones privadas que controlan nuestros bienes comunes y las agencias estatales secretas.
    Ahora vemos por qué Assange debe ser silenciado: después de que estallara el escándalo de Cambridge Analytica, todos los esfuerzos de los poderosos están dirigidos a reducirlo a un caso particular de mal uso por parte de algunas corporaciones privadas y partidos políticos –pero ¿dónde está el Estado en sí mismo, los resortes medio invisibles de eso que llaman el deep state?–. No es de extrañar que The Guardian, que ha informado de manera extensiva sobre el escándalo de Cambridge Analytica, haya publicado recientemente un asqueroso ataque contra Assange, retratándolo como un megalómano y un fugitivo de la justicia. Escriban todo lo que quieran sobre Cambridge Analytica y Steve Bannon, pero no repares en las cosas que Assange nos señalaba: que los aparatos del Estado que deberíamos esperar que investigasen el escándalo” son, por sí mismos, parte del problema"
     
     
     
     

    viernes, 19 de abril de 2019

    En la próxima crisis

     
    Rafael Poch:
     
     
    "Es una construcción blindada porque toda la política neoliberal, de austeridad, privatización, de supremacía de las finanzas y las empresas sobre los Estados, de destrucción del estado social, de deslocalización e incremento de la desigualdad en beneficio de los ricos, todo eso, está metido en los tratados fundamentales de la UE. 
    Esos tratados, que nadie ha votado, son prácticamente inamovibles porque cualquier cambio exige el voto de todos los Estados miembros, algo prácticamente imposible. Cualquier proyecto de transformación choca con los tratados. Los tratados blindan la política y las instituciones del neoliberalismo en Europa, porque colocan a esa política y a esas instituciones fuera del alcance del parlamentarismo y de la soberanía, es decir fuera de la democracia. 
    Esta estúpida y retrógrada construcción de cemento alemán no tiene marcha atrás. Como dijo Jean-Claude Juncker en su famosa entrevista con Le Figaro de hace un par de años, “no hay democracia fuera de los tratados”.  Así que para cambiar las cosas y hacer posible una política social en los Estados europeos es necesario romper la actual arquitectura germana de la UE. Reforma aquí es igual a ruptura.(...) Todo esto tiene diversas concreciones y lecturas en diferentes países. Ahí está buena parte de la explicación del brexit, de la Hungría de Orbán, de la intoxicada Polonia, del extraordinario auge que el Frente Nacional experimenta desde hace tantos años en Francia, de que el cinturón rojo de Barcelona se haya pasado a Ciudadanos, o del éxito general que se vaticina a la nueva ultraderecha en España –Cataluña carlista incluida– sin ir más lejos. Pero si hay que hablar de tendencias generales, yo diría que la sacralización de la Unión Europea para protegerla de la crítica es cada vez más insoportable para más gente.  
    ¿Cómo solucionar esto? ¿Qué tiene que hacer la izquierda para afirmar un europeísmo que valga la pena, que no sea una estafa neoliberal, que no le obligue a comprar en el mismo paquete a Erasmo, Dante con el Banco Central Europea, Goldman-Sachs y la creciente desigualdad? ¿Es posible una reforma social en la UE sin salir del corsé de la moneda única? ¿Es posible una reforma social de la UE, sin que Alemania y otros beneficiarios del euro, rompan el club? Muchas preguntas y una sola certitud: continuar así, avalando el europeísmo sacralizado, es seguir alimentando la Europa parda. El razonable miedo de la progresía europeístaa la extrema derecha, solo puede engordar a la bestia. ¿Qué aportará a esta paradoja una nueva crisis como la del 2008, que muchos observadores ya consideran ineludible?
    Había una vez un circo
    A falta de respuestas, el establishment y sus papagayos mediáticos señalan al culpable: Rusia. La mayor noticia falsa de los últimos años, la elección de Donald Trump como consecuencia de la injerencia rusa, no solo se impone cuando aún está húmeda la anterior (las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein), sino que crea escuela en Europa. La estupidez complotista alcanza niveles grotescos y afecta a los máximos líderes europeos. Merkel y Macron advierten de la injerencia rusa en las elecciones europeas, pese a que su teléfono no está controlado por el Kremlin sino por la NSA y pese a que el único embajador que flirtea descaradamente en Berlín con los fachas de la Alternative für Deutschland y se inmiscuye abiertamente en la política local es el de Estados Unidos. Macron suelta que Moscú manipula a esos “chalecos amarillos” que ya han invalidado la posibilidad de toda política socialmente regresiva en Francia bajo el actual presidente (por eso sostengo que Macron está acabado, incluso si gana las europeas). 
    En El País, un diario español que años atrás fue serio, pueden leerse cosas como: “Uno a uno, día tras día, como en un aterrador relato mitológico, polimórficos tentáculos se extienden desde la impenetrable atalaya del Kremlin y alcanzan y ciñen el hermoso cuerpo de Europa”. El artículo viene ilustrado con la foto de la hija del portavoz del Presidente Putin, que trabaja de becaria para un diputado ultra francés en Estrasburgo. En La Vanguardia, otro diario serio, se afirma sobre el grotesco procés que en Barcelona, “hay quien sostiene que el enemigo es España sin ponderar que podemos ser una pieza de tablero de ajedrez que se maneja a distancia desde Moscú”. 
    Lo de menos es que los periodistas hayan perdido el miedo al ridículo. Lo peor es que, en toda Europa, toda esta estupidez va de la mano de un rearme militar muy serio con incremento de las tensiones bélicas, incluidas las nucleares. Todo esto es un aviso de que la próxima crisis tendrá un marco de tensión internacional que apenas existía en la anterior crisis de 2007/2008. ¿A quién le importan las elecciones europeas en medio de este quilombo?"
     
