“En los países democráticos no se percibe la naturaleza violenta de la economía, mientras que en los países autoritarios lo que no se percibe es la naturaleza económica de la violencia”
Bertolt Brecht

"Hay que aprender de los errores del siglo XX y superarlos. El capitalismo no lo ha hecho. Los socialistas deben hacerlo"
Tariq Ali

"La cuestión no es mercado sí o mercado no, es qué espacio tenemos que concederle al mercado para que tenga efectos positivos y qué espacio tenemos que quitarle para que no tenga efectos negativos"
César Rendueles ("Capitalismo canalla" antídoto para "Los enemigos del comercio" de A. Escohotado)

"Los poderosos siempre han perseguido a los alfabetizadores, a los que paraban las balas con columnas de periódico, a los que hacían escudos con libros cargados de metáforas y razones. También a los que han hecho visibles a los invisibles, a los que enseñan a decir no con una sonrisa y también a los que enseñan desde el monte a recordar que no hay que vivir de rodillas"
J.C. Monedero

Qué son los PsyOps: "Los daños que causan las PsyOps [Operaciones Psicológicas] se reflejan en la aparición de cambios en el plano cognitivo y mental (...) Toda operación militar, y por tanto toda operación psicológica, tiene que contar con una cadena de mando. El análisis detallado de los mensajes a través de Twitter y Facebook ha permitido descubrir «nodos de red», o sea estados mayores implicados en la operación. Estos están entrenados en el uso de métodos de control de las multitudes para crear una situación de contagio entre individuos de diferentes medios y orígenes. De esa manera, los estados mayores logran localizar fácilmente los «repetidores de opinión», o sea los individuos que influyen sobre los demás. Los especialistas pueden entonces optar entre informarlos sobre el proyecto o mantenerlos en la ignorancia de lo que está sucediendo"
Valentin Vasilescu (experto en inteligencia militar)

"Gozamos de tres bienes de valor incalculable. La libertad de conciencia, la libertad de palabra y la prudencia de no usar nunca ninguna de las dos". Mark Twain.


jueves, 23 de noviembre de 2017

Máscaras del sadismo



El Experimento Milgram; el Experimento de la cárcel de Stanford.
Sobre sadismo y manadas institucionales, manadas callejeras y manadas en red.
Porque el sádico se parapeta siempre en el uniforme o el rol institucional, en la violencia grupal, en la máscara y el anonimato, y siempre por muy buenas razones: semblanzas del mal.
Y homenaje a los auténticos individuos: frente a la masificadora cultura del yo basada en el consumo y autoensalzamiento, la del idiotés griego centrado en su propio ombligo... paradójicamente la única individualidad posible es la sociocéntrica centrada en el nosotros.
(Materiales sobre el bullying en red para alumnos de ESO y Bachillerato. Gracias a las aportaciones de la magnífica psicóloga visitante)
 


La pendiente resbaladiza de la maldad





 

lunes, 20 de noviembre de 2017

Interludio a mis happy few

A Maroua y a Rosa, amigas a distancia telefónica en movimiento; a Elena, que se olvida de sus poemas troyanos lunes, jueves y viernes. De nuestras conversaciones, vosotras sabéis por qué:


"Una sinfonía agridulce, esta vida
intentas juntar los extremos,
eres un esclavo del dinero y luego mueres"




"Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
- El mundo es eso - reveló -. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende"

El Libro de los Abrazos- Eduardo Galeano
 
 
 

martes, 14 de noviembre de 2017

De Madrid al cielo

 
Que Montoro devuelva las llaves económicas a Madrid, pero antes aún que el jefe militar israelí devuelva las llaves de la ciudad otorgadas por una insensible Carmena
 
Eduardo Garzón:
 
"¿Cómo es posible que Montoro haya decidido intervenir las cuentas de un ayuntamiento que tiene más de 1.000 millones de superávit y que ha reducido la deuda un 40% en apenas dos años? Lo lógico en principio es pensar que una intervención de las cuentas tiene sentido cuando su administración responsable tiene problemas económicos, pero no es el caso del Ayuntamiento de Madrid. ¿Entonces?
La explicación oficial del Ministerio radica en que el Ayuntamiento de Madrid, aunque tenga superávit y reduzca deuda, incumple la Regla de Gasto. Esta Regla nació en 2012 con la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera (LOEPSF) -que es el desarrollo del reformado artículo 135 de la Constitución Española- y su razón de ser es limitar la cantidad de gasto que puede registrar una administración pública. Ese límite no tiene nada que ver con los ingresos (como podría parecer lógico, para no gastar más de lo que se ingresa), sino que queda fijado en función del crecimiento estimado de la economía española (la estimación la realiza el Ministerio y, por cierto, raramente acierta con ella). Por lo tanto, esta Regla suele provocar que el gasto de las administraciones sea menor que los ingresos, para que así quede suficiente dinero sin gastar, engrose el superávit y pueda ser utilizado para pagar deuda a los bancos. Ése es el objetivo de la Regla de Gasto (recordemos, hija del artículo 135 de la Constitución): priorizar el pago de la deuda frente a cualquier otro tipo de gasto público.
Por lo tanto, lo que el Ministerio está criticando del Ayuntamiento de Madrid no es que tenga las cuentas saneadas (que a todas luces las tiene), sino que haya incrementando tanto la inversión y el gasto social y provocado por lo tanto una notable reducción del superávit y del dinero que se paga a la banca. Pero es que en esto consistía el proyecto económico que Ahora Madrid recogía en su programa electoral y que está aplicando exitosamente: priorizar -a diferencia de lo que ocurría con gobiernos del PP- la gestión honesta y eficaz de los recursos públicos con el objetivo de maximizar el bienestar de la ciudadanía madrileña. Poner la economía al servicio de la gente y no de los bancos. Para ello es preciso utilizar el dinero del Ayuntamiento en aras de incrementar las inversiones y el gasto social, que en sólo dos años han crecido un 102% y un 74%, respectivamente. Evidentemente, todo ese dinero que se utiliza en mejorar la ciudad es dinero que dejas de tener en la cuenta bancaria, que dejas de utilizar para engrosar el superávit y que dejas de utilizar para pagar deuda a los bancos.
Pero lo cierto es que el Ayuntamiento de Madrid no es la única administración que incumple esta particular regla. De hecho, la administración de cuyas cuentas es responsable el ministro Montoro, la administración central, ha incumplido sistemáticamente esta regla (con la excepción de 2016, y debido a un cambio de metodología). Lo mismo ocurre con muchas comunidades autónomas y otros muchos ayuntamientos. Entonces, ¿por qué esa evidente obsesión del Ministerio con Madrid, que le ha llevado por primera vez en la historia a intervenir las cuentas de un ayuntamiento por este motivo?
Muy fácil: porque el superávit del Ayuntamiento de Madrid es el más voluminoso de todos y es el que más necesita Montoro para presentar unas cuentas bonitas en Bruselas.
La clave es que cuanto más superávit tenga el Ayuntamiento de Madrid, más déficit público puede tener la administración central que gestiona Montoro. Esto es así porque Bruselas no mira las cuentas de cada una de las administraciones sino que mira las cuentas del conjunto de ellas. El superávit de Madrid sirve para maquillar las maltrechas cuentas de Montoro, y por eso éste se niega a que el Ayuntamiento de la capital reduzca su superávit para invertir en infraestructuras o incrementar la inversión social. Es decir, no se trata de un castigo al Ayuntamiento por no manejar bien sus cuentas, sino que es una maniobra para aprovecharse del superávit de la capital. Montoro puede permitir que un pequeño ayuntamiento se salte la Regla de Gasto y pierda algunos millones de superávit, pero no puede permitir perder los casi 1.000 millones de euros de Madrid. Sobre todo porque permitirlo podría hacer que el ejemplo de Madrid fuese imitado por tantas otras administraciones, ¡y es que el conjunto de las corporaciones locales registra un superávit superior a los 7.000 millones de euros que Montoro necesita como el comer!
Ni que decir tiene, además, que en todo este movimiento también hay una cuestión política de enorme calado: el Ministerio está encantado de poner palos en las ruedas a un ayuntamiento que está demostrando que hay alternativas a las políticas de austeridad. El gobierno de Ahora Madrid ha puesto ya de manifiesto que se pueden sanear las cuentas al mismo tiempo que pones la economía al servicio de la mayoría social y no de los bancos. Los fanáticos de la austeridad, entre los que se encuentra Montoro, no pueden permitir que este ejemplo triunfe y se difunda, y por eso están tratando por todos los medios que su proyecto político no prospere.
Pero el Ministerio se ha extralimitado en sus competencias, y es lo que el gobierno de Ahora Madrid está utilizando en los tribunales para defenderse de los ataques políticos de Montoro. Resulta que -tal y como explica la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, AIReF- la Regla de Gasto española es mucho más restrictiva que la Regla de Gasto de la Unión Europea porque ésta se aplica sobre el conjunto de las administraciones y no sobre cada una de ellas y además ni siquiera es de obligado cumplimiento. Pero es que hay más: el Ministerio está realizando una interpretación de la Regla de Gasto que no viene recogida en la legislación que fue aprobada en el Congreso de los Diputados, sino que se apoya en una orden ministerial que no tiene carácter normativo y que excede los criterios que la ley establece para la Regla de Gasto. Es decir, que existe una discrepancia de interpretación de la Regla de Gasto entre el Ministerio y el Ayuntamiento que tendrán que dirimir los tribunales.
Veremos en qué acaba la cosa"
 
 
 
 
 
 
 

viernes, 10 de noviembre de 2017

La buena educación

 
Porque nos informan, incluso educan nuestros demócratas de toda la vida. Naomi Klein junto a Ada Colau: "Ni siquiera Trump ha encarcelado a políticos del gobierno estatal".  El país en que se destapa una policía política y a nadie le importa un comino, pese a la gran cantidad de titulares tóxicos que lleva produciendo en sus mentes contra ciertos partidos políticos. Donde sus cloacas consiguen, oh sorpresa, material avanzado en Israel para espiarse entre ellos, incluidos a sus propios servicios secretos. Donde no aparece en titulares la conclusión judicial de que al Presidente lo untaban a sobres las grandes empresas, ni la imputación del Jueves por bromear sobre una obviedad respecto a los antidisturbios y la cocaína. Un país todo Constitución en la mano, exceptuando los derechos.


"En Septiembre, devastadores huracanes azotaban Cuba y Puerto Rico. 20 días después del impacto, Cuba había restituido el 99 % de su sistema eléctrico. Por el contrario, un mes más tarde, el 80 % de la población de Puerto Rico seguía sin luz. Las autoridades prevén llegar al 50% del suministro dos meses después del huracán. Es una incómoda comparación que no leeremos –por supuesto- en la prensa corporativa.
En España, ningún juzgado ha encausado por “enaltecimiento del terrorismo” al portavoz del Partido Popular Pablo Casado: amenazó a Carles Puigdemont, president de la Generalitat catalana, con acabar como su antecesor Lluis Companys, fusilado por la dictadura de Franco. La prensa española ayudaba a Casado a “maquillar” sus amenazas: “El PP avisa a Puigdemont que puede acabar encarcelado como Companys”, leíamos en titulares, casi idénticos, de El Mundo, El País y ABC. Mientras, ninguno de estos diarios informaba de la entrada en prisión de Alfredo Remirez, uno de los 76 tuiteros encausados en la llamada “Operación Araña”. Su delito: haber copiado en Twitter la frase de una canción del grupo “Los Chikos del Maíz”, que alude al torturador y criminal de estado Enrique Rodríguez Galindo; y haber denunciado, mediante un muñeco, la política de dispersión de presos vascos. Pero quien “censura” las redes sociales –nos dicen- es el gobierno de Venezuela.
La sección digital “Planeta futuro” de “El País” publicaba un fotorreportaje sobre “asentamientos precarios” en República Dominicana. Leemos en él que miles de familias viven junto a aguas contaminadas y sus menores con discapacidad no tienen acceso a “medicación, pañales o sillas de ruedas”. Una miseria aséptica, sin relación –para “El País”- con el modelo económico vigente. Curioso, porque en este diario leemos decenas de artículos sobre el supuesto “fracaso” del modelo económico de Cuba, responsable –allí sí- del problema de la vivienda. Aunque la población cubana, incluso la que no tiene una vivienda adecuada, cuente con garantías de servicios básicos, atención de salud o protección a personas discapacitadas. El reportaje nos hablaba, además, de jóvenes dominicanos que sueñan “con emigrar”. No son –al parecer- como los de Cuba, que lo que quieren –leemos también en “El País”- no es emigrar, sino “huir”.
Los llamados “papeles del paraíso” implican a 127 figuras de la política, el mundo empresarial o del espectáculo con los paraísos fiscales. Eso sí: no veremos editorial ni artículo alguno que explique la relación de los paraísos fiscales con los intereses de poderosos gobiernos occidentales. Pero ¿se imaginan cómo cambiaría el “tono informativo” si en dicha lista aparecieran miembros del gobierno de Cuba o Venezuela?
Los medios españoles nos hablan de “persecución política” contra el opositor Freddy Guevara, que va a ser juzgado en Venezuela por organizar los actos violentos que causaron casi 150 muertes en aquel país. A la vez, jalean entusiastas el encarcelamiento en Catalunya, por “rebelión” y “sedición”, de un gobierno electo al completo y de activistas absolutamente pacíficos.
Así nos seguirá instruyendo sobre democracia y libertad la prensa española… mientras se lo sigamos permitiendo"
 
 
 

domingo, 5 de noviembre de 2017

De las empresas sociopáticas


Tom Kucharz, activista, y Miguel Urbán, eurodiputado
 
"Puentes, no muros. Una acción que simbolizaba el derribo de un muro inauguró la semana pasada los días de movilizaciones del #BindingTreaty en Ginebra, con cientos de organizaciones y movimientos sociales del mundo que llevan años luchando por compromisos y avances sustanciales en el proceso de negociaciones en Naciones Unidas hacia un instrumento, un acuerdo vinculante sobre transnacionales y derechos humanos.
Diariamente empresas transnacionales comenten violaciones a los Derechos Humanos por todo el mundo, obteniendo enormes beneficios de ello. Para comprobarlo solo tenemos que hacernos algunas preguntas:
¿Qué responsabilidad tiene la empresa transnacional Benetton en la muerte de Santiago Maldonado en Argentina?
La comunidad mapuche que apoyaba Maldonado se encontraba en pleno reclamo del territorio de la Compañía de Tierras del Sud, propiedad de Benetton, que posee un total de 900.000 hectáreas (una superficie que supera al tamaño de la Comunidad de Madrid) en la Patagonia donde produce hasta el 10 % de la lana de la marca de ropa.
¿A quién beneficia la guerra en las fronteras contra las personas migrantes?
Hay relaciones “estrechas” entre la agencia de fronteras Frontex y la industria militar y de seguridad. Multinacionales tales como Airbus, BAE Systems, Finmeccanica, Indra, Safran y Thales hacen negocios con la situación en las fronteras donde ocurren violaciones sistemáticas de Derechos Humanos y donde mueren miles de personas cada año. Precisamente estas compañías beneficiarias de los contratos de seguridad en las fronteras europeas están también entre las mayores vendedoras de armas a Oriente Medio y el Norte de África, lugar de origen de buena parte de las personas refugiadas. Las empresas que se benefician de los conflictos armados reciben licencias de los estados europeos para exportar armas y contratos para militarizar las fronteras.
¿Quien gana con los centros de tramitación de refugiados?
En Australia, Ferrovial a pesar de las multiples denuncias por violación de derechos humanos continúa haciendo fortuna con la desesperación de las personas refugiadas en la gestión de los Centros de Tramitación de Refugiados (RPC) a través de su filial Broadspectrum que está acusada de haber cometido abusos en Nauru y la isla de Manus, considerados como los “guantanamos del Pacifico”. Amnistía Internacional ha denunciado numerosas veces los abusos en dichos centros. “El gobierno australiano ha creado en Nauru una isla de desesperación para las personas refugiadas y solicitantes de asilo que, sin embargo, es una isla de lucro para empresas que ganan millones de dólares con un sistema tan intrínsecamente cruel y abusivo que constituye tortura”
Frente a los múltiples casos de violación de derechos humanos por parte de empresas multinacionales, en junio de 2014 la movilización internacional consiguió que el Consejo de Derechos Humanos de la ONU estableciera el Grupo de Trabajo Intergubernamental para la creación de un instrumento legal vinculante que regule la actuación de las empresas transnacionales y asegure que éstas sean juzgadas por eventuales crímenes que cometan tanto a los derechos humanos como al medio ambiente. Durante la pasada semana este Grupo de Trabajo Intergubernamental se reunió en Ginebra por tercera vez de forma ordinaria para avanzar en la negociación del futuro tratado con la participación de 101 Estados y más de 200 delegadas/os de más de 80 países representando a movimientos sociales, sindicatos y la sociedad civil global.
La compañera de Podemos Lola Sánchez Caldentey presentó en esos días un llamado de 250 parlamentarios (http://bindingtreaty.org) en el que apoyamos un marco regulador que obligue a los Estados a asumir la responsabilidad por abusos cometidos por las transnacionales, y que éstas estén obligadas a cumplir el Derecho Internacional de los Derechos Humanos. Así mismo, el Parlamento europeo ha aprobado varias resoluciones apoyando la creación del instrumento vinculante, dando una importante legitimidad a las negociaciones del Grupo de Trabajo Intergubernamental. Por ello es injustificable que la Unión Europea tratara de bloquear el proceso de espaldas a la ciudadanía. En este sentido los Estados Unidos, que nunca participaron en este proceso, aparecieron “de la nada” en la reunión clave de las consultas entre Ecuador y los Estados el viernes por la tarde, después de un almuerzo entre los diplomáticos de la UE y los EEUU, para plantear que el grupo de trabajo necesitaría un nuevo mandato del Consejo de DDHH para continuar, intentando boicotear las conclusiones de la sesión.