     
     

    martes, 16 de abril de 2019

    Assange

     
    Absolutamente vomitiva por servil la actitud ahora de El País que en su momento tanto rentabilizara las revelaciones de Assange.
     
    John Pilger:
     
    "Que este atropello haya ocurrido en el corazón de Londres, en el país de la Carta Magna, debería avergonzar y enfurecer a todos cuantos temen por las sociedades “democráticas”. Assange es un refugiado político protegido por el derecho internacional, que recibe asilo en virtud de un pacto estricto del que Gran Bretaña es signataria. Las Naciones Unidas dejaron esto en claro en el fallo legal de su Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria.
    Pero al diablo con eso. Dejen que entren los matones, dirigidos por los fascistas del Washington de Trump, en asociación con Lenin Moreno, Judas latinoamericano, mentiroso que busca disfrazar su rancio régimen, y la élite británica que abandonó su último mito imperial: el de la equidad y la justicia.
    Imagínense a Tony Blair sacado a rastras de su casa georgiana de millones de libras en Connaught Square, Londres, esposado, para su posterior traslado al puerto de La Haya. Para los fundamentos de Nuremberg, el “crimen supremo” de Blair es la muerte de un millón de iraquíes. El crimen de Assange es el periodismo: responsabilizar a los usurpadores, exponer sus mentiras y empoderar a las personas de todo el mundo con la verdad.
    La impactante detención de Assange conlleva una advertencia para todos los que, como escribió Oscar Wilde, “siembran las semillas del descontento [sin las cuales] no habría ningún avance hacia la civilización”. La advertencia es explícita para los periodistas. Lo que le sucedió al fundador y editor de WikiLeaks te puede suceder a ti en un periódico, a ti en un estudio de televisión, a ti en la radio, a ti publicando un podcast.
    El principal instigador mediático contra Assange, The Guardian, un colaborador del estado secreto, mostró su nerviosismo esta semana con un editorial que incrementó su abyección. The Guardian ha explotado el trabajo de Assange y WikiLeaks en lo que su anterior editor llamó “la mayor primicia de los últimos 30 años”. El periódico se hizo eco de las revelaciones de WikiLeaks y se reclamó de los elogios y el lucro que dichas revelaciones le propiciaban (...)
    David McCraw, abogado principal de The New York Times, escribió: “Creo que la acusación [de Assange] sentaría un muy, muy mal precedente para los editores… hasta donde yo sé, él se encuentra en la clásica posición de un editor y a la ley le costará mucho distinguir entre The New York Times y WikiLeaks“.
    Incluso si los periodistas que publicaron las filtraciones de WikiLeaks no son convocados por un gran jurado estadounidense, con la intimidación de Julian Assange y Chelsea Manning es suficiente. El periodismo real está siendo descaradamente criminalizado por matones. La disidencia se ha convertido en una penitencia.
    (...)
    El periodismo real es el enemigo de estas infamias. Hace una década, el Ministerio de Defensa británico elaboró un documento secreto en el que se enumeraban las tres de las “principales amenazas” al orden público: terroristas, espías rusos y periodistas de investigación. Este último fue designado como la principal amenaza.
    El documento se filtró debidamente a WikiLeaks, que lo publicó. “No teníamos otra opción”, me dijo Assange. “Es muy sencillo. Las personas tienen el derecho a saber y el derecho a cuestionar y desafiar al poder. Esa es la verdadera democracia”.
    ¿Qué pasa si Assange, Manning y otros en su estela, si hubiera otros, son silenciados y se les quita “el derecho a saber, preguntar y cuestionar”?
    En la década de 1970, conocí a Leni Reifenstahl, amiga íntima de Adolf Hitler, cuyas películas contribuyeron a difundir la ideología nazi sobre Alemania. Me dijo que el mensaje en sus películas, la propaganda, no dependía tanto de las “órdenes de arriba”, cuanto de lo que ella llamaba el “vacío sumiso” del público.
    “¿Este vacío sumiso incluye a la burguesía liberal y educada?”, le pregunté.
    “Por supuesto”, dijo, “especialmente la intelligentsia… Cuando las personas ya no hacen preguntas serias, son sumisas y maleables. Cualquier cosa puede suceder.”
    Y sucedió. El resto, podría haber agregado, es historia"