Debemos recalcar la fundamental participación activa y la presión política de los movimientos sociales, ONG y comunidades afectadas por violaciones de derechos humanos que lograron vencer el bloqueo de la UE y de otros Estados intentando hacer peligrar la continuidad del proceso. Así, de acuerdo a las recomendaciones de la presidencia (Ecuador) del Grupo de Trabajo del Consejo de Derechos Humanos de la ONU que negocia el tratado, en 2018 debe realizarse una cuarta sesión de negociaciones, y ya sobre un texto borrador de tratado internacional, que será enviado a los países por lo menos cuatro meses antes de la nueva reunión en Ginebra. Las recomendaciones de la presidencia no pueden ser modificadas ahora por ningún Estado ni ser bloqueadas por la Unión Europea o los Estados Unidos. Si bien los Estados y todas las partes interesadas tienen tiempo hasta finales de febrero de 2018 para enviar sus contribuciones a los elementos para el proyecto de instrumento internacional jurídicamente vinculante que la presidencia presentó el mes pasado
Vivimos en el momento de la mercantilización y la privatización generalizada del mundo. Una no va sin la otra. No se trata solo de la privatización de las industrias y de los servicios, sino también de lo vivo, del saber, del agua, del aire, del espacio, del derecho, de la información, de las solidaridades. Esta contrarreforma liberal planetaria alimenta una cuádruple crisis: social, ecológica, democrática, ética. Hay que elegir entre una lógica competitiva implacable, “el aliento helado de la sociedad mercantil”, como escribía Benjamin, o el “aliento cálido de las solidaridades y del bien público”, que decía Bensaid. Tenemos que tomar partido por la defensa de los derechos humanos y la buena vida"
 
 
 
 

miércoles, 25 de octubre de 2017

Psicologías del odio

 
¿Y dónde aparece Venezuela en nuestros medios y elites políticas estos días, ahora que el chavismo ha arrasado en las municipales? ¿Se han atascado nuestros absurdamente obsesivos GPS de cabecera impuestos desde arriba (la P es de psicópatas y la S de sodomitas a sueldo)?
 
"Nadie vive amando todo el tiempo, ni nadie, tampoco, puede vivir odiando todo el tiempo. Esos son momentos puntuales, pasajeros. En tal sentido, podríamos llegar a decir que el odio hace parte de la normalidad, en tanto un momento de la afectividad.
Ahora bien: ¿qué pasa si ese sentimiento en particular se manipula? Porque, y aunque parezca patéticamente imposible, eso sucede. De hecho, es parte de ciertas operaciones psicológicas que tienen por finalidad promover determinadas respuestas.
La guerra psicológica existe, es una realidad. Para decirlo en palabras de un autor especialista en el tema, el estadounidense Steven Metz: “Busca generar un impacto psicológico de magnitud, tal como un shock o una confusión, que afecte la iniciativa, la libertad de acción o los deseos del oponente; requiere una evaluación previa de las vulnerabilidades del oponente y suele basarse en tácticas, armas o tecnologías innovadoras y no tradicionales”.
Esa Psicología, como parte de un complejo entramado de acciones político-militares, tiene por objetivo controlar poblaciones enteras. Es, ni más ni menos, un eslabón de una estrategia de dominación a favor de grupos poderosos. De hecho, los estrategas estadounidenses, desde hace unas décadas, la vienen denominando “guerra de cuarta generación”. Es decir: una guerra donde el oponente es una población completa a la que se “bombardea” con mensajes ideológico-culturales. Una guerra sin bombas y sin sangre, pero igualmente dañina. ¡O más aún!, por cuanto ni siquiera permite percibir que se es parte de un enfrentamiento feroz. Una guerra, en definitiva, hecha con sutiles técnicas de manipulación psicológica que hasta pueden resultar placenteras a quien es objeto de ellas. Y ahí, en medio de esa despiadada guerra (que entra por las pantallas de televisores, computadoras, teléfonos celulares, videojuegos) se puede inocular odio.
La geoestrategia de Washington, desde hace tiempo, tiene puesto sus ojos (o sus garras) en Venezuela, dadas las inconmensurables riquezas naturales que anidan en el país. La nación bolivariana es poseedora de las cinco fuentes principales de energía natural: petróleo, gas, carbón, hidroelectricidad y solar. A lo que habría que agregar la orimulsión. De hecho, contiene en su subsuelo las reservas petroleras probadas más grandes del mundo: 300.000 millones de barriles, suficientes para 341 años de producción al ritmo actual. Además, de sus entrañas surgen importantes recursos minerales, como hierro, bauxita, coltán (una de las reservas más grandes del mundo), niobio y torio (quinta reserva mundial. Y valga decir que un kilogramo de torio equivale a 3.000 toneladas de petróleo). A lo que habría que agregar enormes yacimientos de oro y de diamantes. Junto a ello hay que destacar que es el noveno país del mundo en biodiversidad en su Amazonia (53.000 km2 de selvas tropicales) -utilizable para la generación de medicamentos y alimentos- y décimatercera fuente de agua dulce (la enorme cuenca del Río Orinoco).
Todo ello la convierte en un preciado botín para los gigantescos pulpos multinacionales, estadounidenses en lo fundamental, que ansían no perder esas riquezas. Claro que… ¡esas riquezas son venezolanas!, y ahora, desde hace casi 20 años, con la Revolución Bolivariana en curso, tales recursos son administrados por un gobierno nacionalista y popular, que ha elevado significativamente el nivel de vida de las grandes mayorías eternamente olvidadas. Esto es lo que tiene en jaque al imperio, a los grandes capitales corporativos que ven perder sus negocios futuros.  
Por lo pronto, está en marcha una intrincada operación político-psicológica-militar para detener el proceso bolivariano y volver a colocar los recursos en manos de una oligarquía vernácula tecnocrático-petrolera afín a los dictados de la Casa Blanca. Ello constituye la Operación Venezuela Freedom-2 . En pocas palabras, lo que se pretende es:
1. provocar desabastecimiento de productos de primera necesidad
2. impulsar el mercado negro
3. fomentar la inflación
4. crear violencia callejera con bastantes muertos (es lo que se hizo en meses anteriores, con el saldo de 120 personas fallecidas)
5. difundir mundialmente una matriz mediática que muestre al país como un caos total manejado por una dictadura sangrienta que hambrea a su población
6. inducir una división tajante dentro de Venezuela entre chavismo y visceral antichavismo
7. buscar una guerra civil
8. pedir airadamente por todos los medios posibles (incluyendo la ONU y la OEA) una intervención extranjera para “restablecer la democracia”, robada por la actual “dictadura”
9. no está escrito en el plan, pero es el objetivo real: quedarse con las distintas reservas, las petroleras en principio.
Todas estas estrategias, según formula una estudiosa de asuntos internacionales como la argentina Ana Esther Ceceña, ya están debidamente probadas en varios lugares, siendo altamente eficaces: “Métodos [terroristas y desestabilizadores] han sido usados en Libia y Siria. Siempre aprovechando y atizando las contradicciones ya existentes y llevándolas a un nivel de confrontación absoluta, que propicia la introducción de fuerzas adicionales (fuerzas especiales de mercenarios), de operaciones encubiertas o incluso de bombardeos del exterior, que no sólo elevan la tensión sino que garantizan el acaparamiento de los lugares estratégicos (pozos petroleros, puertos, pasos o rutas)”.
Para lo que nos interesa ahora: ¡fomento del odio! Como se decía más arriba, todos los seres humanos estamos cortados por la misma tijera, por lo que todos, dadas las circunstancias, podemos odiar (la Madre Teresa de Calcuta también; no existe la “bondad pura”). Incluso todos, dadas esas circunstancias, podemos matar al otro en nombre de algo. Transformando el otro de carne y hueso en un “enemigo” se le despersonaliza y se autoriza su eliminación. El ideal en nombre del que se le elimina puede ser loable incluso (guerra revolucionaria), o deleznable (el racismo, por ejemplo), pero siempre funciona (...)
Lo patéticamente desgarrador es que en ese maquiavélico plan urdido para Venezuela, el punto 6) (“inducir una división tajante dentro de Venezuela entre chavismo y visceral antichavismo”) se ha venido cumpliendo a la perfección. Hoy, sin que un ciudadano antichavista pueda explicar por qué, “odia a muerte” a un chavista, odia a muerte el chavismo. Las supuestas razones son tan opacas como el sentimiento en cuestión: “el chavismo es castro-comunismo”, “te van a expropiar tu casa y pondrán a vivir otra familia en tu sala”, “te habrán de secuestrar los hijos y enviarlos a un campo de entrenamiento comunista en Cuba”, “el país lo están dirigiendo los cubanos y los chinos”, “Raúl Castro -y antes su hermano Fidel- escuchan todas tus conversaciones privadas a través de las lámparas ahorradoras de procedencia cubana que tienes instaladas en tu casa”, etc., etc.
“El sueño de la razón produce monstruos”, inmortalizó Francisco Goya en su pintura. Absoluta verdad: eso es lo que busca esta malintencionada operación psicológica fomentando el odio entre venezolanos. En nombre de esa irracional lógica, se puede linchar y prender fuego a un chavista (eso ya ha pasado varias veces) por la sencilla razón de ser eso: un chavista. Cuando el odio prima, la razón, la civilización, las normas sociales caen (...)
Oponer al odio inoculado un amor sin límites es improcedente. Tonto quizá… ¡o suicida! A los balazos y a las bombas no se le pueden oponer flores. Como dice el colombiano Estanislao Zuleta: “No oponerle a la guerra, como han hecho hasta entonces casi todas las tendencias pacifistas, un reino del amor y la abundancia, de la igualdad y la homogeneidad. (…) Es preciso, por el contrario, construir un espacio social y legal en el cual los conflictos puedan manifestarse y desarrollarse, sin que la oposición al otro conduzca a la supresión del otro, matándolo, reduciéndolo a la impotencia o silenciándolo”. 
De lo que se trata es de desarmar la campaña político-mediática-psicológica en juego. Desarmarla, descomponerla en sus elementos, enseñar con precisión científica cómo está fundamentada. Resuenan ahí las enseñanzas del creador de todas estas manipulaciones psicológicas, el Ministro de Propaganda del régimen nazi, Joseph Goebbels: “Miente, miente, miente… Una mentira repetida mil veces se transforma en una verdad”. Lo que debemos mostrar es cómo está estructurado el plan, por qué se fomenta ese odio visceral, irracional, “loco”, entre los venezolanos. Mostrar a quién sirve este “divide y reinarás”.
No debe olvidarse al respecto que esta nueva generación de “guerras preventivas” que nace en la geoestrategia de Washington a partir de la caída de las Torres Gemelas, tiene como objetivo básico: 1) fomentar un odio quasi irracional contra los musulmanes (supuesta encarnación del mal absoluto), para poder invadir los países donde anida ese “terrorismo sanguinario” antes que ellos ataquen a las “civilizadas” naciones occidentales, sin decir que a esos países “terroristas” se les puede 2) arrebatar (¡robar!) el petróleo que “casualmente” tienen en sus subsuelos.
A la inoculación del odio, a ese adormecimiento de la racionalidad, a esa lógica de muerte que se pretende enseñorear, a los crímenes de odio que estamos viviendo hoy día, hay que oponerles la Verdad. Desenmascarar racional y críticamente lo que está atrás de todo esto es el único camino."
 
 
 

martes, 24 de octubre de 2017

A grandes males, FMI

 
Alejandro Nadal:
 
"El médico de cabecera de la economía mundial es curioso. En la última consulta le dijo al paciente: Mire usted, por el momento no tiene problemas serios. Pero sus coronarias no están bien y más vale que se prepare para el infarto masivo al miocardio que va a sufrir con toda seguridad.
Ese es el diagnóstico del Fondo Monetario Internacional en su último Informe sobre estabilidad financiera mundial (disponible en imf.org). El documento señala que el sistema financiero global continúa fortaleciéndose en respuesta al estímulo de las políticas económicas puestas en marcha después de la crisis de 2008. La salud de los bancos en las economías desarrolladas sigue mejorando y la mayoría de las instituciones sistémicas están adecuando sus modelos de negocios para restablecer su rentabilidad. Lo más importante es que se han reducido las amenazas para la estabilidad financiera en el corto plazo.
El vocabulario es transparente, a pesar de la jerga diplomática utilizada. Eso de instituciones sistémicas se refiere a los bancos que en su momento fueron calificados como siendo demasiado grandes para dejarlos quebrar. Pero esos bancos no han sido divididos en unidades más pequeñas y el FMI lo sabe bien. Por eso su informe busca tranquilizar con el giro retórico de que ya están adaptando sus planes de negocios. Sólo que la sensación de alivio desaparece cuando descubrimos que esos nuevos planes de negocios no son otra cosa que la exploración de mejores oportunidades de especulación para precisamente restablecer su rentabilidad.
Las políticas macroeconómicas que se aplicaron en la estela de la crisis de 2008 en efecto contribuyeron a fortalecer el sistema financiero internacional. Recuérdese que en primer lugar se aplicó el rescate de los bancos con problemas, sobre todo para los más grandes con ramificaciones globales. En segundo lugar se usó una política monetaria de tasas de interés cercanas a cero. Pero como la economía mundial seguía en una trayectoria deflacionaria, que el crédito bancario no fluía y que el crecimiento se mantenía débil, se procedió a inyectar un océano de liquidez en las instituciones financieras por medio de la llamada política monetaria no convencional.
A través de esa política monetaria los bancos centrales de Estados Unidos, Japón y la eurozona, compraron activos de los bancos privados con el fin de incrementar el crédito y reactivar la economía. La Fed suspendió su programa en 2014 pero no ha normalizado su hoja de balance y la liquidez que inyectó sigue moviéndose en los mercados financieros del mundo. Además, Japón y la eurozona también aplicaron sus versiones de flexibilización monetaria (en Europa al ritmo de 60 mil millones de euros mensuales este año).
Para esas operaciones los bancos centrales crearon dinero de la nada. Pero como la inflación se mantiene por debajo de las metas de esos institutos monetarios y el crecimiento sigue siendo endeble, la pregunta de todo analista es la misma: ¿dónde acabó todo ese dinero ligado a la flexibilización monetaria?
La respuesta es que la política monetaria no convencional sirvió para crear la burbuja especulativa más grande en la historia del capitalismo. Por eso los indicadores de las bolsas de valores más importantes del mundo se ven tan rozagantes y vigorosos. Pero cuidado, las apariencias engañan y más que un anuncio de rehabilitación económica esas señales del mercado bursátil muestran que el crecimiento de precios de activos financieros es desmedido y poco sustentable. El FMI lo reconoce al señalar en el informe citado que la expansión monetaria ha generado aumentos injustificados en el valor de activos financieros y constituye un incentivo para el apalancamiento y el endeudamiento del sector privado. Es decir, los riesgos para la estabilidad financiera se están trasladando desde el sector bancario a todo el sistema financiero y no financiero.
En síntesis, la flexibilización de la política monetaria sirvió para crear lo que tanto daño hace en las economías capitalistas, un episodio de inflación en el precio de activos; es decir, una mega-burbuja. Y cuando esa bomba explote, no sólo los mercados financieros entrarán en una crisis, sino que la economía real (no financiera) se verá afectada por una onda de expansión destructiva que hará palidecer a la de 2008"
 
 
 

jueves, 19 de octubre de 2017

Uninacionales


http://blogs.publico.es/vicenc-navarro/2017/10/18/por-que-las-derechas-y-muchas-izquierdas-espanolas-no-entienden-o-no-quieren-entender-lo-que-pasa-en-catalunya

¿Y a cuántos de los paniaguados que hoy abogan por el diálogo como solución, desde un discurso ampuloso y vacuo que incurre en la habitual banalidad política equidistante, calculada para reforzar lugares comunes e insustanciales, se les oyó bramar cuando en los pactos poselectorales los medios en su totalidad nos decían que no daban los números para un gobierno progresista PSOE-Podemos a la portuguesa, por cierto un éxito tanto económico como electoral, por la sencilla razón de que era tabú sentarse a hablar con los nacionalistas catalanes para pedirles su abstención, lo que podría haber sido una buena idea para tratar de evitar a lo que hemos llegado, la represión brutal jaleada desde los balcones ultranacionalistas rojigualda, pero condenada en Europa y la prensa internacional?
¿Alguien ha oído hablar en toda esta jauría de semanas y antidisturbios, finalmente monjiles, el debate del federalismo y la reforma constitucional pertinente, siempre bloqueada por el tándem PP-PSOE con la bendición de la gran prensa y televisión nacionales?
Suelen ser los mismos que fomentan la histeria en las redes con las reiteradas fotos de los niños muertos en las Ramblas, pero luego les hablan de los niños palestinos y se ponen despreciativamente estetas.
Un país uninacional, de una sola nación: la de los listísimos. Tanto como manipuladores -incluso expertos en refinada tortura psicológica y ambigüedad, lectores profusos de El País- como manipulados.
 
 
 

martes, 17 de octubre de 2017

El peligro nuclear del sistema doctrinal

 
Noam Chomsky:
 
 

"En el sistema doctrinal, Irán es una amenaza dual: es el principal partidario del terrorismo y sus programas nucleares plantean una amenaza existencial a Israel, posiblemente al mundo entero. Es tan peligroso que Obama tuvo que instalar un sistema avanzado de defensa aérea cerca de la frontera rusa para proteger a Europa de las armas nucleares iraníes —que no existen, y que, en cualquier caso, los líderes iraníes utilizarían sólo si poseyesen un deseo de ser incinerados al instante a cambio—.
Ese es el sistema doctrinal. En el mundo real, el apoyo iraní al terrorismo se traduce en el apoyo a Hezbolá, cuyo principal crimen es que es el único elemento disuasorio para otra invasión israelí destructiva del Líbano, y para Hamás, que ganó unas elecciones libres en la Franja de Gaza, un crimen que instantáneamente provocó duras sanciones y llevó al gobierno estadounidense a preparar un golpe militar. Es cierto que ambas organizaciones pueden ser acusadas de actos terroristas, aunque nunca cerca de la cantidad de terrorismo que proviene de la participación de Arabia Saudita en la formación y acciones de las redes yihadistas.
En cuanto a los programas de armas nucleares de Irán, la inteligencia estadounidense ha confirmado lo que cualquiera puede fácilmente averiguar por sí mismo: si existen, forman parte de la estrategia disuasoria de Irán. También hay que tener en cuenta el hecho inconfundible de que cualquier preocupación por las armas de destrucción masiva iraníes podría ser aliviada escuchando y dando relevancia al llamado de Irán a establecer una zona libre de armas de destrucción masiva en el Medio Oriente. Esta zona está fuertemente respaldada por los Estados árabes y la mayor parte del resto del mundo y está bloqueada, principalmente, por los Estados Unidos, que desea proteger las capacidades de las armas de destrucción masiva de Israel.
Dado que el sistema doctrinal se desmorona al inspeccionarlo, nos queda la tarea de encontrar las verdaderas razones de la animosidad estadounidense hacia Irán. Las posibilidades son fácilmente interpretables. Estados Unidos e Israel no pueden tolerar una fuerza independiente en una región que ellos toman como suya por derecho. Un Irán con un elemento de disuasión nuclear es inaceptable para los estados canallas que quieren arrasar lo que les apetezca en todo Oriente Medio.(...)
Corea ha sido un problema sustancial desde el final de la II Guerra Mundial, cuando las esperanzas de los coreanos para la unificación de la península fueron bloqueadas por la intervención de las grandes potencias, donde los Estados Unidos tienen la principal responsabilidad.
La dictadura norcoreana bien podría ganar el premio por la brutalidad y la represión, pero está buscando, en cierta medida, llevar a cabo el desarrollo económico, a pesar de la carga abrumadora que tiene su enorme sistema militar. Ese sistema incluye, por supuesto, un creciente arsenal de armas nucleares y misiles, que representan una amenaza para la región y, a largo plazo, para los países de más allá, pero su función es de disuasión, algo que es poco probable que el régimen norcoreano abandone mientras siga bajo amenaza de destrucción.
Hoy, se nos enseña que el gran desafío que enfrenta el mundo es saber cómo obligar a Corea del Norte a congelar estos programas nucleares y de misiles. Tal vez deberíamos recurrir a más sanciones, ciberguerra, intimidación; al despliegue del sistema antimisiles de la Defensa de Área de Alta Altitud Terminal (THAAD), que China considera una grave amenaza para sus propios intereses; tal vez incluso atacar directamente a Corea del Norte —que, se entiende, provocaría represalias por parte de artillería masiva, devastando Seúl y gran parte de Corea del Sur incluso sin el uso de armas nucleares—.

Pero hay otra opción, que parece ignorada: simplemente podríamos aceptar la oferta de Corea del Norte de hacer lo que estamos exigiendo. China y Corea del Norte ya han propuesto que Corea del Norte congele sus programas nucleares y de misiles. La propuesta, sin embargo, fue rechazada de inmediato por Washington, tal como lo había sido dos años antes, porque incluye un quid pro quo: hace un llamamiento a los Estados Unidos para que detenga sus amenazantes ejercicios militares en las fronteras de Corea del Norte, incluyendo simulacros de bombardeos de B-52.
La propuesta chino-norcoreana no es nada irracional. Los norcoreanos recuerdan bien que su país fue aplastado literalmente por los bombardeos estadounidenses, y muchos pueden recordar cómo las fuerzas estadounidenses bombardearon grandes presas cuando ya no quedaban otros blancos. Había informes optimistas en publicaciones militares americanas sobre el emocionante espectáculo de una enorme inundación de agua que aniquilaba los cultivos de arroz de los que depende "el asiático" para sobrevivir. Son muy dignos de leer, una parte útil de la memoria histórica.
El ofrecimiento de congelar los programas nucleares y de misiles de Corea del Norte a cambio de poner fin a acciones altamente provocativas en la frontera de Corea del Norte podría ser la base de negociaciones más profundas que podrían reducir radicalmente la amenaza nuclear e incluso poner fin a la crisis de Corea del Norte. Contrariamente a muchos comentarios encendidos, hay buenas razones para pensar que tales negociaciones podrían tener éxito. Sin embargo, aunque los programas de Corea del Norte se describen constantemente como la mayor amenaza que enfrentamos, la propuesta entre China y Corea del Norte es inaceptable para Washington y es rechazada por los comentaristas estadounidenses con una unanimidad impresionante. Esta es otra entrada en el registro vergonzoso y deprimente de la preferencia, casi por acto reflejo, por la fuerza cuando las opciones pacíficas pueden estar disponibles.
Las elecciones de Corea del Sur de 2017 pueden ofrecer un rayo de esperanza. El recién elegido presidente Moon Jae-in parece dispuesto a revertir las duras políticas de confrontación de su predecesor. Ha pedido explorar las opciones diplomáticas y dar pasos hacia la reconciliación, lo que sin duda es una mejora en comparación con los gestos amenazantes, que podrían llevar a un verdadero desastre"
 
 
 
 
 
 

miércoles, 27 de septiembre de 2017

La clase media


Daniel Bernabé:

"La clase media es una ficción pensada para el control social, un relato escrito por dedos de manicura esmerada.
La clase media fue la metáfora que, como cabeza de playa, ganó la guerra de conquista cultural ante un proletariado ausente de sí mismo.
La clase media es una mediocridad pagada a crédito.
La clase media es una fantasía de horizonte, un viaje a ninguna parte.
La clase media es como el gato de Schrödinger, su existencia depende únicamente del punto de vista del observador.
La clase media es un chaqué de alquiler para una boda destinada al divorcio entre las aspiraciones capitalistas y el decadente ahora.
La clase media es firme defensora de los derechos humanos siempre dentro de los límites de su sala de estar.
La clase media es el pilar de la democracia espectacular, un asentimiento ruin ante el poder del director de la representación.
La clase media es siempre una tragicomedia.
La clase media es simbiótica a la mentira de la excelencia, el emprendimiento y la formación continua.
La clase media niega al resto de clases sociales, un constructo liquidador por agregación.
La clase media es un prestidigitador social que hace desaparecer el conflicto en su chistera transformándolo en vasallaje amable.
La clase media es un joker sonriente con una ortodoncia mediocre.
La clase media, como propuesta, tiende siempre hacia el aburrimiento y el hastío, es la zombificación de la vida total.
La clase media es Paquito el Chocolatero pasado por el tamiz de un coreógrafo de Telecinco en los 90.
La clase media entiende la aventura como la variación del índice bursátil, al amor como inversión y la amistad como entente societario.
La clase media no folla, amplía capital en su pyme familiar.
La clase media entiende la vida como una sucesión de acontecimientos comerciales, trasunto de antiguas celebraciones religiosas.
La clase media es una imitación en plástico barato de la burguesía.
La clase media heredó el complejo de la burguesía frente a la nobleza. Lo somatiza con muebles rústicos y fotos de pared en un asador.
La clase media ahuyenta el peligro en complicadas ceremonias rituales llamadas seguros multirriesgo.
La clase media pasa del útero materno al monovolumen sin solución de continuidad.
La clase media ha desarrollado una capacidad de percibir las radiaciones de los tonos pastel sin parangón en el mundo animal.
La clase media encuentra belleza en una serigrafía barata impresionista que cuelga encima de la taza del váter.
La clase media es, ante todo, un permanente intercambiable. El éxito por la asimilación molecular con el vecino.
La clase media sabe que la realidad empieza allí donde termina el campo de golf.
La clase media vive presa en su urbanización residencial. Un confinamiento con altas vallas, cámaras de seguridad y rie(s)go automatizado.
La clase media es el metro de platino iridiado con el que medir los valores dominantes de un mundo en descomposición.
La clase media fagocita modas y tendencias al carecer de una identidad propia. Una persecución inútil de cualidades asociadas.
La clase media se escinde entre la imagen de quien cree ser y el reflejo que les devuelve el escaso rendimiento de sus productos bancarios.
La clase media es antes ahorradora que ciudadana.
La clase media cree entender el mundo financiero de la misma forma que los sabios medievales la cosmología.
La clase media española vivió su máximo esplendor en el momento de máxima especulación. Toda una declaración de principios formales.
La clase media sustituyó el confesionario por el despacho del director de sucursal bancaria.
La clase media desarrolla todas sus parafilias sexuales en torno al fetichismo del dinero.
La clase media quiere ser propietaria por encima de cualquier consideración. Cuando ni siquiera posee la llave de su existencia.
La clase media brilla con especial particularidad en los suelos pulidos de los centros comerciales, ungida por la luz fluorescente.
La clase media toma su vestuario de la caza, la hípica y el reaganismo textil. Un conjunto desafortunado de inmundicias estéticas.
La clase media mide la calidad del calzado por lo efectivo que resulta a la hora de pisar seres humanos en su carrera profesional.
La clase media es la previsible sonrisa del hombre del tiempo mientras que el huracán arrasa calles en el croma.
La clase media entiende de manera supersticiosa cualquier cambio como la amenaza que le desposee de sus conquistas.
La clase media, ante cualquier crisis, reacciona histérica buscando culpables ajenos a la estructura que les sostiene.
La clase media, ante el cambio inevitable, se posiciona como un perro guardián que ha perdido su territorio y la comida.
La clase media cree aspirar a ocupar el lugar de sus superiores pero solo busca nuevos amos más eficaces.
La clase media manifiesta su cansancio ante sí misma mi(s)tificando la experiencia vacacional como “unos días inolvidables”.
La clase media configura el imperialismo mediante el turismo.
La clase media busca “escapaditas” de fin de semana como el niño enrabietado que finge huir de sus padres sin perderlos de vista.
La clase media moriría de inanición sentimental ante el fin súbito de la ficción televisiva.
La clase media es la resaca que nos dejó el self made man.
La clase media ama los parques temáticos ya que la diferencia entre lo verdadero y lo falso le parece un capricho excéntrico.
La clase media entiende la felicidad como un nuevo sistema para agilizar los trámites burocráticos.
La clase media busca “experiencias enriquecedoras” porque padece de un trastorno severo de objetivos propios.
La clase media ha sustituido la biblia por el libro de autoayuda. La nueva religión de la eficiencia.
La clase media como gif animado: una repetición enfermiza de un momento aislado sin contexto aparente.
La clase media observa la cultura como una tiranía interrogativa sustituible por la comodidad del entretenimiento.
La clase media observa la ideología como una tiranía interrogativa sustituible por la ideología totalitaria de la no ideología.
La clase media odia Trayecto en noche cerrada.
La clase media prefiere la asepsia de la pornografía antes que el olor del sexo.
La clase media se cobija en la ironía permanente ante la ausencia de capacidad crítica.
La clase media detesta la líneas que surgen de la relación con la producción, pero es incapaz de vivir sin ellas.
La clase media intuye las amañadas reglas sociales pero niega su existencia como el marido infiel sorprendido con la amante.
La clase media está montada en el ascensor social pero como ascensorista de uniforme ridículo que mira las plantas a través de las puertas.
La clase media es el helecho de plástico en la oficina del máximo accionista.
La clase media es el ácaro que agradece vivir de la piel muerta que cae del macilento rostro de un banquero.
La clase media accede al orgasmo mediante la designación como mando intermedio o asesor de confianza.
La clase media siempre ficha dos veces por si la primera no ha quedado registrada.
La clase media es una carretera de planta circular en permanente atasco.
La clase media busca la salvación mediante los alimentos ricos en fibras y bajos en colesterol.
La clase media son las rebajas del capitalismo post-industrial
La clase media se define, sobre todo, por lo mezquino de sus sueños: aspiraciones individualistas entre cupones de descuento.
La clase media sustituyó la caridad por la solidaridad mediante métodos telemáticos.
La clase media domina el virtuosismo del escapista siempre que se habla de inicios biográficos.
La clase media mantiene una relación con el mando a distancia del televisor claramente fálica.
La clase media se refugia en la enología como el alemán del 39 en la obediencia debida.
La clase media está convencida de poder categorizar el mundo en los huecos del armarito de las especias.
La clase media piensa que el placer es tan solo la ausencia de dolor.
La clase media entiende como paraíso estético el diseño impersonal de los aeropuertos.
La clase media tiende a la mitomanía como un Dorian Gray mediante renting.
La clase media española utiliza el anglicismo con la esperanza de reconocimiento como buen salvaje aplicado.
La clase media mide el nivel de desarrollo de una sociedad por la profesionalidad y pulcritud personal de los limpiacristales del semáforo.
La clase media adora los posters inspiracionales y los discursos épicos del entrenador antes de un partido crucial.
La clase media mantiene la misma relación con la tecnología que sus abuelas con San Pancracio.
La clase media entiende la elegancia como un blasón nobiliario que se puede adquirir en unos grandes almacenes.
La clase media entiende la música como el hilo musical que no molesta para hacer “cosas”.
La clase media entiende la literatura como un proceso de acumulación de libros gruesos cuyo único fin es llegar a la última página.
La clase media entiende el cine como una forma óptima de presumir delante de su vecino de la alta definición del televisor.
La clase media entiende la pintura como un objeto rectangular inservible que se revaloriza con el tiempo.
La clase media entiende la escultura como el complemento perfecto para la rotonda o el jardín.
La clase media entiende el humor como el escarnio del inmediatamente inferior a él.
La clase media es capaz de probar el veneno si en la sección de Gente y Estilo de su semanal preferido lo recomiendan.
La clase media entiende la gastronomía como una forma óptima para presumir delante de sus amistades de una sensibilidad excelsa.
La clase media se desarrolla en el lugar común como las bacterias en una herida purulenta.
La clase media fagocita cualquier elemento asumido por el sistema rechazando con hostilidad la versión real del mismo.
La clase media solo admite la pasión en la música ligera o como texto publicitario.
La clase media ha sustituido el catecismo por la publicidad.
La clase media entiende el catolicismo como un branding personal algo esotérico.
La clase media siempre está donde tiene que estar, siempre habla lo debido y calla lo necesario.
La clase media se sentiría más cómoda si en las citas el otro llevara una etiqueta con el precio tatuada en la frente.
La clase media practica un tipo de higiene social refinada que consiste en calcular el poder adquisitivo del desconocido en cuestión de segundos.
La clase media entiende el concepto de responsabilidad como las directrices básicas para mantener un orden inalterable.
La clase media se sabe hija de su tiempo, hasta el punto de creer que el pasado es algo totalmente desconectado del presente.
La clase media ha reducido los Mandamientos cristianos a un código binario de conveniencia individual.
La clase media abjura del comunismo como el primate desdentado y famélico ante el fuego.
La clase media es capaz de crear virtualidades visuales sin ningún tipo de ayuda técnica.
La clase media se fascina con las biografías porque entiende la historia como la sucesión de decisiones de los “grandes hombres”.
La clase media es el ansiolítico más poderoso jamás creado por la mente perturbada del mercado.
La clase media aspira al turismo espacial en un futuro inmediato.
La clase media forma colas disciplinadas incluso en el caso de que no sepa ni a qué conducen.
La clase media agota la felicidad en el momento que el dependiente le entrega el producto adquirido.
La clase media observa la pobreza el tiempo suficiente para poder compadecerse de ella delante de sus amistades.
La clase media afirma que todo el mundo es clase media, pero ellos son más clase media que nadie.
La clase media media entre la lucha de clases.
La clase media no se merece una crisis, se merece un apocalipsis"
 
 
 

sábado, 29 de julio de 2017

Carmen carmini


A mis amigas artesanas y amigos vendedores ambulantes de la Plaza de las Flores gaditana, y alrededores, a su lucha contra la indiferencia del Ayuntamiento de Podemos y el constante abuso policial. Si lo hubiera sabido el primer día, cuando saludé a JC Monedero en la plaza San Francisco, quien fue muy amable, le hubiera dado el recadito para su amigo Kichi  (con quien por cierto me confundieron varias veces de noche, gafas y pelo rizado. Lo siento: el desnudo a las cuatro de la madrugada en la playa no era el alcalde)
(Y por supuesto, al insigne poeta callejero y del Cambalache, Calita de la Plata, con quien recitaba a Miguel Hernández desde nuestra nube borracha y fumada)

"Quién domina el mundo", capítulo 7, Noam Chomsky
(Junto a "Hegemonía o supervivencia", su mejor libro en este siglo XXI):
 
"El significado de la Carta acompañante [de la Carta Magna], la Carta del Bosque, no es menos profundo y puede que hoy día resulte incluso más pertinente (...)
La Carta del Bosque exigía la protección de los comunes frente al poder externo. Los bienes comunes eran la fuente de sustento de la población en general: combustible, comida, materiales de construcción, lo que fuera esencial para la vida. El bosque no era un páramo salvaje, se había usado cuidadosamente a lo largo de generaciones, se había mantenido en común, con su riqueza a disposición de todos y preservándolo para generaciones futuras. Este tipo de prácticas se encuentran, sobre todo, en sociedades tradicionales que están amenazadas en todo el mundo.
La Carta del Bosque impuso límites a la privatización. Los mitos de Robin Hood captan la esencia de sus preocupaciones (no es de extrañar que Las aventuras de Robin Hood las escribieran anónimamente guionistas de Hollywood que estaban en la lista negra por su ideología de izquierdas).
No obstante, en el siglo XVII, esa ley era víctima del desarrollo de la economía de productos básicos y de la práctica y moral capitalistas.
En cuanto los bienes comunes dejaron de estar reservados para alimentar a todos y mediante el uso cooperativo, los derechos de la gente común quedaron restringidos a lo que no podía privatizarse, una categoría que continúa encogiéndose hasta hacerse casi invisible. En Bolivia, el intento de privatizar el agua lo frenó, en última instancia, un levantamiento que llevó al poder a la mayoría indígena por primera vez en la Historia (...)
Las limitaciones medioambientales [en el Salvador, contra la destructiva minería del oro avalada por el Banco Mundial] amenazan con privar a la compañía de beneficios, un delito que puede ser castigado según las reglas del régimen del inversor, mal llamado "libre comercio" (...)
[Luego viene el ejemplo de los minerales en el Este del Congo, sus millones de muertos para componentes de nuestros móviles]
Una equivalente internacional fue el concepto de terra nullius, empleado para justificar la expulsión de poblaciones indígenas en las sociedades de asentamientos-colonos de la anglosfera, o su "exterminio", como defendieron los Padres Fundadores de EEUU, en ocasiones con remordimiento postrero. Según esta útil doctrina los indios no tenían derechos de propiedad porque eran nómadas en una tierra salvaje. Por consiguiente, los esforzados colonos podían conferirle valor a lo que no lo tenía al darle a la tierra salvaje un uso comercial (...)
Los grises pronósticos de la tragedia de los comunes tienen quien los cuestione. La difunta Elinor Olstrom ganó el Premio Nobel de Economía en 2009 por un trabajo en el que mostraba que las reservas de pesca, los pastos, los bosques, lagos y aguas subterráneas están mejor gestionadas cuando hay un uso compartido. Pero la doctrina convencional se impone si aceptamos su premisa tácita: que los humanos están ciegamente impulsados por lo que los trabajadores norteamericanos, al alba de la revolución industrial, llamaron amargamente "el nuevo Espíritu de la época: ganar riqueza olvidando todo menos el yo"
Como los campesinos y los obreros ingleses antes que ellos, los obreros norteamericanos denunciaron ese nuevo espíritu que se les imponía y que consideraban degradante y destructivo, un ataque contra la naturaleza de hombres y mujeres libres. Y destaco mujeres: entre los más activos y vehementes en condenar la destrucción de los derechos y la dignidad de las personas libres  por el sistema industrial capitalista estaban las factory girls, mujeres jóvenes procedentes de las granjas. A ellas también las empujaron al régimen de mano de obra controlada, que en su momento solo se diferenciaba de la esclavitud en que era temporal"
 
 
 

martes, 20 de junio de 2017

Capitalismo y su retrato de Dorian Grey


"Durante muchos siglos las áreas más pujantes fueron China y la India. Europa incrementa su importancia a partir del siglo XII, pero con una posición subordinada respecto a los gigantes asiáticos hasta hace muy poco. La India fue la primera víctima de la debacle y comenzó a desplomarse ya en el siglo XVIII, cuando el imperio Mogol, que había traído una relativa prosperidad al país, inició su declive para dar paso progresivamente a un dominio inglés que destruyó su tejido industrial y lo relegó a la producción de materias primas para la metrópoli. La incorporación de la India al capitalismo se saldó con hambrunas que dejaron decenas de millones de víctimas en la era victoriana, y el descenso siguió en el siglo XX hasta tocar fondo. Sólo tras la independencia se evidencia una débil recuperación, que no se ha de olvidar que llega de la mano de la inserción en la economía global de grandes masas de población en condiciones de cuasi-esclavitud.
El caso de China es ligeramente diferente. Allí, la producción logra mantenerse hasta bien entrado el siglo XIX. En esa época, la dinastía Qing en el poder veía con preocupación el sistema que los británicos habían encontrado para comerciar en el rico y enormemente atractivo mercado chino, que no era otro que la introducción en el país del opio que estaban produciendo en la India, barato y en grandes cantidades. Cuando las autoridades chinas prohibieron este tráfico, que atentaba gravemente contra la salud y las condiciones de vida de la población, la respuesta británica fueron las guerras del opio (1839-42 y 1856-60), que ganadas por ellos supusieron la sumisión colonial de China y el derrumbe de su economía con un ritmo aún mayor que el de la India. Como no podía ser de otra manera, la caída de estos dos gigantes propició la consolidación de Europa como potencia productiva y un ascenso imparable de los Estados Unidos.

Es interesante observar cómo tras su mínimo a mediados del siglo XX, India y China emprenden una subida que es mucho más clara en el caso de China. Como Noam Chomsky recordaba en una ocasión, India y China aportan, de alguna forma, un experimento de evolución de dos economías a partir de una base igualmente desastrosa durante varios decenios y con un modelo de producción capitalista en un caso y centralizada en el otro. El hecho de que con todos sus errores y crímenes, el experimento chino se haya saldado con menos muertes por hambre y con mayores tasas de crecimiento viene a mostrar lo mismo que aprendieron en los años 90 los ciudadanos de la Unión Soviética con su triste experiencia, que por malos que fueran los regímenes de socialismo real, el capitalismo se las arregla casi siempre para ser considerablemente peor.

Angus Maddison dedicó su vida a escudriñar en los documentos del pasado las huellas de la actividad económica, y fue capaz de sintetizar sus estudios en gráficas que muestran la historia del mundo en unas pocas líneas coloreadas. Estos datos, amplia y reverentemente citados en las publicaciones del pensamiento único, se quiere que demuestren sólo la superioridad productiva del capitalismo. Sin embargo, es importante señalar también que esta supremacía se basa únicamente en la rapiña y la imposición bélica, santificadas por una monstruosa cobertura ideológica. Cuando somos conscientes de esto, las curvas de Angus Maddison se convierten en una prueba de cargo decisiva contra la más perniciosa de las doctrinas criminales que ha conocido la historia"


miércoles, 14 de junio de 2017

Capital popular


Pedro Montes:

"Desde el punto de vista político general, la cuestión clave que plantea el caso singular del banco Popular es si se debe inscribir en la estela de la gran crisis financiera padecida desde 2008 o si, por el contrario, es un relámpago anunciador de otras peligrosas tormentas por llegar. Mi opinión es que están pendientes enormes convulsiones y episodios de emergencia, a partir de tener en cuenta la situación de nuestro país como la más general de la situación financiera mundial.
Toda la seguridad propagandista que emite el gobierno sobre la solidez y solvencia del sistema financiero queda en entredicho por lo que ha ocurrido con el Popular, que ya se extiende a otras entidades, como es el caso de Liberbank. Los datos son imprecisos, pero se sigue reconociendo que los bancos siguen ocultando en sus balances decenas de miles de millones de activos tóxicos inmobiliarios, quizás algunos centenares de miles, que aún no han digerido a pesar del entramado institucional que se ha creado para aliviarlos de la carga destructiva que representan.
Por otra parte, todo el sistema bancario ha gozado en los últimos años de una evolución excepcional determinada por ser el canal fundamental por el que el Estado se ha financiado emitiendo cientos de miles de millones de euros hasta alcanzar la deuda pública el 100% del PIB y por el que el BCE ha inyectado liquidez a la economía con respaldo de esa deuda. Un circuito extraño, beneficioso para la banca, generado en un contexto de tipos de interés del BCE mínimos, o nulos, que tarde o temprano tendrá que acabar. Si la crisis de los bancos ha puesto en jaque al Estado hasta aquí, será el endeudamiento que ya alcanza el Estado el que ponga en jaque el equilibrio de los bancos ahora.
Alardear de los contribuyentes quedan descargados de los costes de intervención en el caso del Popular no se compadece con el hecho de que el Estado ha gastado en el mantenimiento del sistema financiero decenas de miles de millones de euros que y es una osadía porque aún no se sabe cómo acabará esta historia. Por no referirse al endeudamiento general que padece toda la economía española, incluidos los pasivos exteriores, por la que se convierte en uno de los países más vulnerables del mundo.
Convendría no olvidar que al final de 2016, después de 8 años de crisis, quiebras y reajustes financieros, los pasivos entre las empresas, las instituciones financieras, las Administraciones Publicas y los Hogares ascendía a 7,8 billones de euros, a los que sumar otros 2,6 billones de pasivos con el exterior de esos agentes. En 2009, esas cifras eran respectivamente de 7,7 billones y 2,3 billones, dejando de manifiesto que la carga explosiva del endeudamiento sigue intacta, e incluso algo más peligrosa por el aumento de los pasivos con el exterior.
Pero más importante aún. Destacados y solventes analistas vienen anunciando la proximidad de otra crisis financiera mundial cuya intensidad, sostienen, superará la que hemos conocido recientemente.
Las propias instituciones financieras internacionales deslizan sutilmente su preocupación por la situación existente. Como se sabe, la práctica de inyectar liquidez en cantidades desorbitadas por parte de la FED y el BCE ha sido el medio para detener la consecuencia incontroladas de la crisis.
La liquidez generada ha detenido su propagación pero al mismo tiempo ha multiplicado los riesgos de que sobrevengan convulsiones más graves. Si ello ocurre, por los múltiples factores de inestabilidad existentes, incluidos los políticos, no cabe pensar que el sistema financiero español quedará indemne, puesto que, como se ha resaltado, la economía española en términos de su endeudamiento global no se ha corregido, manteniendo todo el sistema una vulnerabilidad muy elevada (...) 
La economía productiva opera dentro una burbuja financiera que tendrá que desaparecer antes de que el capitalismo pueda normalizarse y emprender otra fase. Se ha de destruir mucho capital ficticio y especulativo para sanear economías, pero eso no acaecerá sin grandes traumas, tensiones y conflictos.
El caso del banco Popular nos pone un ejemplo perfecto de lo que tendrá que ocurrir: de la noche a la mañana todos los poseedores de acciones y bonos convertibles del banco han perdido todo su capital. Generalizar los problemas y angustias que sufren los afectados por la crisis del Popular nos puede servir de imagen de lo que está por suceder a otra escala"